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Tu adolescente puede que comience sus primeras relaciones románticas durante el secundario. Aquí describimos lo que tu puedes hacer para ayudarlos a tener relaciones más saludables y más felices, y cómo lidiar con las responsabilidades que las acompañan -como los temas de consentimiento y comunicación.

¿Qué debería tener en cuenta?

Muchos adolescentes comienzan relaciones románticas estables durante el secundario y principios de los años universitarios. Flechazos, primeros besos, relaciones casuales, y primeras desilusiones amorosas -son momentos muy intensos emocionalmente. Aun cuando suene como amor adolescente, o que éstas relaciones de principiante duren 3 meses más o menos, son importantes para tu adolescente.

Esta relaciones tempranas enseñan lecciones sobre futuras relaciones amorosas. Las relaciones no sanas pueden acarrear daños emocionales y físicos. Las primeras relaciones románticas de tu adolescente son una buena oportunidad para ayudarlo a entender el significado de las relaciones saludables, de manera que pueda continuar teniendo relaciones sanas y felices durante toda la vida.

Se el referente de tu adolescente para las relaciones amorosas. No esperes que ya estén involucrados en una relación para conversar con él o ella sobre consentimiento y lo que es sano y lo que no. Nunca es demasiado temprano para comunicar tus mensajes sobre relaciones saludables. Además, algunos adolescentes comienzan sus experiencias sexuales con “encuentros casuales”, lo cual significa encuentros sexuales sin monogamia o compromiso -en vez del “salir con alguien” tradicional.

Cuando el adolescente esté involucrado en una relación, tú involucrate también. Haz preguntas y escucha con cariño. Si puedes ser la persona a quien él o ella acuda por consejos y apoyo, mejor para los dos. Trata de conocer a la persona con la que sale -y conoce a sus padres o tutores. Cuando los padres conocen a la persona con la que su hijo o hija sale y a los padres de esa persona, el/la adolescente tiene menos posibilidades de tener sexo antes de estar listo/a.

¿Te preocupa el no ser el mejor modelo a seguir? No te preocupes. No todos los padres tienen la mejor trayectoria con respecto a relaciones saludables. Pero ayuda mucho el poder ser abierto y honesto con tu adolescente sobre tus valores y lo que consideras merecen en cuanto a respeto, amor y honestidad en su propia relación. Sumado a que puedes modelar una buena comunicación con él o ella así sabe cómo se siente ser respetado y amado.

¿Cómo ayudo a mi adolescente a sostener relaciones saludables?

Durante el secundario es el momento cuando los adolescentes empiezan a mantener relaciones románticas. Estas mismas pueden parecer una tontería o sin importancia -especialmente cuando usualmente tienen un promedio de duración de menos de 3 meses. Pero para un adolescente, estas son tan reales como una relación adulta.

Tu puedes jugar un rol importante en ayudarlo a comprender de qué se trata una relación saludable. Puedes ayudarle a tener una expectativa de buena comunicación, respeto, confianza, equidad, honestidad e igualdad.

Trata este tema antes de que tu adolescente se involucre en una relación. Pregúntale sobre qué cosas piensa que componen una buena relación. Si te parece, cuéntale historias sobre tu vida -cómo supiste si una persona era la correcta para ti o no, o qué clase de cosas esperas de una relación. Demuéstrale que valoras su opinión, y mantén la puerta abierta para más conversaciones sobre relaciones románticas al hablar sobre parejas que ves en la TV, en películas o en el mundo que les rodea.

Si te enteras que mantiene una relación, aquí te dejamos algunas preguntas que puedes hacer para ayudarle a decidir si la relación es saludable:

  • ¿Hablan sobre sus sentimientos con la otra persona?

  • ¿Confían el uno en el otro?

  • ¿Pueden trabajar juntos cuando están en desacuerdo?

  • ¿Se escuchan mutuamente?

  • ¿Están orgullosos uno del otro?

  • ¿Quieren pasar tiempo con sus respectivas familias y amigos?

  • ¿Admiten cuando cada uno se equivoca?

  • ¿Se perdonan mutuamente los errores?

  • ¿Llegan ambos a un acuerdo?

  • ¿Se sienten ambos seguros cuando pasan tiempo juntos?

Quien pueda responder “si” a todas estas preguntas seguramente se encuentra en una relación saludable. Conversa sobre estas preguntas y escucha lo que piensa. Recuérdale que lo/la amas, y que siempre puede acudir a ti para hablar sobre su relación.

Tal vez quieras desanimarlo a que mantenga una relación con alguien mucho más joven o más viejo que él o ella. Cuando los adolescentes salen con alguien más de 2 años mayor que ellos, tienen una probabilidad más alta de mantener una relación desigual, donde una de las dos personas no es respetada. También existe una mayor posibilidad de tener sexo y un embarazo no planeado.

También puedes ayudar a que tu adolescente se mantenga sano al finalizar una relación. Estas primeras relaciones muchas veces terminan con una o dos personas con el corazón roto, de tal manera que tu adolescente puede necesitar de un gran abrazo tuyo. Hazle saber que la desazón es normal al finalizar una relación y que está bien el sentirse triste. Recuérdale de sus cualidades positivas y de que te sientes orgulloso/a de él o ella.

