Alguien nos preguntó: No me dan ganas de tener sexo siempre que mi pareja quiere, ¿qué puedo hacer?
Es una excelente pregunta y la aprovecho para hablar de un tema que suele pasarse por alto: el consentimiento en las relaciones largas de pareja.
Quizá es más obvio que el consentimiento sexual se necesita cuando tienes sexo la primera vez o cuando estás comenzando a conocerte con alguien y es importante saber si lxs dos desean tener sexo, hasta dónde quiere llegar cada unx, qué les gusta —y qué no—, etc.
Pero supongamos que ya llevan un tiempo juntxs… y han tenido sexo varias veces… Y todas esas veces ambxs lo han deseado. Hasta aquí todo bien.
El asunto se empieza a complicar un poco cuando, quizá por el tiempo, el consentimiento empieza a ser más difuso y, quizá “porque ya nos conocemos”, se comienza a asumir que dimos nuestro consentimiento perpetuo hasta que “el tiempo nos separe”.
Pero, querer estar en una relación larga con alguien no quiere decir que dimos nuestro consentimiento para el sexo TODAS las veces, ni tampoco que deseamos tener CUALQUIER tipo de sexo SIEMPRE.
¿Qué es el consentimiento?
Es que las dos personas estén de acuerdo y quieran tener sexo cada vez. Sin embargo, el consentimiento va un poco más allá de decir “Sí”, pues para que sea válido debe:
- Darse libremente: sin presión, manipulación ni la “influencia” de drogas o alcohol.
- Darse con “entusiasmo”: quiere decir que de verdad tienes ganas, que puedes sentir que lo deseas.
- Ser específico: si dices que sí a una cosa no quiere decir que dices sí a todo.
- Ser informado: las dos personas saben qué van a hacer y cómo lo van a hacer, por ejemplo, acuerdan usar condón y así se hace.
- Ser reversible: puedes cambiar de opinión en cualquier momento, incluso si dijiste que sí antes.
El bottom line es que todo esto incluye también la libertad de decir NO. En cualquier momento. Y esto puede ser tricky en una relación larga. A veces el tema de los límites sexuales puede confundirse con el rechazo y ser mal interpretado (“ya no te gusto”, “ya no me deseas”, “ya no me quieres”, “antes sí querías”, etc.) y/o generar culpas, pero en realidad decir "no" no quiere decir que tu pareja no te gusta, o que no le quieres. Son dos cosas muy diferentes.
Tampoco ayuda que muchas veces existe la creencia de que si hay amor, hay deseo y por ende, las personas estarán dispuestas siempre. Y todo puede complicarse más cuando entran en juego creencias culturales del estilo de "debes complacer a tu pareja”, “hay que estar siempre dispuestx” y otras de ese estilo.
Consentir y pedir consentimiento se trata de establecer y respetar los límites sexuales de las personas, y esto es la base de cualquier relación sexual y/o romántica sana y placentera.
Al fin y al cabo, es normal que nuestros deseos y necesidades cambien con el tiempo, y que muchas veces queramos cosas diferentes en el sexo y las relaciones. Lo importante es poder cultivar una comunicación honesta y respetuosa que incluya hablar del sexo.
Si no es fácil tener este tipo de conversaciones en tu relación, si no te sientes segurx o si te sientes presionadx, manipuladx o forzadx a hacer algo, quizá tu relación no es sana. En este caso, puede ser de ayuda hablar con alguien de confianza, con unx terapeuta o buscar apoyo. No dudes en contactarte con la línea de Love is respect, es gratis y confidencial. Puedes hablar por chat o llamar al teléfono 1.866.331.9474. También encontrarás más información y otros recursos en su sitio web.
¡Gracias por tu pregunta!
Etiquetas: Relaciones-saludables, hablemos-de-relaciones-saludables, Consentimiento-Relaciones-A-Largo-Plazo