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Enterarte de que tienes herpes genital (herpes en el pene, en la vagina o vulva, en el ano o en otras áreas de tus genitales) o herpes oral (herpes en la boca) puede ser difícil, pero no es el fin del mundo. Millones de personas que viven con herpes tienen vidas y relaciones maravillosas.

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¿Qué hago si me entero de que tengo herpes?

Es normal sentir muchas emociones diferentes después de enterarte de que tienes herpes. Puede que sientas enojo, vergüenza, pena, rabia o que te alteres. Posiblemente te sentirás mejor a medida que pase el tiempo, y verás que tener herpes tampoco es un gran problema.  Las personas que tienen herpes tienen relaciones y vidas completamente normales. Hay tratamientos para el herpes y también muchas maneras de asegurarte de no transmitir la infección a tus parejas sexuales.

Hay millones y millones de personas con herpes, por lo que definitivamente no estás solx. La mayoría de personas se contagian con al menos una enfermedad de transmisión sexual (ETS) durante su vida. Tener herpes u otra ETS no es algo por lo que debas sentir vergüenza. No significa que eres una persona “sucia” o mala. Solo significa que eres una persona normal que se contagió con una infección muy común. La realidad es que el herpes le puede dar a cualquier persona que alguna la han besado en los labios o que ha tenido sexo: eso es MUCHA gente. 

El herpes no es una enfermedad mortal y normalmente no causa problemas graves de salud. Aunque los brotes de herpes pueden ser molestos y dolorosos, el primero suele ser el peor. Para muchas personas los brotes suceden cada vez menos, a medida que pasa el tiempo. También puede que desaparezcan por completo. Aunque el virus permanece en tu cuerpo de por vida, esto no significa que vas a tener llagas todo el tiempo.

Lo mejor que puedes hacer si te enteras de que tienes herpes es seguir las instrucciones de tu doctorx para tratarlo. Si sientes que esto es difícil de manejar para ti, quizá te sientas mejor si hablas con unx buenx amigx o con un grupo de apoyo para personas con herpes.

También es importante que se lo digas a todas las personas con las que tienes sexo. No es una conversación fácil, pero es importante. Estos son algunos consejos que te pueden ayudar:

¿Cómo les digo a los demás que tengo herpes?

Tal vez te asuste aceptar que tienes herpes, pero hablar sobre esto en realidad puede ayudarte. Puedes buscar apoyo en unx buenx amigx que no te juzgue y en quien confíes que mantendrá la conversación en privado. Los padres, madres, hermanxs, tíxs y otras personas de la familia, también pueden darte apoyo. Recuerda que el herpes es muy común, así que puede que la persona con quien elijas hablar, también lo tenga.

Existen muchos grupos de apoyo en línea para personas que tienen herpes. La Asociación Estadounidense de Salud Sexual (American Sexual Health Association en inglés) tiene disponible una lista de grupos de ayuda que se reúnen en persona (disponible en inglés). 

¿Cómo es tener relaciones de pareja (una vida romántica) si tengo herpes?

Algunas personas, cuando se enteran de que tienen herpes, sienten que su vida amorosa se terminó, pero no es así. Las personas que tienen herpes pueden tener relaciones románticas y sexuales con otras personas con herpes o con parejas que no lo tienen.

Hablar sobre las infecciones de transmisión sexual (ITS) no es divertido para nada. Sin embargo es super importante que siempre les digas a tus parejas sexuales si tienes herpes, para que te asegures de evitar transmitirlo. 

No hay una sola manera de hablar sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS), pero estos son algunos consejos que te pueden ayudar: 

  • Mantén la calma y sigue adelante. Millones de personas tienen herpes y muchas de ellas tienen relaciones de pareja (románticas) y/o parejas sexuales. Para la mayoría de las parejas, el herpes es un gran problema. Trata de hablar del tema con una actitud tranquila y positiva. Tener herpes es simplemente una cuestión de salud, no dice nada de ti como persona.

  • Trata de involucrar a la otra persona en la conversación. Recuerda que las ETS son muy comunes, por lo que... ¿quién sabe? Quizá tu pareja también tenga herpes. Así que puedes comenzar preguntándole si alguna vez se ha hecho un examen o si ha tenido una ETS.

