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AUSTIN — Hoy, Planned Parenthood le hace un llamado al gobernador Greg Abbott a mantener el acceso a los cuidados de salud para personas de bajos recursos en Texas tras la decisión de la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones que permitió al estado “desfinanciar” a Planned Parenthood. Esta es la última de las batallas legales de los últimos cinco años, que se derivan de la intención del gobernador Abbot en el 2015 por evitar que los pacientes que tengan Medicaid reciban cuidados en las afiliadas de Planned Parenthood en Texas. Las Cortes federales evitaron que esto ocurriese hasta hace unas semanas, cuando la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones emitió una decisión, días antes de Acción de Gracias, que le daba luz verde al gobernador Abbott para ejecutar ese ataque.  

Durante los últimos cinco años de batallas legales, las afiliadas de Planned Parenthood han seguido ofreciendo cuidados a miles de pacientes cada año a través del programa de Medicaid. Algo que se ha dado sin incidentes o quejas por parte de la administración de Abbott. Más temprano esta semana, los afiliados de Planned Parenthood en Texas le solicitaron a la administración de Abbott más tiempo para que los proveedores puedan cuidar a sus pacientes durante la emergencia de COVID-19 mientras los conectan con otros proveedores de cuidados de salud, en vez de dejarlos abruptamente sin cuidados. Sin este período de gracia, los pacientes que dependen de Planned Parenthood para cuidados de salud preventivos podrían quedar abandonados durante la pandemia y desesperados en su búsqueda por un proveedor de cuidados de salud nuevo, en un sistema ya sobresaturado como es el de Medicaid.

Durante la crisis de salud pública más devastadora que el estado de Texas ha enfrentado en más de un siglo, Planned Parenthood le hizo un llamado a la administración Abbott para ponerle pausa a sus esfuerzos implacables por desmantelar el acceso a cuidados de salud de personas vulnerables. Esto agrava la doble crisis de salud pública que estamos enfrentando: el racismo y el COVID-19, que afectan desproporcionadamente a las mujeres y personas de color como las latinas y negras que dependen de programas como Medicaid. Evitar que los pacientes con Medicaid accedan a cuidados de salud básicos en los centros de salud de Planned Parenthood sería devastador para las más de 8,000 personas en Texas que van cada año a Planned Parenthood para recibir cuidados de salud de alta calidad y a precios pagables, incluyendo anticonceptivos, exámenes de detección de cáncer, tratamiento y exámenes de ITS, y mucho más.

Extracto del testimonio del Dr. Bhavik Kumar, director médico principal para atención de salud primaria y trans, Planned Parenthood Gulf Coast:

“Cada vez que se restringe el acceso a los cuidados de salud, hay personas que sufren. Y es importante mencionar que las mujeres y personas de color dependen de programas de financiamiento público como Medicaid como consecuencia del racismo sistémico y la discriminación en nuestro país. No hay otra vuelta que darle: evitar que los pacientes con Medicaid reciban cuidados en Planned Parenthood crea una barrera racista y sexista adicional para acceder a cuidados de salud en un momento en el que las personas más lo necesitan. Ahora, le estamos pidiendo a la administración Abbott que nos dé tiempo para asegurarnos que los cuidados de salud de más de 8,000 personas en Texas no se vean interrumpidos. Es lo menos que podemos hacer por las miles de personas que pronto podrían perder a su proveedor de servicios de salud de confianza en medio de una pandemia”. 

Extracto del testimonio de Vanessa Rodriguez, supervisora del centro de llamadas, Planned Parenthood Greater Texas:

“Incluso antes de que COVID-19 llevase a nuestra infraestructura de salud pública al borde del precipicio, nuestros pacientes con Medicaid ya tenían problemas para obtener citas rápidas. Peor aún, estas personas no se sienten cómodas ni seguras obteniendo cuidados de salud sexual o reproductiva de cualquier proveedor. Las personas deberían poder acceder a cuidados de salud dónde ellas así lo prefieran, y para muchas de ellas ese lugar es Planned Parenthood”.

