• Sexualidad no es sólo sexo. La sexualidad es sobre el género, la reproducción, y la actividad sexual, pero incluye mucho más. La sexualidad también tiene que ver con los sentimientos, las actitudes, la intimidad, el cuidado, los mensajes sobre ser masculina y femenina, la imagen corporal y la orientación sexual. Hay muchas oportunidades para tener conversaciones acerca de todos estos temas.

     

  • La sexualidad es una parte natural y saludable de la adolescencia. ¿Incómodo con la idea de que sus hijos como seres sexuales? Recuerda cómo fue para usted a esa edad y que quería saber. La educación entre familia puede dar a los niños una visión positiva de la sexualidad y se les preparar con la información y las habilidades que necesitan para cuidar de su salud sexual. Y, las investigaciones apoyan el hecho que los jóvenes quien hablan con sus padres acerca de la sexualidad, las relaciones y los valores, tienen más probabilidad de posponer las relaciones sexuales.

     

  • Saber que los niños y los adolescentes quieren oír de sus padres. Los adolescentes citan a los padres como la influencia número uno en la toma de decisiones sexuales. Ochenta y siete por ciento de los adolescentes estadounidenses dicen que sería más fácil posponer la actividad sexual si fueran capaces de hablar más abiertamente sobre sexo con sus padres, pero el 37% de los adolescentes dicen que nunca han tenido una sola conversación sobre este tema con sus padres. (La Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo de los Adolescentes)

     

  • Estar conectado con su mundo. Sea curioso de sus intereses (música, televisión, deportes, etc.) y conocer a sus amigos.

     

  • Afirmarlos. Complementando y afirmando les ayuda a promover la autoestima positiva y ayudará que se abren con usted.

     

  • Hablar menos, escuchar más. Haga preguntas que abren la puerta para discusión. Invitar a su hijo a compartir sus propias observaciones e ideas consigo puede ser una buena manera de empezar la discusión. Validar sus preguntas y escuche bien, sin juzgar, cuando contestan. Sea un padre que “le puedan hacer preguntas” por responder con “me alegro que hayas venido a mí.” Esto les ensena a sus hijos a venir a usted cuando tienen otras preguntas y que está dispuesto a hablar con ellos sobre temas de sexualidad.

     

  • Piensa en la posibilidad de “la pregunta detrás la pregunta.” La pregunta que no habla “¿soy normal?” se esconde frecuentemente detrás de muchas preguntas sobre el desarrollo sexual y los pensamientos y sentimientos sexuales. No espere hasta que se hacen una pregunta para iniciar las conversaciones – muchos niños nunca hacen preguntas.

     

  • Elija el momento adecuado. Habla con ellos mientras están en el coche, comiendo, o antes de acostarse, y no cuando están saliendo por algún lugar o hacienda una actividad como la tarea. Usar las oportunidades diarias que se ocurren cuando está con sus hijos que se hacen más fácil compartir sus sentimientos y valores.

     

  • Esté preparado. Aprenda sobre la educación sexual que se ensenan en su comunidad por hablar con los maestros, directores, miembros de la administración, líderes de grupos de jóvenes y líderes religiosos. Identificar los recursos que están disponibles, tales como los sitios de web, los libros y los profesionales.

     

  • Hable acerca del bueno de la sexualidad. Decir a sus hijos que las relaciones amorosas son la mejor parte de la vida y que la intimidad es una parte maravillosa de la vida de adultos.

     

  • Comparta sus valores. Los hechos no son suficientes. Esté dispuesto a explorar, definir y compartir sus propios valores sobre temas como la anticoncepción, el aborto, la orientación sexual, las relaciones sexuales fuera del matrimonio, y la violencia.  Ayude a sus hijos a entender que otras personas pueden tener valores diferentes a los de su familia. Enséñeles que el respeto de las diferencias es importante.

     

  • Nunca es demasiado tarde. Comenzar temprano y hablar frecuente es importante pero nunca es demasiado tarde para comenzar el dialogo. Las conversaciones  sobre la sexualidad deben ser continuos. ¿No sabe el tema apropiado para discutir a qué edad? Escuche atentamente y responda a las preguntas que su hijo le pide en realidad. Muchas veces, los niños empiezan a desconectarse cuando han oído suficiente.

     

  • Sea honesto. Comunique con honestidad sus sentimientos, valores y los hechos. No hay que tener todas las respuestas. Admita cuando no sabe e invite a su hijo a encontrar la respuesta con usted. Y, está bien sentir y reconocer cuando estás incomodo o tiene vergüenza – su hijo se puede relacionar! Trate de mantener un tono respetuoso y relajado y decirle a sus hijos que usted está hablando con ellos porque los ama y quiere ayudarlos.

     

  • Usted tiene el derecho a su privacidad. Si su hijo le hace preguntas personales sobre su propio comportamiento, usted tiene el derecho de decir: “Eso es personal, y prefiero mantenerlo a mí mismo.” Todavía es posible tener conversaciones sobre el tema detrás de la pregunta. Respete la privacidad de un adolescente tanto como valoramos la nuestra. Además, a pesar de sus mejores intenciones, su hijo simplemente podría querer terminar la discusión y pasar a otra cosa.

     

  • Ser un adulto responsable. Respete el derecho de su hijo a tener información que sea preciso y honesta sobre la sexualidad. Proporcionándoles la información les permitirá tomar buenos decisiones.