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Tu vulva y vagina son únicas, tanto como el resto de tu cuerpo. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre la vulva, fluja vaginal y cómo cuidar de tus genitales.

¿Es normal mi vagina?

Muchas personas hablan de la “vagina” cuando en realidad se refieren a la vulva. La vulva está ubicada en la parte visible y exterior de tus genitales -tu labia (labios), clítoris, orificio vaginal y orificio de tu uretra (el lugar por el cual sale la orina). La vagina está del lado de adentro -un tubo flexible que conecta tu vulva con el cérvix y útero. Lee más sobre la vulva y la vagina.

No hay un estándar de “normal” cuando nos referimos a la vulva. Las vaginas y vulvas son tan únicas como los rostros de las personas -todos contienen las mismas partes pero se ven diferentes en cada una. La labia (los labios interiores y exteriores) se reproducen en todos los tamaños y formas. Pueden ser labias que “cuelgan”, otras “hinchadas” y otras “casi invisibles”. Para algunas, la labia interior sobresale sobre la labia exterior, mientras que otras tienen labias interiores más retraídas.

Algunas personas tienen un orificio vaginal más ancho, otras más pequeño. El clítoris puede ser grande o pequeño, y puede sobresalir o estar “escondido” debajo del capuchón del clítoris. También es común encontrar la vulva asimétrica (cuando un lado se ve diferente al otro). Las vulvas pueden ser de diferentes colores, como el arcoiris, de un marrón oscuro a violáceo a un beige al rosa pálido, todas con diferentes texturas, tipos y cantidades de vello púbico.

La mayoría de las vulvas contienen un tejido fino que cubre el orificio de entrada de la vagina -a esto se le llama himen. Algunas tienen hímenes que cubren casi la totalidad de la entrada vaginal, y otras casi no tienen casi nada. Con el tiempo y las actividades cotidianas,puede suceder que el himen se estire y abra, por ejemplo, al montar en bicicleta, practicar un deporte, o introducir algún objeto en tu vagina (como un tampón o un dedo). Mantener relaciones sexuales de pene-en-vagina también puede estirar tu himen. Lee más sobre el himen.

¿Qué es el flujo vaginal?

Durante la pubertad empezarás a notar un flujo vaginal (una sustancia mojada que sale de tu vagina). Probablemente lo veas en tu ropa interior primero. Puede verse transparente, blanco, medio amarillento, especialmente al secarse en la ropa íntima. Durante el tiempo de tu período puede verse marrón o rosa (a veces también llamado “manchas menstruales”).

El flujo vaginal cambia a lo largo de todo el ciclo menstrual. Algunos días tendrás más flujo que otros, puede aligerarse o engrosarse, o cambiar de color un poco. El flujo vaginal en general es totalmente normal - parte del proceso de auto-limpieza de la vagina.

Es una buena idea prestar atención a cómo es tu vulva y flujo vaginal normalmente (cómo se ve y huele) así sabrás rápidamente si algo cambia, ya que puede ser una señal de infección. Si tu flujo es verde, gris, espumoso, grumoso o tiene un fuerte olor a pescado, visita a tu médico/a, enfermero/a o centro de salud de Planned Parenthood más cercano. No te preocupes - las infecciones vaginales son muy comunes, y fácilmente tratables.

Puedes notar que tu vagina se siente más húmeda de lo normal al excitarte sexualmente. Esto sucede porque la vagina fabrica fluidos transparentes y viscosos que actúan como lubricante natural, y así reducir la fricción durante el sexo. Es parte de la preparación que tu cuerpo realiza para tener sexo y hacerlo más comfortable.

¿Cómo higienizo mi vagina y vulva?

La mejor manera de higienizar tu vulva es lavar las partes exteriores con agua y jabón neutro (puedes hacerlo mientras te bañas). Nunca introduzcas jabones ni otros limpiadores dentro de tu vagina. No necesitas lavar el interior de tu vagina -¡se limpia sola!

Es normal que tu vagina y flujo vaginal tengan un cierto olor, aun estando limpia. No te estreses -esto no es algo que otras personas pueden notar. De modo que no necesitas ducharte, ni usar desodorantes vaginales ni otros productos como sprays u otros productos de higiene femenina. De hecho, ducharte y utilizar estos productos de “higiene femenina” pueden causar irritación e infecciones.