Extracto del testimonio de Jeffrey Hons, presidente y CEO, Planned Parenthood South Texas:

“Le imploramos al estado de Texas que, al menos, haga lo mínimo: permitirle a Planned Parenthood continuar ofreciendo cuidados de salud a través del programa de Medicaid durante la crisis actual y darle tiempo a nuestros pacientes de encontrar otros proveedores para que no se queden sin cuidados de salud durante una pandemia. La red de proveedores de cuidados de salud para personas con Medicaid no siempre es fácil de manejar, y los cuidados no siempre son fáciles de encontrar. La pandemia de COVID-19 está exacerbando las presiones sobre nuestra red de seguridad social. Las personas que dependen de Medicaid están entre las más vulnerables en Texas, y probablemente experimentando los peores efectos económicos de la pandemia. Forzar a las personas –– muchas de las cuales están luchando por llegar a fin de mes y por cuidar a sus familias durante una pandemia global, –– a batallar para obtener cuidados de salud básicos es una política terrible, poco caritativa, y poco americana".

Extracto del testimonio de Alexis McGill Johnson, presidenta y CEO, Planned Parenthood Federation of America:

“Esta es la imagen de cuando las personas en el poder están perdiendo el manejo de las cosas y toman acciones desesperadas para controlar nuestros cuerpos, vidas, y futuros. El derecho a determinar lo que nos conviene no debería estar sujeto al código postal en el que vivas. Sin embargo, por ataques como este, para miles de personas en Texas la libertad reproductiva sigue estando fuera de su alcance. Planned Parenthood continuará luchando para que los pacientes tengan el derecho a tomar sus propias decisiones sobre sus proveedores de salud, sus cuerpos y sus futuros”.

Los intentos del gobernador Abbott por evitar que los pacientes con Medicaid accedan a cuidados de salud en Planned Parenthood es el último esfuerzo de una larga lista del estado de Texas para anotar puntos políticos con ataques constantes contra los pacientes de Planned Parenthood. Y durante la sesión legislativa del 2019, los políticos de Texas aprobaron la Ley del Senado 22, que prohíbe a los gobiernos locales formar alianzas con proveedores expertos, como Planned Parenthood, para educación sexual y cuidados de salud. Otros estados han intentado rescindir a los proveedores de Planned Parenthood de Medicaid por razones sin fundamento, pero la mayoría de estos esfuerzos han sido bloqueados por distintas cortes.

Generaciones de políticas racistas y discriminatorias obligan a un número desproporcionado de mujeres y personas de color como las latinas y negras a inscribirse en programas de salud pública como Medicaid. Cuando los políticos atacan a los pacientes con Medicaid, son estas las personas que pierden la capacidad de escoger al mejor proveedor para sus cuidados de salud dentro de un sistema que ya es de por sí difícil de navegar y discriminatorio. Este es un ataque más contra las comunidades que se enfrentan a barreras injustas y sistémicas para gozar de sus derechos humanos básicos, como el acceso a cuidados de salud pagables, educación y vivienda.  

Esta amenaza inminente al acceso comprensivo a los cuidados de salud para pacientes con Medicaid en Texas es solo una continuación de sus intentos por evitar que los pacientes que reciben Medicaid accedan a servicios de salud en  Planned Parenthood. Estas restricciones se basan en una serie de alegaciones elaboradas, falsas y desmentidas impulsadas por el Center for Medical Progress. En 2011, Texas reemplazó su programa de planificación familiar con apoyo federal para Medicaid con su propio programa financiado por el estado cuando la administración Obama se rehusó a permitirle a Texas que excluyese a Planned Parenthood y otros proveedores de abortos de su programa de Medicaid. Más temprano este año, la administración Trump permitió el reingreso de fondos federales en el fallido programa creado por Texas, que solo atiende a una fracción –– 39% menos –– de las millones de mujeres que necesitan cuidados críticos de salud reproductiva.

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Planned Parenthood es el proveedor y defensor líder del país de una atención médica asequible de alta calidad para mujeres, hombres y jóvenes, como también el mayor proveedor del país de educación sexual. Con más de 600 centros de salud en todo el país, las organizaciones de Planned Parenthood atienden a todos los pacientes con cuidado y compasión, con respeto y sin juzgarlos. A través de centros de salud, programas en escuelas y comunidades y recursos en línea, Planned Parenthood es una fuente confiable de información de salud que les permite a las personas tomar decisiones de salud informadas. Hacemos todo esto porque nos preocupamos de manera apasionada de ayudar a las personas a llevar vidas más saludables.

Planned Parenthood Advocates of Texas es el brazo 501(c)(3) educacional y de organización de los tres afiliados de Planned Parenthood en Texas.