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La única manera de saber si tienes VIH es mediante una prueba. Se recomienda a todos los adultos realizarse las pruebas de VIH. Las pruebas de VIH son rápidas, indoloras y, a veces, gratuitas.

¿Quieres hacerte una prueba del VIH? Encuentra un Centro De Salud

¿Cómo sé si tengo VIH?

La única manera de saber con seguridad si tienes VIH es hacerte una prueba. No puedes saber con certeza si tienes VIH solo por cómo te sientes, ya que la mayoría de las personas con VIH no presentan síntomas durante años.

Es recomendable que te hagas las pruebas si tuviste sexo sin protección o si la prueba de tu pareja da positiva. También debes realizarte una prueba si compartiste agujas con alguien (para inyectarte drogas, hacerte perforaciones en el cuerpo o tatuajes). Si estás embarazada, hazte las pruebas de VIH en la primera consulta prenatal.

Afortunadamente, la prueba de VIH es bastante sencilla e indolora. ¿Qué es lo mejor de hacerte la prueba de VIH? Pues que una vez superadas, podrás estar tranquilo. Y en caso de que SÍ tengas VIH, es mejor saberlo cuanto antes para tomar los medicamentos que te ayudarán a mantenerte sano y disminuir las posibilidades de transmitir el VIH a otros.

¿Cómo funcionan los exámenes de detección del VIH?

Cuando contraes el VIH, el sistema inmunitario fabrica anticuerpos que tratan de combatir la infección. La prueba más común de VIH busca esos anticuerpos en la sangre o en las células de la mejilla.

En general, el cuerpo tarda tres meses en fabricar suficiente cantidad de anticuerpos como para que puedan detectarse en la prueba, aunque puede demorarse un poco más. Este período durante el que no se detecta la infección a pesar de ya haberla contraído se denomina “periodo ventana”. Si te haces la prueba durante este periodo, es posible que de negativa, aun cuando estés infectado. Durante este periodo también tienes la mayor probabilidad de transmitir el virus a otras personas.

¿Qué tipos de pruebas de VIH existen?

Las pruebas rápidas dan los resultados en 20 minutos. Otras demoran más porque deben enviarse a un laboratorio. En general, las pruebas de VIH son indoloras. Consisten simplemente en hacer un raspado suave en la parte interna de la mejilla con un hisopo. A veces se toma una muestra de sangre.

Puedes hacerte la prueba de HIV tú mismo con un kit de prueba doméstico. Para la prueba OraQuick In-Home HIV Test, tomas una muestra de las encías con un hisopo y la analizas tú mismo. Los resultados están en 20 minutos. Para la prueba Home Access HIV-1 Test, debes pincharte el dedo y extraer una pequeña cantidad de sangre. Envías la muestra de sangre a un laboratorio y obtienes los resultados aproximadamente en una semana. Las pruebas hechas en casa son totalmente anónimas: sólo tú conocerás los resultados. Ambas te ayudan a ponerte en contacto con asesores que, si eres seropositivo, podrán brindarte apoyo y orientación sobre el tratamiento.

Si una prueba rápida de VIH, realizada en el hogar o en una clínica, indica que estás infectado, debes hacerte una segunda prueba para verificar que el resultado sea correcto.

¿Dónde puedo realizarme pruebas de VIH?

Puedes realizarte pruebas para ver si tienes la infección por VIH u otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) en el consultorio de tu médico, en una clínica de salud comunitaria, en el departamento de salud o en los Centros de salud locales de Planned Parenthood. Puede que prefieras hacerte la prueba en un lugar que también brinde asesoramiento sobre el VIH (como Planned Parenthood).

Puedes hacerte una prueba de VIH “anónima" o “confidencial", según las leyes del estado en que vivas. Una prueba “confidencial” significa que llevará tu nombre y los resultados serán archivados en tu historia clínica. Tus médicos y la compañía aseguradora también pueden ver los resultados. Si la prueba te da positiva, los resultados se envían al departamento de salud local, para que puedan llevar las estadísticas de VIH de tu zona.

Sin embargo, los resultados de las pruebas están protegidos por leyes de privacidad, de modo que ninguna otra persona podrá conocerlos sin tu autorización. Una prueba “anónima" significa que tu nombre no figura en la prueba. Te darán un número de identificación que usarás para buscar los resultados.

Los resultados no se archivan en tu historia clínica y no se envían a la compañía aseguradora ni al departamento de salud; sólo tú los conoces. Las pruebas de ETS, incluidas las de VIH, no siempre forman parte del chequeo médico o ginecológico habitual; de modo que es posible que debas pedir que te las hagan. Sé sincero con el enfermero o el médico para que puedan ayudarte a determinar qué pruebas necesitas. No tengas vergüenza: tu médico está para ayudarte, no para juzgarte. (Si el médico te juzga porque le pides una prueba de VIH, quizá sea momento de cambiarlo).

La idea de realizarse una prueba puede asustar un poco, pero trata de tomarlo con calma. Las pruebas de ETS son parte de ser responsable y cuidar de tu salud. Las pruebas de VIH son rápidas y, usualmente, indoloras. Y en caso de que SÍ tengas VIH, es mejor saberlo cuanto antes para empezar el tratamiento.