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Hablar con tus padres sobre sexo puede ser un poco incómodo. Pero también puede ser muy útil y unirlos más. Será más fácil en cuanto más hables con ellos.

¿Cómo hablo con mis padres sobre el sexo?

Para algunas personas es fácil hablar con sus padres sobre sexo. Otras familias pueden no estar tan dispuestas a hablar sobre estos temas. De cualquier forma, es normal sentirse un poco avergonzado o ansioso al hablar sobre sexo con los adultos cercanos a tí. Tal vez te preocupe que tus padres se enojen, desilusionen o molesten si les preguntas sobre anticonceptivos y ETS. Pero también podrían sorprenderte: la mayoría de los padres se alegrarán de que hayas acudido a ellos y de que seas responsable respecto a proteger tu salud.

Tus padres alguna vez tuvieron tu edad, y saben lo que significa ser adolescente. Probablemente sepan mucho sobre sexo, anticonceptivos y ETS. Si tus padres no tienen todas las respuestas, te ayudarán a encontrar la información que necesitas o encontrar a una enfermera o médico para que lo hables con ellos.

Lee más sobre hablar con tus padres sobre sexo.

Tus padres también pueden ayudarte a conseguir anticonceptivos, exámenes de detección de ETS, u otros servicios de salud sexual como la vacuna del VPH. Pero si no te sientes seguro al hablar con tus padres sobre estos temas, siempre puedes acudir a un médico en forma confidencial (dependiendo el lugar donde residas).

¿Mis padres sabrán si recibo anticonceptivos o tests de ETS?

La mayoría de las veces no necesitas un permiso de tus padres para recibir anticonceptivos o pruebas de ETS. Muchos estados tienen leyes especiales sobre consentimiento parental que protegen tu derecho a recibir servicios de salud sexual en forma confidencial, aún siendo menor de 18 años. Pero las leyes difieren según el estado. Existen lugares donde el centro médico puede contactar a tus padres o guardián legal si tienes menos de 18 años. Puedes averiguar con el consultorio de tu médico o centro de salud local sobre su política de privacidad al concertar una cita médica.

Si utilizas el seguro de salud de tus padres para tu visita o recetas médicas, podría llegarles una carta en el correo con una descripción de los servicios recibidos. Si usas el seguro de otra persona y no quieres que se enteren de tu visita al médico, llama a la compañía aseguradora y pregunta sobre su política de confidencialidad. El número de teléfono lo encuentras generalmente en el reverso de tu tarjeta de seguro médico (o puedes chequear con tu enfermera o médico).

También puedes llamar tu centro de salud de Planned Parenthood más cercano para ver si puedes acceder a anticonceptivos y/o tests de detección de ETS gratis o de bajo costo, sin tener que utilizar el seguro médico de tus padres. Hay estados con programas especiales que ayudan a adolescentes a obtener un plan de salud individual para la obtención de servicios de ETS y anticonceptivos. Tu centro de salud de Planned Parenthood también puede ayudarte con esto último.

Es una buena idea pedirle ayuda a tus padres (siempre que sea seguro) aún si te preocupa hablar con ellos sobre anticonceptivos. Los padres en general sólo quieren que te mantengas sano/a y estés protegido/a. Y puede ser que estén más tranquilos si ellos se involucran directamente en conseguirte los servicios de salud sexual que necesitas. Obtén más consejos sobre hablar con tus padres sobre el sexo.

Si sientes que no puedes confiar en tus padres o guardián legal, habla con otro adulto en quien confíes, como un tío/a, hermano mayor, consejero o enfermera escolar. Siempre puedes contactar a tu centro de salud de Planned Parenthood más cercano para obtener información honesta y confidencial sobre ETS y anticonceptivos.