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WASHINGTON, D.C. — Hoy, Planned Parenthood Federation of America e In Our Own Voice: National Black Women’s Reproductive Justice Agenda publicó una nueva investigación que muestra que cerca de la mitad de las mujeres en edad reproductiva (18-49 años) en los Estados Unidos —más de 36 millones de mujeres en veintiséis estados, además de personas no binarias, trans y de género no conforme que podrían quedar en estado de embarazo— perderían el acceso al aborto si la Corte Suprema anula la sentencia Roe vs. Wade.

El mes pasado, la Corte Suprema de los Estados Unidos le dio la espalda a un precedente de casi 50 años, al permitir que la ley de Texas que prohíbe el aborto a partir de las seis semanas de gestación entrara en vigor, haciendo que la sentencia Roe vs. Wade perdiera todo significado para muchas personas de Texas. Hoy, un tribunal federal del distrito en Austin, TX tiene una audiencia en la que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicita que se bloquee la ley de prohibición de Texas. El 1 de diciembre, la Corte Suprema de EE. UU. tendrá una audiencia sobre la prohibición del aborto en Mississippi tras 15 semanas de gestación. Para dicha audiencia el estado de Mississippi y otras partes interesadas han solicitado a la Corte anular las sentencias Roe vs. Wade y Planned Parenthood vs. Casey, lo que pondría en peligro el acceso al aborto a lo largo y ancho de nuestro país. Estos casos suponen una amenaza —al nivel de crisis— al aborto legal y seguro en los Estados Unidos.

Declaración de Alexis McGill Johnson, presidenta y directora ejecutiva de Planned Parenthood Federation of America:

“La amenaza contra el derecho constitucional a abortar de manera legal y segura nunca antes había sido tan grande. Los políticos y los extremistas han trabajado durante décadas para prohibir el aborto impulsando restricciones más severas, recortando el acceso a la atención médica y llenando los tribunales federales de candidatos hostiles a los derechos de la salud reproductiva. Ahora, con la prohibición casi total del aborto en Texas, estamos viendo la realidad a la que millones de personas podrían enfrentarse muy pronto: pacientes que tienen que viajar cientos de millas para recibir atención, gastar más dinero por el viaje y el alojamiento, y verse en la obligación de mantener un embarazo indeseado durante más tiempo. Para una gran parte de estas personas eso significará no poder abortar. Se requiere de funcionarios electos, en todos los niveles de gobierno, que dejen de tratar de controlar nuestras decisiones de cuidado de la salud y propicien protecciones para el acceso al aborto. Lo que está en juego es nada menos que el derecho de las personas a controlar sus propios cuerpos y a tomar sus propias decisiones. Ni Planned Parenthood ni sus 17 millones de simpatizantes daremos nuestro brazo a torcer”.

Declaración de Marcela Howell, presidenta y directora ejecutiva de In Our Own Voice (IOOV):

“Como mujeres negras y personas embarazadas, nuestra lucha nunca se ha centrado en el derecho a los servicios de aborto, sino en combatir las barreras federales y estatales que nos impiden acceder a toda la gama de la atención reproductiva, incluido el aborto. Instamos al Congreso a que apoye la Black Reproductive Justice Policy Agenda, un documento que aborda cuestiones como el acceso al aborto y exige un cambio sistémico para que los Estados Unidos se conviertan realmente en un lugar donde las mujeres negras y sus familias puedan vivir y prosperar”.

Hoy, la gobernadora de Michigan Gretchen Whitmer se unió a Alexis McGill Johnson, presidenta y directora ejecutiva de PPFA, en una rueda de prensa en la que se explicó este informe y lo que está en juego para decenas de millones de mujeres y personas de género no conforme, no binarias y trans que pueden quedar embarazadas.

