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¿Qué son los juguetes sexuales?

Los juguetes sexuales -también llamados juguetes para adultos- son objetos que la gente usa para tener más placer durante el sexo o la masturbación. Algunas veces los juguetes sexuales tienen usos médicos, por ejemplo para ayudarte cuando tienes una disfunción sexual (problema sexual) o un problemas médico. Hay muchos tipos diferentes de juguetes sexuales, y las personas los usan por muchas razones. 

Usar juguetes sexuales es completamente normal, pero también es normal no usarlos. Es una decisión personal y todas las personas son diferentes. Mientras uses los juguetes sexuales de manera segura, usarlos no es dañino en absoluto. 

¿Por qué las personas usan juguetes sexuales?

Todo tipo de personas pueden decidir usar juguetes sexuales, por muchas razones diferentes. Para algunas, usar juguetes sexuales es la manera más fácil (o la única) de llegar a un orgasmo. Esto es muy común sobre todo para las personas con vulvas. Algunas veces las personas usan juguetes sexuales para ayudarse cuando se masturban. Las personas también pueden usar juguetes sexuales cuando tienen sexo con sus parejas. 

Para las personas transgénero, no-binarias o de género no conforme, ciertos juguetes sexuales pueden ayudarles a afirmar su identidad de género, o a aliviar la disforia de género.  

Algunas personas con discapacidad o mobilidad limitada usan juguetes sexuales para masturbarse más facilmente, para tener sexo, para ciertas actividades sexuales, o para posiciones que serían muy difíciles o imposibles de hacer de otra manera.  

Los juguetes sexuales también pueden ayudar a tratar los síntomas de algunas disfunciones como, la disfunción eréctil, el trastorno de excitación genital, el trastorno del deseo sexual hipoactivo y la disfunción orgásmica. A algunas personas, los juguetes sexuales les ayudan a manejar los efectos secundarios sexuales de ciertos medicamentos, algunos problemas de salud o de la menopausia, por ejemplo si tienen  un deseo sexual bajo o menos sensación en sus genitales (pene o vagina). 

¿Qué tipos de juguetes sexuales hay?

Existen miles de juguetes sexuales diferentes. Algunos de los más comunes son:

  • Vibradores (o masajeadores sexuales): objetos que vibran (se mueven continuamente) para estimular tus genitales. Es muy común que las personas usen vibradores para estimular su clítoris y otras partes de su vulva y vagina. Los vibradores también sirven para estimular el pene, el escroto y los testículos (huevos), los pezones y el ano. Hay vibradores de muchas formas y tamaños. Algunos se pueden usar para introducir en la vagina o el ano, y otros se usan en las partes exteriores del cuerpo. 

  • Dildos o consoladores: son objetos que se introducen en la vagina, el ano o la boca. Hay dildos de muchas formas y tamaños, pero normalmente tienen una forma parecida a un pene. Algunos parecen un pene de verdad y otros tienen una forma diferente. También pueden tener una forma un poco curva para ayudar a estimular tu punto G o tu próstata. Los dildos están hechos de muchos materiales como silicona, plástico, metal y vidrio resistente a los golpes.

  • Juguetes anales: son juguete sexuales hechos específicamente para estimular y/o introducir en el ano. Los juguetes anales incluyen tapones anales, cuentas o bolas anales, masajeadores de próstata y dildos con base ancha. Para usar juguetes sexuales anales de manera segura, necesitas usar lubricante. Es muy importante que cualquier juguete que uses en tu ano tenga una base ancha (osea que sea más ancho en la parte de abajo), o alguna manera de sacarlo, para que no se te resbale accidentalmente hacia adentro. Si un juguete sexual se te va hacia adentro de tu ano, puede atascarse ahí adentro y quizá necesites ir donde unx doctorx para que te lo saque. 

  • Mangas (también llamadas mangas de masturbación, mangas para el pene, o “stroker” en inglés): son unos tubos suaves donde introduces tu pene. Hay mangas de muchas formas y tamaños, y tienen diferentes texturas adentro para darte más sensación. Algunas incluso vibran y succionan. También hay masajeadores o “strokers” que están diseñados especialmente para un clítoris más grande o para un pene más pequeño, particularmente para personas intersexuales o para hombres trans que se encuentran en terapia hormonal de afirmación de género (o terapia de sustitución hormonal).

  • Anillos para el pene (también llamados anillos para la disfunción eréctil o anillos erectores): son anillos que se ponen alrededor de tu escroto y/o pene. Los anillos para el pene hacen que la circulación de la sangre sea más lenta cuando el pene está erecto (duro). Esto puede hacer que tengas más sensación, o que tu pene se ponga más duro y que la erección dure más tiempo. Los anillos para el pene más seguros están hechos de materiales suaves y flexibles como silicona, plástico o cuero con broches, y son fáciles de quitar. Algunos anillos para el pene tienen vibradores pequeños para estimularte a ti o a tu pareja. Como los anillos para el pene restringen la circulación de la sangre (la hacen más lenta), no los uses por más de 10 a 30 minutos y quítatelo inmediatamente si sientes algún dolor o malestar. Si tienes algún trastorno hemorrágico (algún problema con la coagulación de la sangre), o si estás tomando medicamentos anticoagulantes (para hacer tu sangre menos espesa), habla con tu enfermerx o doctorx antes de usar anillos para el pene.

