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Las toallas sanitarias, los tampones y las copas menstruales (a veces, denominados “productos de higiene femenina”) absorben y recogen la sangre y el tejido que sale de la vagina durante el periodo menstrual.

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¿Qué son las toallas sanitarias, los tampones y las copas menstruales?

Son los productos que hacen que puedas llevar una vida normal durante tu periodo menstrual al evitar que la ropa o las sabanas se manchen con sangre. Los tampones y las copas menstruales se colocan dentro de la vagina, mientras que las toallas sanitarias se adhieren a la ropa interior.

Las toallas sanitarias (a veces, llamadas “toallitas”) son trozos angostos de material absorbente que se adhieren a la ropa interior. Algunas tienen “alas” que se pliegan sobre ambos lados de la ropa interior para protegerla de pérdidas o manchas. Algunas toallas sanitarias están hechas de material descartable (se usan una vez y, después, se tiran). Otras están hechas de tela y pueden lavarse y volverse a usar. 

Los tampones son como pequeños tapones hechos de algodón que se colocan dentro de la vagina para absorber la menstruación. Algunos vienen con un aplicador que ayuda a colocarlo. Tienen un cordón fijado al extremo que sirve para poder extraerlo fácilmente.

Las copas menstruales tienen forma de campana o de copa. Están hechas de goma, silicona o plástico blando. La copa se lleva puesta dentro de la vagina y se encarga de recoger la menstruación. La mayoría son reutilizables: tan solo se vacían cuando es necesario, se lavan y se vuelven a usar. Otras son descartables: se tiran después de usarlas una vez o después de un ciclo menstrual.

Los tampones y las copas menstruales no pueden quedarse atascados, perderse dentro de tu cuerpo ni moverse a otra parte del cuerpo. Los músculos de la vagina los mantienen en su lugar (sin que te enteres) y permanecen dentro de tu cuerpo hasta que tú los sacas. En la mayoría de los casos, no se pueden sentir los tampones y las copas menstruales cuando están en el lugar indicado. Ambos pueden ser utilizados en el agua y durante cualquier tipo de deporte y actividad.

¿Qué tipo de protección es adecuada para mí?

Depende totalmente de ti. Piensa en el estilo de vida que llevas y en lo que más se adapte a tus necesidades. Es útil probar distintos productos o consultar con una amiga o familiar acerca de qué funciona para ellas.

Durante el periodo menstrual, es común usar cosas diferentes en momentos distintos. Por ejemplo, hay quien puede usar tampones durante el día y toallas sanitarias durante la noche. Para una protección mayor, también puedes usar una toalla sanitaria o un protector diario (una toalla sanitaria delgada) mientras usas un tampón o una copa menstrual, por si acaso hay pérdidas.

Hay quienes piensan que usar un tampón o una copa menstrual dentro de la vagina es más cómodo y conveniente porque no se ve y, en general, no se siente. Otras personas piensan que las toallas sanitarias son más cómodas que los tampones o las copas, o las prefieren porque no quieren ponerse un objeto dentro de la vagina. Sin embargo, no puedes usar una toalla sanitaria en el agua, ya que pueden moverse del lugar o sentirse incómodas durante algunas actividades. Por eso, usa un tampón o una copa menstrual si quieres nadar o hacer deportes durante el periodo.

A muchas personas les gusta la conveniencia de los productos que se usan una vez y luego se tiran, como los tampones y las toallas sanitarias descartables. También son más fáciles de encontrar en las tiendas. Otras personas eligen artículos de protección reutilizables, como las copas menstruales o las toallas sanitarias de tela, ya que permiten ahorrar dinero y son mejores para el medio ambiente.

No deben utilizarse tampones ni toallas sanitarias perfumadas, desodorantes vaginales ni duchas vaginales, ya que pueden ocasionar irritación o infecciones en la zona. Hay quienes se preocupan por la manera en que huele el periodo menstrual, pero hay muy pocas posibilidades de que otra persona pueda darse cuenta de que estás en tu periodo. Tan solo asegúrate de cambiar frecuentemente la toalla sanitaria, el tampón o la copa menstrual.

¿Cómo se usan las toallas sanitarias?

Las toallas sanitarias vienen en tamaños diferentes: pueden ser finas para flujo poco intenso (protectores diarios); de tamaño regular; o gruesas para sangrado abundante (“maxi” o “nocturnas”). Puedes usar el tamaño que más cómodo te resulte.

  • Adhiere la toallita a la ropa interior utilizando la tira adhesiva en la parte de atrás. Algunas toallas sanitarias reutilizables se mantienen en su lugar con un broche de presión o con el elástico de la ropa interior.
  • Cámbiala cada algunas horas o cuando esté totalmente empapada de sangre.
  • Envuelve las toallas sanitarias en el envoltorio o en papel higiénico, y tirarlas en el tacho de basura. Tirar las toallas usadas o el envoltorio por el inodoro hará que este se tape.

¿Cómo se usan los tampones?

Los tampones vienen en diferentes tamaños: (distintos niveles de absorción) pequeño, regular y súper. Es mejor usar el nivel más bajo de absorción, que dura unas horas. Algunos tampones vienen con aplicadores —pequeños palitos hechos de cartón o de plástico que ayudan a colocar el tampón en la vagina—, y otros no, por lo que hay que introducirlos con el dedo.

