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La enfermedad pélvica inflamatoria es una infección grave que aparece cuando ciertas enfermedades de transmisión sexual (ETS) u otras infecciones no reciben tratamiento. Puede causar dolor crónico e infertilidad.

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¿Cuál es la causa de la enfermedad pélvica inflamatoria?

La enfermedad pélvica inflamatoria (o EPI) es una infección en el útero, las trompas de Falopio,  o los ovarios. Se origina cuando una bacteria se traslada desde la vagina y el cuello uterino a otras partes del cuerpo. Puede causar dolor crónico y otros problemas de salud graves, como infertilidad.

Por lo general, la enfermedad pélvica inflamatoria se produce por 2 enfermedades de transmisión sexual: clamidia y gonorrea. Ambas pueden curarse fácilmente con antibióticos, pero muchas personas no saben que tienen estas enfermedades porque no suelen tener síntomas (por eso es tan importante hacerse las pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual).

Si no se tratan, la clamidia y la gonorrea pueden llevar a que contraigas la enfermedad pélvica inflamatoria. Esta también puede deberse a otras infecciones sin tratamiento, por ejemplo, la vaginosis bacteriana.

La enfermedad pélvica inflamatoria es común: más de un millón de personas la padecen cada año.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad pélvica inflamatoria a los que debo prestar atención?

En la etapa inicial de la infección, muchas personas no saben que tienen esta enfermedad. Esto se debe a que no suele manifestar síntomas y, si lo hace, son tan leves que no se sienten (en especial cuando recién contraes la infección). Cuanto más tiempo tengas la infección, los síntomas tienden a empeorar.

Los síntomas de la enfermedad pélvica inflamatoria incluyen los siguientes:

  • Periodos menstruales largos, dolorosos y con flujo abundante
  • Dolor en el abdomen
  • Mucho cansancio
  • Fiebre o escalofríos
  • Flujo vaginal con olor desagradable
  • Dolor durante las relaciones sexuales

Si tienes alguno de estos síntomas, consulta a tu médico o al Centro de salud de Planned Parenthood local de inmediato. La enfermedad pélvica inflamatoria puede ser peligrosa si no se trata.

Algunos síntomas de esta enfermedad se pueden confundir con otros problemas de salud, como la apendicitis o la endometriosis. Por eso, la única manera de saber con certeza qué ocurre es mediante una exploración médica.

¿Cuáles son las complicaciones de la enfermedad pélvica inflamatoria?

Si esta enfermedad no se trata, puede conducir a problemas de salud graves que, a veces, son potencialmente mortales. La infección puede propagarse a otras partes del cuerpo. La enfermedad pélvica inflamatoria puede aumentar el riesgo de embarazo ectópico, que es potencialmente mortal.Los pacientes que tienen esta enfermedad pueden experimentar un dolor crónico en la parte baja del abdomen e infertilidad.

Cuanto más tiempo tengas la enfermedad pélvica inflamatoria, es más probable que padezcas problemas de salud peligrosos y de larga duración, así como infertilidad. Por eso es realmente importante que un médico controle todos los síntomas. También debes hacerte pruebas regulares para detectar enfermedades de transmisión sexual (cuanto antes, mejor).

La enfermedad pélvica inflamatoria tiene tratamiento, pero este puede no ser capaz de revertir el daño (una cicatriz, por ejemplo) causado por infecciones de larga duración.

¿Cómo puedo evitar la enfermedad pélvica inflamatoria?

Hacerte pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual es una de las mejores maneras de evitar la enfermedad pélvica inflamatoria, ya que la causa de esta suele ser clamidia o la gonorrea. Muchas personas que tienen clamidia o gonorrea no tienen ningún síntoma, por lo que la única manera de saber si tienes alguna de estas infecciones es sometiéndote a pruebas.

La clamidia y la gonorrea pueden tratarse y curarse fácilmente con antibióticos. Cuanto antes te hagas la prueba y comiences el tratamiento, el riesgo de padecer la enfermedad pélvica inflamatoria disminuye (y lo mismo se aplica a tus parejas sexuales). Tener sexo más seguro y usar condón cada vez que tienes sexo también pueden ayudar a evitar estas infecciones y otras enfermedades de transmisión sexual.

Los anticonceptivos hormonales NO evitan las enfermedad de transmisión sexual, por lo que el hecho de usar anticonceptivos no significa que no corras riesgo de contraer una de estas enfermedades. Por eso es una buena idea usar condón aun cuando tomes anticonceptivos para evitar una enfermedad de transmisión sexual que pueda convertirse en la enfermedad pélvica inflamatoria.

Las duchas vaginales generalmente no son buenas para la vagina, ya que pueden causar irritación e infecciones. También pueden contribuir a la enfermedad pélvica inflamatoria, ya que empujan las bacterias hacia dentro del cuerpo. Por todo esto, no te hagas duchas vaginales.

La enfermedad pélvica inflamatoria es muy común y muy fácil de contraer sin saberlo. Por eso es muy importante que te hagas pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual y que consultes a un médico si te das cuenta de que tienes algún síntoma de enfermedad pélvica inflamatoria.