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Salir del closet o armario (revelar tu orientación sexual) es un proceso y es diferente para cada persona. No hay una manera “correcta” de hacerlo y puedes salir del closet en tus propios términos y de la manera que se sienta mejor para ti. 

¿A quién debería compartirle mi orientación sexual?

Decidir a quién contarle de tu orientación sexual puede ser una decisión muy importante. Piensa en esas personas más cercanas a tí, que te quieren y aceptan sin vacilar, esas son las personas que pueden apoyarte en el proceso de "salir del closet" con otras personas en tu vida. 

Si tu vives o dependes económicamente de tus padres, y piensas que salir del closet puede resultar en que te echen de tu casa o generar una situación poco segura para ti, considera esperar hasta que seas más independiente. 

No tienes que decirle a todos al mismo tiempo. Es un proceso, y no tiene que suceder todo en un mismo momento. Aunque estés muy entusiasmado/a con la idea de compartir tu orientación sexual o identidad de género con el mundo, a veces es mejor manejar cada situación y relación de forma individual y pensándolo bien. Recuerda que puede ser difícil el predecir cómo va a reaccionar cada quien cuando salgas del closet. Trata de prepararte para todo tipo de reacciones, tanto positivas como negativas. Y recuerda que sin importar lo que pase, no estás solo/a.

¿Cuál es la mejor manera de salir del closet?

No hay una manera “correcta” de salir del closet. La manera que eligas tiene solo una regla a seguir: debe ser lo correcto para tí.

Si piensas que la persona puede darte una respuesta negativa cuando compartas tu orientación sexual o de género, es una buena idea tener un plan para poder lidiar con ello. Pídele por adelantado apoyo a una persona que te conozca y ame.

Tal vez decidas tener una conversación cara a cara con una persona o personas con las que quieres compartir esto, o tal vez lo hagas a través de un correo electrónico o una carta. Si lo haces frente a frente, escoge un lugar y hora que sea cómodo para ambos, que se sienta relajado y sin distracciones. Escribir una carta o correo electrónico es una buena opción si te preocupa decir las cosas de manera correcta, si quieres darle tiempo a la otra persona para que piense su respuesta, o si no te sientes del todo cómodo/a hablando de frente.

No te inquietes si sales del closet y esa persona no reacciona de la manera que esperabas. A veces toma tiempo para que las personas se ajusten a la nueva situación, lo que les has contado puede sorprender o ser completamente inesperado para ellos. Pueden necesitar un poco de tiempo para procesarlo antes de ofrecerte su apoyo.