  • Bombas (también llamadas bombas para el pene, bombas de vacío o bombas de vacío para la erección): Son unos aparatos similares a una aspiradora que tienen una bomba que funciona manualmente o con baterías (pilas), para succionar tu pene, clítoris, vulva o pezones. Las bombas hacen que la sangre llegue a esa parte del cuerpo y esto ayuda a aumentar la sensación y la sensibilidad. A algunas personas también les gusta como se siente la succión. Las bombas para el pene te pueden ayudar a lograr una erección, pero no hacen que tu pene se vuelva más grande de manera permanente. Algunas bombas están diseñadas para ayudar a tratar la disfunción eréctil, el trastorno de excitación genital y la disfunción orgásmica. Si quieres obtener más información sobre las bombas para el pene, puedes hablar con unx enfermerx o doctorx, igual a los que se encuentran en tu centro de salud de Planned Parenthood más cercano. Sin embargo, la mayoría de las bombas para el pene que venden en las tiendas para adultos (sex shops), no son aparatos médicos, sino que están hechas para aumentar el placer durante el sexo o la masturbación. Asegúrate de seguir las instrucciones que vienen en el paquete, y no la uses por más tiempo del que dicen las instrucciones. Si tienes algún trastorno sanguíneo (algún problema en la sangre) o si estás tomando medicamentos anticoagulantes (para hacer tu sangre menos espesa), habla con tu doctorx antes de usar una bomba.

  • Bolas chinas (también llamadas bolas Ben Wa, bolas de geisha, bolas de Kegel, esferas vaginales): son unos objetos redondos (bolas) que introduces en tu vagina. Pueden ayudarte a hacer ejercicios de Kegel para tonificar y fortalecer tus músculos pélvicos (suelo pélvico). Las bolas de Kegel normalmente son pesadas, por lo que tienes que apretar tu vagina para mantenerlas dentro de tu cuerpo. Algunas son huecas y tienen bolas más pequeñas adentro que ruedan y rebotan cuando te mueves, haciendo que tengas sensación de movimiento dentro tuyo. Para hacer ejercicios de Kegel no necesitas bolas chinas, y no todo el mundo las usa para eso. A muchas personas simplemente les gusta como se siente tenerlas dentro de la vagina. 

  • Fundas para pene (“packers”, en inglés): objetos que se ven y se sienten como un pene de verdad (generalmente suaves) y que crean un “bulto” en tu ropa interior o en tu ropa. Es posible orinar de pie mientras usas algunas fundas (en inglés estas fundas se llaman “stand-to-pee” o “STP packers”). Muchas personas transgénero, queer, de género no binario y género no conforme, usan fundas para ayudarse a afirmar o expresar su identidad de género. Así como algunas personas no usan sus geniatales de una manera sexual, lo mismo sucede con las fundas, pues las personas no siempre las usan sexualmente o para tener sexo.  Algunas fundas se pueden usar dobladas hacia abajo o extendidas hacia afuera, por lo que se pueden ver como un pene erecto (duro) o como un pene no erecto (hacia abajo), y también pueden usarse para tener sexo

  • Arneses sexuales (llamados “strap-on” en inglés): es una prenda que al ponerse sostiene una funda para pene, un dildo u otro juguete sexual contra tu cuerpo. Algunos se usan como la ropa interior , o como los suspensorios (los calzoncillos de protección que usan los deportistas). Hay otros que se pueden usar en otras partes del cuerpo, como en tu muslo. 

Hay tantos tipos de juguetes sexuales y tantas maneras de usarlos que puede ser difícil saber por dónde empezar. Una muy buena manera de aprender más sobre juguetes sexuales y sobre cuáles te pueden funcionar, puede ser ir a un sex shop y preguntarle a alguien que trabaje allí sobre los juguetes sexuales que venden. También puedes probar alguno que te parezca interesante y mirar que pasa. Quizá decidas que los juguetes sexuales no son para ti y eso también está completamente BIEN. El punto es que hay muchas opciones para todos los cuerpos y para los diferentes tipos de sexo. Por eso, sin importar quién seas o el tipo de sexo que tengas, los juguetes sexuales pueden ser una opción para ti. 

¿Cómo puedo usar juguetes sexuales de manera segura?

