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Un trastorno por uso de opioides (OUD por sus siglas en inglés), es decir una adicción de dependencia a los opioides, es una condición que afecta a millones de personas en Estados Unidos. Si tienes dificultades con el uso de opioides, hay ayuda disponible.

La línea de ayuda nacional de los Servicios de abuso de sustancias y salud mental (SAMHSA por sus siglas en inglés) es gratuita, confidencial y disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, para ayudar con el trastorno por uso de opioides y otros trastornos relacionados con el uso de sustancias.

¿Qué son los opioides?

Los opioides son drogas poderosas que son usadas para tratar el dolor. Algunos ejemplos de los opioides (a veces llamados opiáceos) que los doctores y enfermeras prescriben para tratar el dolor incluyen morfina, codeína, metadona, fentanilo, buprenorfina y oxicodona. La heroína y el opio son drogas ilegales que también son opioides.

¿Cuáles son los riesgos de usar opioides?

Los opioides funcionan muy bien tratando el dolor, y los doctores los prescriben continuamente. Sin embargo los opioides pueden causar cambios en tu cerebro que pueden llevar a la adicción, especialmente si se usan sin la ayuda de un médico. Aún así, incluso personas que toman los opioides según las indicaciones de su doctor pueden desarrollar un trastorno por uso de opioides.

Es posible sufrir una sobredosis de opioides, y puede ser mortal sino se trata de inmediato. Existe una droga que puede salvar a las personas que están sufriendo una sobredosis, llamada nalazone, un spray nasal o inyección que puede revertir una sobredosis. A veces es conocida por la marca Narcan. Si tú o alguien que conoces está teniendo problemas con el uso de opioides, habla con una doctora, enfermero o farmacéutico acerca de cargar nalaxona, en caso de que la llegues a necesitar.

Las personas que se inyectan los opioides con agujas tienen una mayor probabilidad de contraer ciertas infecciones, como el VIH , la hepatitis y las infecciones de piel, especialmente cuando comparten jeringas u otros elementos de inyectarse. Usar agujas/ jeringas nuevas cada vez que consumas puede ayudar a prevenir una infección. Quizás puedas encontrar un programa de intercambio de agujas (disponible en inglés) para ayudarte con esto.

¿Cuáles son los signos de un trastorno por uso de opioides?

Un trastorno por uso de opioides pueden interferir con el trabajo o la escuela, causar problemas financieros y legales y dañar tus relaciones con familia, amigos y personas queridas.

Los síntomas de un trastorno por consumo de opioides son:

  • El uso de los opioides interfiriendo con el trabajo, escuela o relaciones
  • Impulso incontrolable de usar opioides
  • No ser capaz de reducir la cantidad de opioides que usas
  • Necesitar más y más opioides con el paso del tiempo
  • Síntomas intensos de abstinencia cuando pasa el efecto de los opioides

Los síntomas de abstinencia de los opioides incluyen:

  • Ansiedad o irritabilidad
  • Insomnio (problemas para dormir)
  • Dolores corporales
  • Sudoración
  • Piel de gallina
  • Cólicos estomacales
  • Nausea, diarrea y vómito
  • Fiebre

La abstinencia de opioides puede hacerte sentir extremadamente enfermo/a y puede que te sea difícil manejarla por ti mismo/a, incluso puede ser peligrosa sin la ayuda de un doctor o enfermera.

Si estás en embarazo es especialmente importante recibir un tratamiento para la abstinencia de opioides, porque puede causar problemas con tu embarazo.

¿Cómo se trata el trastorno por uso de opioides?

Si estás teniendo dificultades con los opioides, hay ayuda disponible.

El tratamiento asistido con medicamentos (MAT por sus siglas en inglés) es el tratamiento más efectivo para el trastorno por uso de opioides. Consiste en tomar medicamentos como la buprenorfina (como Suboxone), metadona o naltrexona para controlar tu adicción a los opioides. Necesitas una fórmula de un médico o enfermera que se especialice en tratamiento del uso de sustancias para comenzar el MAT.

Otros tratamientos para la dependencia a los opioides incluyen:

  • Terapia individual con un profesional de salud mental o experto en tratamientos de adicción.
  • Terapia individual o grupal en un centro de tratamiento
  • Medicamentos (en el caso de tabaco, alcohol u opioides)
  • Tratamiento residencial (que implica vivir en un centro de tratamiento por un tiempo)
  • Programas de apoyo entre pares (como programas de 12 pasos)
  • Apoyo social (ayuda con cosas como vivienda o trabajo)

Una enfermera o un médico pueden ayudarte a determinar cuál es el mejor tratamiento para ti. Puedes encontrar proveedores de atención médica en tu área que te pueden ayudar a través de SAMHSA.

¿Qué necesito saber sobre los opioides y el embarazo?

Durante el embarazo, el trastorno por consumo de opioides debe ser tratado con medicamentos con la ayuda de una doctora o un enfermero. Si estás en embarazo y usas opioides, no trates de dejar de usarlos de una sola vez. Esto puede ser peligroso para ti y tu feto durante el embarazo. En su lugar, habla con tu doctor o enfermera sobre tu consumo de opioides para que puedan ayudarte a hacer un plan para mantenerte saludable durante tu embarazo. Si estás tomando metadona o buprenorfina y quedas en embarazo, díselo a tu doctora o enfermero. Ellos ayudarán a que tú y tu feto se mantengan seguros y saludables.

El centro de salud de Planned Parenthood más cercano a ti puede ayudar a conectarte con un doctor o enfermera que pueda brindarte cuidados prenatales y para el trastorno por consumo de opioides. También puedes visitar SAMHSA para encontrar programas de tratamiento en tu área.