Cuando el informe de ALERTA ROJA fue publicado por última vez en 2018, veinte estados estaban preparados para prohibir el acceso al aborto legal y seguro en caso de que se anulara la sentencia Roe, afectando a 25 millones de mujeres en edad reproductiva. Ahora, solo tres años después, veintiséis estados están a punto de prohibir el aborto, poniendo en riesgo el acceso al aborto para al menos 11 millones más de mujeres, hombres trans, personas no binarias y personas no conformes con el género. Los estados más propensos a prohibir rápidamente el aborto son: Alabama, Arkansas, Arizona, Florida, Georgia, Idaho, Indiana, Iowa, Kentucky, Louisiana, Michigan, Mississippi, Missouri, Montana, Nebraska, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma, Carolina del Sur, Dakota del Sur, Tennessee, Texas, Utah, West Virginia, Wisconsin y Wyoming. En estos estados, se podría promulgar y aplicar rápidamente la prohibición de abortar después, o incluso de inmediato, tras una decisión de la Corte Suprema que anule la sentencia Roe vs. Wade. Incluso en aquellos estados con protecciones constitucionales o con gobernadores a favor del aborto, el acceso al aborto sigue estando en peligro debido a leyes hostiles, restricciones contra el aborto impuestas antes de Roe, y cambios de jueces.

Mañana, personas de todo el país se manifestarán en las calles en un día acción nacional para exigir justicia en materia de aborto durante la Movilización para la justicia del acceso al aborto. Más de 190 organizaciones apoyan el día de acción, que contará con más de 600 eventos a lo largo y ancho del país.

Lee el reporte ALERTA ROJA en español aquí.

Antecedentes del informe:

Solo en 2021, se introdujeron cerca de 600 restricciones al aborto en todo el país, con 90 leyes promulgadas, más que en cualquier otro año desde que se dictara la sentencia Roe vs. Wade. Actualmente las restricciones al aborto perjudican más a las personas negras, latinas e indígenas; y son estas comunidades las que serán más perjudicadas en caso de anularse la sentencia Roe. Este es el resultado directo del racismo histórico, la supremacía blanca en curso, y las políticas coercitivas en materia de salud reproductiva en nuestro país. El racismo sistémico en el sistema de atención médica en los Estados Unidos crea barreras importantes para acceder a la atención médica. Por ejemplo, las mujeres de comunidades negras, latinas e indígenas son más propensas que las mujeres blancas a vivir en la pobreza y tienen un acceso limitado a los servicios de atención médica (debido al gasto que éste representa), así como a las políticas públicas discriminatorias. Para muchas comunidades negras, latinas e indígenas, el aborto ya está fuera de su alcance, o a punto de estarlo.

El desglose de quiénes podrían perder acceso al aborto pone de manifiesto las marcadas disparidades que existen en nuestro país entre las personas que no son blancas y las de bajos ingresos. Según el informe, los 36 millones de mujeres, ademas de los hombres trans, personas no binarias y personas no conformes con el género que podrían perder el acceso al aborto en caso de que se anule la sentencia Roe incluyen a 5.3 millones de personas negras, 5.7 millones de personas hispanas o latinas, 1.1 millones de personas asiáticas, y cerca de 340,000 personas indígenas estadounidenses o nativas de Alaska en edad reproductiva (American Community Survey 2019). De la gran mayoría de pacientes de aborto, el 75% son personas con bajos ingresos, el 49% gana por debajo del nivel federal de pobreza (una familia de dos personas que gana un ingreso anual de $15,730 o menos).

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Planned Parenthood es el proveedor y defensor líder del país de una atención médica asequible de alta calidad para mujeres, hombres y jóvenes, como también el mayor proveedor del país de educación sexual. Con más de 600 centros de salud en todo el país, las organizaciones de Planned Parenthood atienden a todos los pacientes con cuidado y compasión, con respeto y sin juzgarlos. A través de centros de salud, programas en escuelas y comunidades y recursos en línea, Planned Parenthood es una fuente confiable de información de salud que les permite a las personas tomar decisiones de salud informadas. Hacemos todo esto porque nos preocupamos de manera apasionada de ayudar a las personas a llevar vidas más saludables.

In Our Own Voice: National Black Women’s Reproductive Justice Agenda is a national reproductive justice organization focused on lifting the voices of Black women at the national and regional levels in our ongoing policy fight to secure reproductive justice for all women and girls. Our eight strategic partners include Black Women for Wellness, Black Women’s Health Imperative, New Voices for Reproductive Justice, SisterLove, Inc. SisterReach, SPARK Reproductive Justice NOW, The Afiya Center and Women With A Vision.