  • Lo primero es lavarte las manos y ponerte en una posición cómoda. Puedes agacharte, poner una pierna hacia arriba o sentarte en el inodoro con las piernas abiertas.
  • Empuja el tampón dentro de la vagina con el aplicador o con un dedo, según qué tipo de tampón tengas.
    • Insertar un tampón en la vagina es más cómodo si estás relajada. El uso de tampones con aplicadores suaves y redondeados puede facilitar el proceso. También puedes poner un poco de lubricante en la punta del tampón o del aplicador. Si tienes dificultades para insertar el tampón, puedes preguntarle a alguien de confianza (como tu madre, hermana u otra persona en la que confíes que haya usado tampones alguna vez) para que te muestre cómo introducirlo.
  • Tira el envoltorio y el aplicador en la basura. No los tires por el inodoro.
  • Lo mejor es cambiar el tampón cada 4 u 8 horas. No dejes puesto el tampón por más de 8 horas. Puedes usar un tampón toda la noche. En ese caso, debes colocarlo justo antes de ir a la cama y debes cambiarlo en el momento en que te levantas por la mañana.
  • Los tampones tienen una cuerda en un extremo, que cuelga fuera de la vagina. El tampón se saca suavemente de la vagina tirando de esa cuerda. Es mejor sacar el tampón cuando está húmedo tras haber absorbido la máxima cantidad de flujo posible.
  • Envuelve los tampones usados en papel higiénico y tíralos en el tacho de basura. No se tiran por el inodoro.

Si el tampón permanece en la vagina durante mucho tiempo, puede ocasionar una enfermedad llamada “síndrome de shock tóxico”. Es una infección poco frecuente, pero muy peligrosa. Si estás usando un tampón y tienes vómitos, fiebre alta, diarrea, dolor muscular, dolor de garganta, mareos, desmayos o debilidad y una erupción cutánea, sácate el tampón y llama a tu médico de inmediato.Para ayudar a prevenir el síndrome de shock tóxico, utiliza el tampón que tenga el nivel más bajo de absorción y cámbialo cada 4 u 8 horas, o tan frecuentemente como necesites.

Introducir un tampón no suele doler, pero se necesita algo de práctica al principio. Prueba con diferentes tipos de tampones hasta que descubras cuál te gusta más, pero no los uses a menos que estés en el periodo.

Si ponerte un tampón te resulta muy doloroso, habla con un médico o un enfermero.
Puedes tener una afección o, quizá, simplemente sea que el himen cubre la abertura vaginal. De todas formas, tu médico o enfermero pueden ayudarte a determinar qué es lo que causa dolor y decidir qué hacer al respecto.

¿Cómo uso la copa menstrual?

Hay diferentes tipos de copas menstruales, y todas vienen con instrucciones y dibujos para seguir paso a paso. Las copas pueden parecer un poco grandes, pero, en la mayoría de los casos, no se sienten una vez que están colocadas.

  • Lo primero es lavarte las manos y ponerte en una posición cómoda. Puedes agacharte, poner una pierna hacia arriba o sentarte en el inodoro con las piernas abiertas.
  • Aprieta o dobla la copa para que sea más estrecha y deslízala dentro de la vagina con los dedos. Lee las instrucciones que vienen con la copa menstrual para descubrir la mejor forma de apretarla y ponerla en su lugar.
    • Colocar la copa en la vagina es más cómodo si estás relajada. Si tienes dificultades para insertar la copa, puedes preguntarle a alguien de confianza (como tu madre, hermana u otra persona en la que confíes) para que te muestre cómo colocarla.
  • Algunas copas deben colocarse muy profundo dentro de la vagina, cerca del cuello uterino. Otras van en la parte baja de la vagina. Si la copa te resulta incómoda o sientes que está en el lugar incorrecto, sácala y vuelve a insertarla.
  • La copa menstrual se usa durante periodos de entre 8 y 12 horas al día, o hasta que esté llena.
  • Algunas tienen un tallito del cual se tira para sacarla de la vagina; con otras, se debe enganchar el borde con un dedo, apretarlas y, luego, sacarlas.
  • Muchas copas son reutilizables: se usa la misma una y otra vez. Se vacía en el inodoro, lavabo o ducha, y se lava antes de usarla nuevamente. En caso de encontrarte en un lugar donde la copa no puede lavarse, es conveniente vaciarla y volver a colocarla. Puedes lavarla cuando te encuentres en un baño privado o en tu casa. Siempre deben seguirse las instrucciones de limpieza y guardado que vienen con la copa.
  • Otras copas son descartables: se tiran después de usarlas una sola vez o durante un solo periodo. Envuélvelas en su envoltorio o en papel higiénico y tíralas a la basura; no deben tirarse por el inodoro.

Ponerse una copa menstrual no suele doler, pero se necesita algo de práctica al principio. Puede llevar hasta un par de periodos hasta que te acostumbres. Puedes usar una toalla sanitaria como respaldo por si acaso la copa presenta pérdidas, pero no se puede usar un tampón y una copa menstrual al mismo tiempo.

Si ponerte la copa te resulta muy doloroso, habla con un médico o un enfermero. Puedes tener una afección o, quizá, simplemente sea que el himen cubre la abertura vaginal. De todas formas, tu médico o enfermero pueden ayudarte a determinar qué es lo que causa dolor y decidir qué hacer al respecto.