¿Cómo planifico un embarazo?

La planificación antes del embarazo te mantiene a ti, y al futuro bebé, lo más sanos posible. Si piensas buscar un embarazo, consulta a un médico para conocer los cuidados previos al embarazo.

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¿Qué debo hacer antes de buscar un embarazo?

Puedes hacer mucho para prepararte para el embarazo y asegurarte de que tú —y tu futuro bebé— estén lo más sanos posible. Consultar con tu médico o con el Centro de salud de Planned Parenthood local para conocer los cuidados previos al embarazo es el primer gran paso.

Los cuidados previos al embarazo (también denominados “cuidados previos a la concepción”) pueden detectar aspectos que podrían afectar el embarazo para que el médico y tú puedan tomar las medidas necesarias para evitar los posibles problemas. El enfermero o el médico hablarán contigo sobre tu salud física y mental y te indicarán los exámenes o pruebas de detección que puedan ser necesarios para asegurar que tengas un embarazo saludable. También pueden darte consejos sobre cómo lograr un embarazo.

El médico hablará contigo acerca de lo siguiente:

  • Tu historia clínica y antecedentes médicos familiares
  • Problemas de salud actuales
  • Alimentación, vitaminas y estilo de vida
  • Inocuidad de cualquier medicamento o suplemento que estés tomando
  • Antecedentes de embarazo
  • La seguridad en casa y en el trabajo
  • Cuestiones de salud mental

El médico probablemente te indique que veas a un odontólogo para un chequeo. Si tienes enfermedad de las encías, recibir tratamiento antes del embarazo podría evitarles problemas de salud a ti y al futuro bebé.

Las consultas previas al embarazo con un excelente momento para hacer preguntas, de manera que prepárate para preguntar sobre cualquier tema que tengas en mente.

¿Debo preocuparme por tener un embarazo de alto riesgo?

Probablemente no; los embarazos de alto riesgo son poco frecuentes.

Hay muchas cosas que pueden suceder durante el embarazo que no puedes controlar, y, a veces, las cosas salen mal por azar o por razones desconocidas.
Sin embargo, hay muchas cosas que puedes hacer para evitar problemas y asegurarte de conservar la salud y tener un embarazo lo más sano posible.

Obtener cuidados previos al embarazo de parte de tu enfermero, médico o del Centro de salud de Planned Parenthood local antes de embarazarte y asistir a consultas de atención prenatal regulares durante el embarazo son las mejores maneras de reducir las posibilidades de tener un embarazo de alto riesgo.

Hay ciertas afecciones que pueden hacer que el embarazo sea más difícil. Los cuidados previos al embarazo son especialmente importantes si se da alguna de las siguientes condiciones:

  • Tienes presión sanguínea alta o enfermedad cardíaca o renal.
  • Tienes otras afecciones crónicas, como diabetes, lupus o VIH/SIDA.
  • Tienes antecedentes de aborto espontáneo, nacimiento sin vida del bebé o partos prematuros.
  • Sabes que corres riesgo de tener un niño con anomalías congénitas o trastornos genéticos.
  • Tienes una enfermedad de transmisión sexual.
  • Eres demasiado delgada o tienes sobrepeso.
  • Tiene más de 35 años

¿Cuál es el papel de mi pareja en la planificación del embarazo?

Tu pareja puede desempeñar un gran papel, si así lo deseas. El estímulo y el apoyo emocional pueden ser importantes y de gran ayuda, especialmente si estás haciendo cambios en tu estilo de vida mientras te preparas para el embarazo.

La salud de tu pareja o del donante de esperma también es importante para lograr el embarazo. La alimentación y el estilo de vida pueden reducir el recuento de espermatozoides y afectar la calidad del semen. Esto puede dificultar tus posibilidades de lograr un embarazo.

Algunos hábitos que pueden disminuir el recuento de espermatozoides son los siguientes:

  • Beber alcohol.
  • Fumar o consumir tabaco de otra manera.
  • Consumir esteroides.
  • Consumir drogas ilegales.
  • Tomar ciertos medicamentos de venta con receta médica y sin ella.
  • Pasar tiempo con frecuencia en ambientes de muy alta temperatura (por ejemplo, hidromasajes, saunas, salas de vapor) —o haberlo hecho recientemente—.
  • Mantener una alimentación poco saludable.

Habla con tu pareja acerca de elecciones relacionadas con el estilo de vida que puedan contribuir a su salud y a tu futuro embarazo.

¿Necesitaré ver a otro médico una vez que logre el embarazo?

Si ya tienes un ginecólogo, una partera o un médico de cabecera que te agrada, puedes seguir consultándolo durante el embarazo. Si quieres cambiar por otro enfermero o médico, tus amigos, tus parientes y otros enfermeros o médicos te pueden hacer recomendaciones. También puedes obtener atención prenatal o ayuda para encontrar un médico en tu área en el Centro de salud de Planned Parenthood local.

Es muy importante que tu médico o partera te agraden y sientas confianza para hablar con honestidad sobre la clase de embarazo y parto que deseas tener.
Entrevístate con anticipación con todos los proveedores de atención de la salud que tengan relación con tu embarazo, trabajo de parto y parto. Si no te sientes a gusto, no hay ningún inconveniente en que cambies de profesional.