Asegúrate que tu adolescente sepa que nunca está bien ser vengativo (repartiendo rumores, bullying, o exponiendo mensajes privados en público, i.e. redes sociales) sin importar cuánto le duela.

¿Cómo hablo con mi adolescente sobre la presión entre pares y la toma de buenas decisiones?

Tu adolescente toma muchas ideas de lo que es aceptable y normal de sus pares/compañeros. Al hablar con él o ella sobre tus expectativas, límites y mantener tu presencia en su vida puede ayudarlo a tomar buenas decisiones.

Existen algunas maneras de disminuir la posibilidad de tu adolescente de beber, fumar, tener sexo sin protección, o tener sexo antes de estar listo/a:

  • Pregunta dónde van cuando salen de la casa.

  • Pregunta si hará algo luego de la escuela o el trabajo.

  • No permitas que pase mucho tiempo con otros adolescentes sin un adulto cerca.

  • Averigua con quienes pasa su tiempo.

  • Pregunta sobre sus amistades y mantente al día sobre la vida de sus amigos.

  • Conoce tantos amigos y sus padres como sea posible.

  • Establece un horario de regreso y pide que llame si llegará tarde.

Intenta hablar desde un lugar de curiosidad y cuidado por su vida, en vez de desde la sospecha o rigor. De todas maneras, sé claro sobre tus expectativas y chequea con regularidad para que estas se cumplan.

Puedes ayudarle a lidiar con la presión social de sus pares al separar los hechos de la ficción. Por ejemplo, los adolescentes pueden pensar que “todos lo hacen” al referirse al sexo, drogas o alcohol. Pero en realidad, menos de la mitad de todos los adolescentes están involucrados en esas cosas.

También puedes ayudarle a resistir el impulso de tomar riesgos al recordarle lo importante que es su futuro. Frecuentemente, los adolescentes toman riesgos por la ganancia a corto plazo -el divertirse, el parecer popular, o sentirse como un adulto por una noche. Al recordarle sus objetivos y sueños para el futuro puedes ayudarle a mantenerse enfocado/a y seguro/a.

¿Cómo le hablo sobre herramientas de comunicación efectivas y saludables?

No puedes mantener una relación sana sin una comunicación sana. Puedes enseñarle a comunicarse con respeto, honestidad y equidad. Las herramientas comunicativas saludables comienzan con cómo se hablan entre ustedes. Aquí describimos algunas maneras de hablar con tu adolescente y pide que hablen así contigo:

  • Utiliza frases que comiencen con “Yo”. “Yo me siento ___ cuando tu ___” es mejor que “Tu me provocas ___”. No lo acuses o culpes de tratar de lastimarte.

  • Se claro y directo sobre lo que quieres. Nadie puede leerte la mente, así que expresa lo que piensas, sientes y necesitas.

  • No desestimes tus sentimientos. Trae a la conversación los temas que te molestan desde un principio así no se acumulan y transforman en problemas mayores. Comunícate mucho y desde temprano.

  • Construye la confianza.  Mantén tu palabra y trata de no romper promesas, o hacer promesas que no puedes cumplir. Acepta lo que recibes tal cual es desde una base de buena voluntad de parte de él o ella -a menos que te de razones para no hacerlo.

  • Haz preguntas. Si no entiendes lo que dice o por qué, haz preguntas. No hagas suposiciones.

  • No grites ni uses insultos. Enojarse o ponerse a la defensiva en una discusión es completamente normal. Pero si te sientes muy enojado o lleno de ira, toma un momento para calmarte.

  • Se capaz de pedir disculpas. Todos cometemos errores. Decir que lo sientes (y decirlo en serio) ayuda mucho a seguir avanzando luego de un desacuerdo.

Si tu adolescente tiene dificultades en dilucidar qué quieren decir, o si se siente nervioso/a al hablar con un amigo/a o pareja romántica sobre sus sentimientos, aliéntalo a que escriba sus sentimientos. Ofrece tu ayuda para que practique contigo, o que practique con alguna otra persona de confianza.

¿Cómo hablo con mi adolescente sobre el consentimiento sexual?

El consentimiento se refiere a pedir permiso para hacer algo sexual con otra persona. Los adolescentes necesitan saber que pedir consentimiento es lo primero que deben hacer antes de tocar a otra persona de manera sexual. Necesitan aprender cómo pedir consentimiento y respetar la respuesta que reciben de su pareja.

Poder hablar sobre este tema es una forma de mantenerlo/a seguro/a y ayudarle a que no lastimen a otra persona. Los padres de mujeres jóvenes frecuentemente se preocupan por la seguridad de sus hijas y se enfocan en enseñarles cómo evitar ser abusadas sexualmente. Pero necesitas poder hablar del consentimiento sin importar el género, y no solo cuando es mujer. Todos estarán más seguros cuando aprendan sobre consentimiento y cómo pedirlo.

