A partir de los 21 años, el examen pélvico se convierte en una parte regular de tu control ginecológico. Este examen es una parte normal del cuidado del cuerpo.
Toma solamente unos minutos y no duele.

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¿Cuándo debo hacerme el primer examen pélvico?

A menos que tengas un problema de salud, puedes esperar a cumplir los 21 años para pedir una cita médica para tu primer control ginecológico (que es cuando se realiza examen pélvico periódico).

¿Qué ocurre durante un examen pélvico?

Durante un examen pélvico, un médico o enfermero examina la vulva y los órganos reproductivos internos (vagina, cuello uterino, ovarios, trompas de Falopio, y útero).

Si piensas que puedes tener una enfermedad de transmisión sexual (ETS), otro tipo de infección (como una infección por levaduras), o cualquier otro problema relacionado con tu salud reproductiva, cuéntaselo a tu médico o enfermero al comienzo de la cita. Ellos decidirán si necesitan hacer alguna prueba o control especial.

En general, esto es lo que sucede en un examen pélvico:

Primero, te darán unos minutos de privacidad para que te quites la ropa y te coloques una bata de papel o de tela.

A continuación, regresarán y te pedirán que te recuestes en la mesa de exploración y que pongas los pies en los estribos o apoyes las rodillas en un soporte. Aquí, desliza las caderas hasta llegar al borde de la mesa y separa las rodillas lo mejor que puedas. No te preocupes, el médico te guiará a través del proceso. Intenta relajar las nalgas, el estómago y los músculos vaginales lo más que puedas.Esto te dará mayor comodidad.

En general, el examen pélvico tiene 3 o 4 partes:

1. El examen externo: El médico o enfermero observan la vulva y la abertura de la vagina
en busca de algún signo de quistes, flujo anormal, verrugas genitales, irritación u otros problemas.

2. El examen con espéculo: El médico te introduce suavemente un espéculo en la vagina. El espéculo está hecho de metal o de plástico. Este instrumento separa las paredes de la vagina cuando se abre. Puede sentirse incómodo o raro, pero no debería doler. En caso de que duela, avísale al médico, ya que es posible que pueda ajustar el tamaño o la posición del espéculo.

Si deseas verte el cuello uterino, solo debes pedirlo: puedes verlo con un espejo.

Luego, el médico utilizará una pequeña espátula o un cepillo para recoger pequeñas muestras de células del cuello uterino. Esta muestra se lleva después a un laboratorio para una prueba de Papanicolaou a fin de detectar si tienes cáncer o estructuras precancerosas en el cuello uterino.

Si el médico o enfermero desean hacerte pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual (como la clamidia o la gonorrea) u otras infecciones, usarán un hisopo de algodón para tomar una muestra del flujo del cuello uterino. Esa muestra se someterá a análisis.

3. El examen bimanual: Durante esta parte del examen, el médico o enfermero introduce 1 o 2 dedos enguantados y lubricados en la vagina y, con la otra mano, presiona suavemente la parte baja del abdomen. Esta es una manera de revisar lo siguiente:

  • El tamaño, la forma y la posición del útero.
  • Si tienes sensibilidad o dolor, lo que podría indicar una infección u otras afecciones.
  • Si los ovarios o las trompas de Falopio están más grandes que lo normal, o si hay quistes o tumores.

4. El examen rectovaginal: Es posible que el médico o enfermero introduzca un dedo enguantado en el recto. Este procedimiento examina los músculos entre la vagina y el ano. También busca tumores detrás del útero, en la parte baja de la pared de la vagina o en el recto. Algunos médicos introducen otro dedo en la vagina mientras hacen esto, lo que les permite examinar el tejido intermedio de forma más rigurosa.

Es posible que durante el procedimiento sientas la necesidad de defecar. No te preocupes, no lo harás. Es absolutamente normal y solo dura unos segundos.

¿Qué sentiré durante el examen pélvico?

El examen pélvico solamente toma unos minutos. Algunas partes pueden resultar incómodas, pero no debería ser doloroso. Si duele, di algo; de esa forma, el médico o enfermero puede intentar seguir el procedimiento de una forma que sea más cómoda para ti. Este examen es para ti, así que no tengas miedo de decir algo.

Sentirás menos tensión durante el examen pélvico si haces lo siguiente:

  • Respirar lenta y profundamente.
  • Relajar los músculos del estómago.
  • Relajar los hombros.
  • Relajar los músculos entre las piernas.
  • Pedirle a tu médico o enfermero que describa lo que está pasando.

¿Con qué frecuencia debo hacerme un examen pélvico?

Depende. Después del primer examen pélvico, el médico o enfermero te dirán cuándo tienes que volver. Eso dependerá de tu historia clínica y de si tienes algún problema de salud.

Es posible que necesites someterte exámenes pélvicos más a menudo si cumples los siguientes criterios:

  • Antecedentes de resultados anormales en la prueba de Papanicolaou
  • Antecedentes de problemas de salud sexual
  • Antecedentes familiares de ciertos tipos de cáncer
  • Una enfermedad de transmisión sexual o una pareja sexual con alguna infección
  • Vaginitis recurrente