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Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) En el mundo existen entre 100 y 140 millones de mujeres, niñas y personas con vulva que han sido víctimas de la mutilación genital femenina. El 6 de febrero se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina como un continuo llamado de atención para detener esta forma de abuso. 

¿Qué es la mutilación genital femenina? 

UNICEF define a la mutilación genital femenina, también llamada ablación genital femenina, como “un procedimiento que se realiza a una mujer o a una niña con el objeto de alterar o lesionar sus órganos genitales sin que existan razones médicas que lo justifiquen. Casi siempre implica la extirpación parcial o total de los genitales externos. La mutilación genital femenina constituye una violación de los derechos humanos fundamentales de las niñas y las mujeres.” 

¿Cuáles son los tipos de mutilación genital femenina?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), clasifican a la mutilación femenina en 4 tipos:

Tipo I: El corte o extracción total o parcial del clítoris y/o el prepucio

Tipo II: El corte o extracción total o parcial del clítoris y los labios menores con o sin corte de los labios mayores

Tipo III: Estrechamiento de la abertura vaginal. Creación de un sello al reubicar los labios menores y/o mayores, con o sin corte o extracción del clítoris. 

Tipo IV: Cualquier otro procedimiento que cause lesiones en los genitales femeninos con fines no médicos (corte, raspado, quemadura y punción, entre otros) 

¿En dónde se practica la mutilación genital femenina?

En la actualidad existen registros de casos de mutilación femenina en 28 países de África, así como en ciertas comunidades de la India. Indonesia. Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Emiratos Árabes Unidos, Omán. Yemen, Pakistán, Irak e Israel. En España también se practica este tipo de violencia de género, a pesar de estar prohibida. 

De acuerdo a la UNFPA, Colombia es el único país de Latinoamérica donde aún se practica la mutilación genital femenina. Sus víctimas son las niñas indígenas del grupo Embera. 

¿Por qué se practica la mutilación genital femenina?

Existen muchas justificaciones para esta práctica que no se realiza con fines médicos y por el contrario afecta negativamente la salud física, emocional y la salud sexual de las víctimas. 

En algunos casos, los grupos que practican la mutilación genital femenina lo hacen como un rito de transición entre la niñez y la madurez. 

En muchas comunidades se cree que esta práctica garantiza el futuro matrimonio de las niñas y el honor de sus familias. También es a veces un requisito para tener derecho a una futura herencia. 

Algunas comunidades apoyan la mutilación genital femenina como una manera de controlar la sexualidad de las niñas y asegurar su castidad. Por ejemplo, en algunos lugares se cree que si no se corta una parte de los genitales femeninos, especialmente el clítoris, el apetito sexual de la mujer será insaciable. 

Algunas personas mutilan los genitales de niñas, mujeres y personas con vulva por razones estéticas (para que “se vea más bonita”) o incluso por miedo a que el clítoris vaya a crecer hasta formarse en un pene. 

Aunque ninguna religión aprueba la mutilación genial femenina, muchas veces la religión se usa como supuesta justificación. 

¿Qué consecuencias tiene la mutilación genital femenina? 

LA pérdida de sangre, unida a la falta de limpieza de los instrumentos que se utilizan para realizarla, la mutilación genital femenina aumenta el riesgo de transmisión del VIH.

De acuerdo con la UNFPA, las mujeres que hayan sido sometidas a algún tipo de mutilación genital femenina tienen un riesgo mayor de necesitar una cesárea, sufrir una hemorragia pospart, presentar obstrucciones en el parto, necesitar una estancia más larga en el hospital o de morir como consecuencia del parto, en comparación a las mujeres que no han sido víctimas de la mutilación genital femenina. 

La mutilación genital femenina también deja efectos psicológicos, desde el trauma infantil y desconfianza hacia los cuidadores, como ansiedad, depresión y disfunciones sexuales a largo plazo. 

¿Cómo se puede acabar con la mutilación genital femenina?

Aunque la práctica de la mutilación genital femenina ha disminuido con el tiempo, aún hay mucho trabajo por hacer. 

De acuerdo con UNICEF para acabar con la mutilación genital femenina, se debe combatir las causas fundamentales de desigualdad de género y trabajar por el empoderamiento social y económico de las mujeres. 

De acuerdo con la organización, también es fundamental trabajar con las personas más respetadas de las comunidades donde se practica (líderxs religiosxs, sociales, etc) ya que la mutilación genital femenina es parte de la tradiciones y continuar o abandonar la práctica está relacionado con la aceptación o rechazo social. 

Etiquetas: Dia-Internacional-Tolerancia-Cero-con-la-Mutilacion-Femenina, No-Mas-Mutilacion-Femenina, Sexo-Sin-Verguenza