  • Infórmate. Hay mucha desinformación (información que no es correcta) acerca del herpes. Por eso, es bueno que te informes y prepáres para que tengas claro el tema al hablar. Coméntale a tu pareja que hay formas de tratar el herpes y de evitar su transmisión durante el sexo.

  • Busca un buen momento para hablar. Elige un momento para hablar donde no tengan distracciones ni interrupciones. Busca también un lugar privado y tranquilo. Si tienes nervios puedes practicar en voz alta a solas, o con alguien en quien confíes. Tal vez suene extraño, pero practicar en voz alta puede ayudarte a saber qué quieres decir. Esto también te ayudará a sentir más confianza y seguridad cuando hables con tu pareja sexual.

  • La seguridad primero. Si tienes temor de que tu pareja sexual pueda hacerte daño,  quizá sea peligroso decírselo en persona. Quizá sea mejor que le envíes un correo electrónico, un mensaje de texto o la llames por teléfono para decírselo. En casos extremos, puedes no decirle nada. Si crees que puedes estar en peligro llama al 1-800-799-SAFE (7233) o visita el sitio web de la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica para obtener ayuda.

Entonces, ¿cuándo debes contarle a alguien que te gusta que tienes herpes? Tal vez no sea necesario decírselo la primera vez que salen, pero debes contárselo antes de tener sexo. Un buen momento puede ser cuando la relación empieza a ir hacia allá y sientes que puedes confiar en la persona.

Es normal preocuparse sobre cómo va  a reaccionar tu pareja (rómantica o sexual) y no hay mucho que se pueda hacer: algunas personas se asustan mucho. Si eso sucede, trata de mantener la calma y habla sobre todas las maneras que hay para prevenir el contagio del herpes. Quizá necesites darle un poco de tiempo y espacio a tu pareja (rómantica o sexual) para que procese la noticia; es normal. Además, la mayoría de las personas saben que el herpes es muy común y que no es un gran problema.

Cuando hables con tu pareja sexual traten de no culparse entre ustedes.  Si uno de los dos tiene un brote de herpes por primera vez durante la relación, no quiere decir automáticamente que algunx de los dos fue infiel. Los síntomas del herpes pueden tardarse en aparecer días, semanas, meses e incluso años después del contagio. Por eso, suele ser muy difícil saber cuándo y dónde alguien se contagió con herpes. Lo más importante es que ustedes dos se hagan exámenes. Si llega a suceder que solo uno de ustedes tiene herpes, es bueno que hablen sobre cómo pueden evitar contagiarse.

Díselo también a tus ex parejas (románticas o sexuales) para que se hagan las pruebas.

¿Tener herpes afectará mi embarazo?

Si tienes herpes genital desde hace un tiempo y quedas en embarazo, lo más probable es que no tengas que preocuparte; es poco probable que le transmitas el herpes al bebé en el parto. No obstante, debes comunicarle a tu doctorx que tienes herpes genital si estás en embarazo.

Si te contagias de herpes estando en embarazo, es mucho más peligroso, en especial en los últimos meses del embarazo, ya que puede provocar un aborto espontáneo o un parto prematuro. Si le transmites el herpes a tu bebé durante el parto (dar a luz), puede haber daño cerebral o problemas oculares (en los ojos). Si tienes llagas del herpes en el momento de dar a luz, tu doctorx puede sugerir hacer una cesárea para evitar la transmisión del virus al bebé durante el parto.

Si tu pareja tiene herpes y tú no, no tengan sexo vaginal, anal ni oral sin protección mientras estés en embarazo, pues esa es la manera más común de contagiarse o contagiar el herpes. Quizá tu doctorx le pida a tu pareja sexual que tome medicamentos antiherpéticos (contra el herpes) durante el embarazo, para que haya menos chances de que te transmita el virus. En este link puedes leer sobre “Cómo puedo evitar el herpes”, para saber más sobre cómo protegerte y evitar el contagio.

El herpes oral (también llamado herpes en la boca) no es peligroso durante el embarazo o el parto (dar a luz). Sin embargo, si tienes llagas después de dar a luz, no beses a tu bebé hasta que se hayan curado por completo.