Puedes comenzar por asegurar que el significado de la palabra esté claro. Consentimiento no solo significa “nadie dijo que no”. Significa el preguntar “¿Puedo hacer __?” y la otra persona decir “si” en respuesta.

También significa que la persona que dice “si” no está siendo presionada, obligada o forzada a decirlo, y que no se encuentra alcoholizada ni drogada.

Lee más sobre lo que significa obtener consentimiento y cómo pedirlo.

No tienes que esperar hasta que tu adolescente ya mantenga relaciones sexuales para hablar sobre consentimiento. De hecho, es mucho mejor el que lo entienda y la importancia que tiene muchos antes de empezar con esas cosas.

Puedes comenzar la conversación de diferentes maneras:

  • Habla de cuando el consentimiento no estuvo presente en escenas de programas de TV o películas.

  • Habla sobre noticias relacionadas con consentimiento o abuso sexual y pide su opinión.

  • Pregunta si sus amigos hablan de este tema y sus pensamientos al respecto.

También es importante entender el rol que juega la presión entre pares. Los adolescentes muchas veces creen que serán más populares si tienen sexo, lo cual puede llevar a que tengan sexo aun cuando realmente no quieren hacerlo, o presionar a otro para que tenga sexo con ellos.

Puedes recordarle a tu adolescente lo que tu piensas sobre cómo debería ser el encuentro sexual -sea para sentirse bien, compartir amor, o lo que sea que tu creas. Déjale saber que quien lo presione para tener sexo no es una buena persona para tener a su alrededor.

Es muy importante que sepa que nunca es bueno que un maestro, consejero, jefe, mentor, familiar o persona mayor en su vida, tenga algo sexual con él/ella. Siempre puede acudir a tí si un adulto (o cualquier otra persona en su vida) lo hace sentir incómodo/a.

¿Cómo ayudo si mi adolescente ha sido abusado o atacado sexualmente?

Enterarse que tu adolescente ha sido abusado sexualmente o violado es devastador. El abuso sexual y violación son eventos traumáticos y que cambian la vida. En ese momento, tu adolescente te necesita más que nunca.

Estas son las acciones que puedes tomar para apoyarlo:

  • Escúchalo. Creé le. Recuérdale que no está solo y que lo amas muchísimo.

  • Dile que no está en problemas ni que es su culpa. Es positivo que te haya contado qué es lo que ha sucedido. No juzgues ni lo culpes por lo que pasó -aún si piensas que hizo cosas que no debería. Recuerda que la culpa yace sobre el que cometió el crimen, y no la víctima.

  • Ayúdale a conseguir atención médica. Si acaba de suceder, necesitan ir a un hospital o médico para recibir atención médica de inmediato. Puedes llevarlo y quedarte a su lado. A medida que pase el tiempo, puede ayudarle a sanar el hablar con un terapeuta o consejero matriculado, o unirse a un grupo de apoyo en la comunidad. El centro de salud de Planned Parenthood más cercano puede conectarte con los servicios disponibles en tu área.

  • No lo presiones o fuerces a hacer algo que no quiere. Él o ella decide si quiere reportar el incidente a la policía y otras autoridades. Si decide reportarlo, puedes ayudarle a navegar el sistema.

¿Cómo ayudo a mi adolescente cuando se encuentra en una relación poco sana o abusiva?

Es aterrador pensar que tu hijo/hija puede encontrarse en una relación no sana o abusiva. Estos tipos de relaciones pueden acarrear consecuencias serias, incluyendo lesiones, traumas emocionales duraderos, y hasta la muerte. Cualquier clase de relación puede ser insana, sin importar el género o la orientación sexual. Las mujeres pueden ser abusadores y los varones pueden ser abusados.

¿Te preocupa que tu adolescente pueda estar involucrado en una relación insana o abusiva? Aquí describimos algunas señales:

  • Una de las personas en la relación controla a la otra (por ejemplo, controlando dónde está)

  • Signos de depresión o ansiedad (como un cambio grande en su apetito, sueño o intereses)

  • Tu adolescente ya no pasa tiempo con otros amigos o familia

  • Violencia contra otras personas o animales

  • Lesiones sin explicación

Lo más importante es recordarle que -sin importar lo que pase- tu le amas y quieres su seguridad. Las relaciones abusivas son fallas del abusador, no de la víctima. Así que no culpes a tu adolescente por involucrarse si es el que está siendo abusado.

En su lugar, díle que puede hablar contigo de lo que le sucede. Recuerda le el tipo de respeto y amor que se merece. Y cuando comparte algo que su pareja no ha hecho bien, enfoca en la acción en vez de culpar a la persona.

Anímalo a que termine con esa relación. Si elige quedarse con esa persona, o dejar la relación una vez y luego regresar, debe saber que cuenta contigo y que no estará en problemas. A veces lleva más de una vez de idas y vueltas antes de que pueda dejar a la persona abusiva para siempre.

Puedes leer más sobre cómo ayudar a tu adolescente en El Amor es Respeto.