Es posible transmitir las enfermedades de transmisión sexual (ETS) si compartes juguetes sexuales con otras personas. Si alguien que tiene una infección de transmisión sexual (ITS) usa un juguete sexual, sus fluidos corporales quedan en el juguete y pueden transmitir la infección a la siguiente persona que use ese jueguete sexual. Entonces, si estas usando un juguete sexual con una pareja, es importante que sigas unos pasos para prevenir la transmisión de las ITS. 

Lava tus juguetes sexuales con agua y un jabón suave después de usarlos y antes de que toquen los genitales de otra persona. Ponerle condones a los juguetes sexuales puede ayudar a que se mantengan limpios y a prevenir la transmisión de las ITS. Simplemente asegúrate de cambiar el condón antes de que el juguete sexual toque los genitales de otra persona. 

Si estás usando un juguete sexual en tu ano, asegúrate de usar mucho lubricante. El ano no se lubrica (se pone húmedo) solo, como lo hace la vagina. Entonces, introducir algo en tu ano sin usar lubricante puede ser doloroso, incómodo e incluso poco seguro. Nunca pongas en la vagina un juguete sexual que ha estado en el ano, sin antes lavarlo o cambiar el condón. Si los gérmenes de tu ano llegan a tu vagina, te podría dar vaginitis.     

También es importante asegurarte que cualquier juguete sexual que uses en tu ano, tenga una base ancha o alguna manera de evitar que se vaya hacia adentro. Si un juguete sexual se va tan adentro de tu ano que no lo puedes tocar, puede que necesites ir donde unx enfermerx o doctorx para que te lo saque. Esto no puede suceder con los juguetes sexuales que usas en tu vagina, porque tu cuello uterino (la parte baja de tu útero) los bloquea y no los deja pasar.  

No uses lubricante de silicona con tus juguetes sexuales de silicona (a menos que utilices condones en ellos). El lubricante de silicona puede reaccionar con la silicona sólida de tu juguete y dañarlo. Lo más seguro es usar lubricante a base de agua con cualquier juguete sexual (y cualquier condón). 

Si estás introduciendo un juguete sexual dentro de tu cuerpo (en la boca, vagina o ano), es mejor usar uno que sea de un material seguro para tu cuerpo y que no sea poroso (que sea liso). Puede ser de 100% silicona (no mezclas de silicona), plástico duro, acero inoxidable, aluminio o vidrio resistente a los golpes. Los juguetes sexuales que están hechos de materiales que no son porosos, no absorben (guardan) gérmenes y son más fáciles de mantener limpios.    

Los juguetes sexuales que son de materiales que pueden ser porosos (como las mezclas de silicona, gelatina sintética, PVC, vinilo, TPR, TPE, elastómero y otros plásticos de goma), pueden absorber gérmenes que pueden causar infecciones, aunque laves tu juguete sexual cada vez que lo uses. Puede usar siempre un condón en tu juguete sexual para mantenerlo limpio y para que no entren gérmenes a tu cuerpo. 

Para saber cómo limpiar y cuidar tu juguete sexual de la mejor manera, lee las instrucciones que vienen con tu juguete sexual o pregúntale al personal de tu tienda erótica (sex shop) más cercana.  

Lo mejor es que siempre uses juguetes sexuales que están hechos para ser usados de esta manera, sobre todo si los estás usando dentro de tu cuerpo. Puede que no sea seguro que uses juguetes sexuales caseros o hechos por ti (DYI), sobretodo si es fácil que se rompan o si tienen partes sueltas, afiladas o ásperas, o son de materiales que no son sanitarios (que no son buenos para la salud), o que pueden causar alguna reacción en tu cuerpo. 

¿Dónde puedo comprar juguetes sexuales?

Puedes comprar juguetes sexuales en tiendas especializadas, que normalmente se llaman sex shops, tiendas eróticas o tiendas para adultos. Es posible que tengas que ser mayor de cierta edad (máyor de 16 o 18 años) para poder comprar en algunos sex shops, pero esto depende de las políticas de la tienda. Algunas farmacias o tiendas grandes venden algunos de los juguetes sexuales más comunes, como vibradores. 

Muchos sex shops y muchas marcas de juguetes sexuales tienen sitioss web donde puedes comprar productos en línea. Normalmente los envían por correo en paquetes sin marcar para la privacidad de las personas. Para asegurarte que el juguete sexual que compres es realmente de la marca y del material que quieres, es mejor que compres en tiendas de confianza, o en páginas web que tengan la información completa sobre sus productos. 

Algunos sex shops se especializan en productos para clientes específicos, por ejemplo para mujeres o para la comunidad LGBTQ. Los sex shops que se especializan en la comunidad LGBTQ o feminista, a menudo tienen muchos productos diferentes para personas de todas las identidades de género y orientaciones sexuales. También las personas que trabajan allí normalmente saben mucho, y cuando atienden a las personas que van a comprar, como las mujeres y personas LGBTQ, crean un ambiente cómodo, donde las hacen sentir seguras y en confianza.