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No todos saben cuál es su orientación sexual o cómo autodenominarse. Si esto te suena familiar, debes saber que es común y que no te pasa solo a ti.

¿Qué sucede si no estoy seguro de mi orientación sexual?

Esto es algo realmente común y no significa que algo en ti no esté bien. Para algunas personas, comprender su orientación sexual puede ser un trabajo de años o, incluso, de toda la vida. Con frecuencia, las personas se dan cuenta de que están “en duda” durante un largo tiempo o de que no se sienten representados por ninguna de las etiquetas que se utilizan para describir las distintas orientaciones sexuales.

Algunas personas pueden probarse una etiqueta para ver si les funciona y cambiarla más adelante si no se sienten cómodos con su decisión. Esto también está bien. No es necesario que elijas una etiqueta, y también está bien si, en el futuro, te sientes distinto de como te sientes ahora.

Algunas personas sufren mucho con la idea de salir del clóset —o declararse abiertamente—ante otros o, incluso, de asumirse ante sí mismos porque le temen a la homofobia y a la discriminación por orientación sexual. Estos son problemas muy reales a los que se enfrentan muchas personas LGBTQ.

Si alguna vez te preguntase “¿Soy gay, soy bisexual?”, no estás solo. Hablar con un amigo o familiar de confianza puede ayudarte a descubrirla.

¿Es posible que otras personas sepan cuál es mi orientación sexual?

No. Los demás solo saben de tu orientación sexual si tú se la mencionaste. La orientación sexual describe cómo te sientes, y solo tú sabes lo que significa ser tú.

Algunas personas piensan que pueden adivinar si una persona es lesbiana, gay o bisexual juzgando únicamente por factores superficiales, como su apariencia, su forma de vestir o su forma de comportarse. Estos son estereotipos o juicios muy simplificados sobre cómo se comportan las personas lesbianas, gais o bisexuales. Pero, al igual que en el caso de los heterosexuales, hay muchas formas en las que las personas homosexuales y bisexuales se ven, se visten y se comportan. Usar estereotipos para etiquetar la orientación sexual de otra persona puede llevar a ideas inadecuadas y ser hiriente.