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Aunque es una parte tan importante del cuerpo humano, es raro que nos enseñen a cuidar de nuestro piso pélvico (también llamado suelo pélvico). Por lo general nos enteramos de que existe cuando ya está tan debilitado, que nos empieza a dar problemas como molestias, dolor o incontinencia que pueden afectar profundamente nuestra calidad de vida. Según datos del National Institutes of Health (NHI), casi 1 de cada 4 mujeres en los Estados Unidos sufren de algún tipo de problema con su piso pélvico. 

¿Pero qué es el piso pélvico? El piso pélvico es el sistema de músculos, ligamentos y tejido que sostienen a la vejiga, uretra, vagina, intestino delgado y recto. A estos órganos se les conoce como órganos pélvicos. Los problemas o desórdenes surgen cuando el piso pélvico se lastima, se debilita o cuando sus músculos están permanentemente contraídos. Entonces pueden pasar dos cosas: que ya no pueda sostener adecuadamente a los órganos pélvicos; o que los músculos hagan esfuerzo y estén en tensión todo el tiempo.

Cuando el piso pélvico ya no puede sostener a los órganos pélvicos, se produce un prolapso. Esto quiere decir que uno o varios de estos órganos se empiezan a colapsar y empujar por las paredes de la vagina. Por otra parte, cuando los músculos del piso pélvico están tensionados y no se relajan, se contraen constantemente y producen dolor e incomodidad. A esto se le llama hipertonía. 

Incontinencia, sexualidad y salud pélvica 

Los 4 principales problemas del piso pélvico son la hipertonía, la incontinencia urinaria, la incontinencia fecal y el prolapso de órganos pélvicos. La hipertonía se da cuando los músculos del piso pélvico están tensos y no se relajan, lo que produce dolor en la vejiga, dificultad para orinar, dolor al orinar y/o hacer caca y dolor al tener sexo vaginal. En personas con pene, la hipertonía también puede causar disfunción eréctil

Por otra parte, la incontinencia urinaria es cuando te sale orina al estornudar, toser o brincar. La incontinencia fecal es cuando no puedes controlar cuando defecas (haces caca) o pasas gases. Y el prolapso de los órganos pélvicos es cuando la vagina, vejiga o recto se cuelgan y empiezan a presionar contra las paredes vaginales. Las personas que sufren de esto sienten un bulto en el canal vaginal que puede interferir con sus actividades físicas o causar dolor cuando van al baño o cuando tienen sexo vaginal. En casos muy severos, estos órganos se caen tanto que casi literalmente se salen por la vagina. 

Varias cosas pueden hacer que se debilite el piso pélvico. Por ejemplo, los partos vaginales, la baja de estrógeno después de la menopausia y el esfuerzo de levantar cosas muy pesadas durante mucho tiempo. Otras cosas que también pueden afectar la salud del piso pélvico son padecer obesidad o algunas enfermedades crónicas y fumar. En el caso de la hipertonía, algunas causas son el estrés, la mala postura y la costumbre de aguantar mucho tiempo las ganas de orinar o defecar. De acuerdo a un estudio de NHI, entre más edad o sobrepeso tenga una mujer, y más partos naturales haya tenido, es más probable que desarrolle desórdenes del piso pélvico. 

Además de ser molesto, tener problemas con el piso pélvico puede realmente afectar a la calidad de vida de una persona. Lo ideal sería que desde temprana edad se nos enseñara a todxs cómo cuidar nuestro piso pélvico y que el cuidado del piso pélvico fuera parte de los chequeos ginecológicos de las personas con vagina y de la atención prenatal y postparto que reciben las personas embarazadas. Así, quizás menos personas sufrirían con este problema. 

Alternativas para mejorar la salud pélvica

La buena noticia es que sin importar la edad que tengas, hay cosas que te pueden ayudar a mejorar tu salud pélvica, como por ejemplo:

  • Hacer terapia física para el piso pélvico.
  • Hacer ejercicios (como los de Kegel) para fortalecer los músculos del piso pélvico.
  • Hacer ejercicios de respiración para relajar el piso pélvico (en el caso de la hipertonía).
  • Tomar ciertos medicamentos.
  • Mantener un peso sano.
  • Dejar de fumar.
  • Moderar tu consumo de cafeína y otras bebidas o alimentos que irritan la vejiga.
  • Usar pesarios, que son unos aparatos que se ponen en la vagina para sostener el tejido vaginal cuando hay prolapso de los órganos pélvicos.
  • Inyectarte bótox en la vejiga.
  • Hacer terapia de estimulación de los nervios de la zona pélvica.
  • Hacerte cirugía.

No es común que los problemas del piso pélvico se resuelvan por sí solos. Y entre más tiempo pase, los síntomas pueden empeorar. Si sufres de incontinencia o tienes algún otro síntoma o incomodidad en tu zona pélvica, sobre todo si ya has tenido partos vaginales o si ya pasaste la menopausia, es buena idea que consultes con tu doctorx o enfermerx, como lxs que hay en los centros de salud de Planned Parenthood. Ellxs te podrán diagnosticar o referir con un especialista.

Etiquetas: Salud-Sexual-y-Reproductiva, por-que-me-duele-el-sexo, incontinencia, piso-pelvico, salud-del-piso-pelvico, suelo-pelvico

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