¿Qué es la orientación sexual?

La orientación sexual está relacionada con las personas que nos atraen y con las que deseamos tener una relación de pareja. Las más comunes son gay, lesbiana, heterosexual y bisexual.

La orientación sexual es diferente del género y de la identidad de género.

La orientación sexual tiene que ver con quiénes te atraen y con quiénes quieres tener una relación romántica, emocional y sexual. Es diferente de la identidad de género. La identidad de género no se relaciona con quién te atrae, sino con quién ERES: hombre, mujer, intergénero, etcétera.

Esto significa que ser transgénero (sentir que tu sexo asignado es muy diferente del género con el que te identificas) no es lo mismo que ser gay, lesbiana o bisexual. La orientación sexual tiene que ver con quién quieres estar, mientras que la identidad de género se relaciona con quién eres.

Hay varios tipos de identidad relacionados con la orientación sexual:

  • Las personas que se sienten atraídas a un género diferente (por ejemplo, mujeres que se sienten atraídas por hombres, y hombres que se sienten atraídos por mujeres) por lo general se consideran “heterosexuales”.
  • Las personas que sienten atracción por personas del mismo género se suelen considerar “homosexuales” o “gais”. Las mujeres gay prefieren el término “lesbiana”.
  • Las personas que sienten atracción tanto por hombres como por mujeres se suelen autodenominar “bisexuales”.
  • Las personas que sienten atracción por diferentes posibilidades de identidad de género (hombre, mujer, transgénero, intergénero, intersexual, entre otras) pueden autodenominarse “panasexuales” o queer (“cuir”, según una adaptación al español).
  • Las personas que no están seguras de su orientación sexual pueden decir que están “en duda” o que son “curiosas”.
  • Las personas que no sienten ningún tipo de atracción sexual por nadie suelen llamarse “asexuales” a sí mismas.

Es importante notar que algunas personas no se sienten exactamente representadas por ninguna de estas etiquetas. Algunas personas no les gusta la idea de las etiquetas en absoluto. Algunas otras personas se sienten cómodas con algunas etiquetas y no con otras. Tú decides cómo quieres que se te describa, o no.

¿Qué significa queer?

El término queer (adaptado al español como “cuir” y, a veces, traducido como “rarito”, “maricón”) puede incluir varias identidades sexuales y de género que no sean heterosexuales y cisgénero.

En el pasado, se usaba como insulto u ofensa. Para algunas personas, todavía es un término ofensivo, especialmente para los que recuerdan que esa palabra se usaba para lastimar. Otros utilizan esta palabra con orgullo para identificarse.

No utilices el término queer ni sus equivalentes para referirte a una persona, a menos que sepas que así se identifica a sí misma. Cuando hables con alguien de su orientación sexual, usa los términos que use esa persona. Está bien visto (y, por lo general, se recomienda) que preguntes qué tipo de denominación prefiere cada persona.

¿Qué es la asexualidad?

Las personas que se identifican como “asexuales” no sienten realmente atracción sexual hacia nadie. Es posible que consideren a otros físicamente atractivos o que deseen tener relaciones amorosas, pero no están interesadas en tener relaciones sexuales ni en participar en prácticas sexuales con otros. Las personas asexuales a veces usan la palabra “as” a modo de abreviación.

La asexualidad no tiene nada que ver con la atracción amorosa. Muchas personas asexuales se sienten atraídas románticamente por otras personas, por lo que pueden identificarse como asexuales, pero también como gais, lesbianas, bisexuales o heterosexuales. Tan solo no sienten el deseo de actuar sobre esos sentimientos de manera sexual.

Las personas asexuales tienen necesidades emocionales al igual que el resto. Algunas personas asexuales tienen relaciones amorosas, y otras no están interesadas en eso. Su forma de acercarse a otros o de tener intimidad con ellos no es por medio del sexo.

Hay otras personas que no sienten atracción amorosa o que no quieren tener una relación de ese tipo; estas pueden definirse como “arrománticas”. Ser arromántico y ser asexual son dos cosas diferentes.

Algunas personas asexuales sienten excitación, pero no el deseo de tener actividades sexuales con otros. También hay personas asexuales que se masturban, y otras que no sienten la menor excitación.

Es muy normal atravesar períodos en los que no quieres tener relaciones sexuales, pero eso no significa necesariamente que seas asexual. Además, la asexualidad no es lo mismo que el celibato. El celibato es una decisión que puedes tomar, mientras que la asexualidad es una identidad sexual —es decir, tiene que ver con quién eres naturalmente—.

Al igual que otras orientaciones sexuales, la asexualidad no siempre puede definirse en términos de “todo” o “nada”: hay un espectro que abarca desde ser una persona sexual (es decir, que experimenta atracción sexual hacia otros) hasta ser una persona asexual. Diferentes personas están en distintas partes de ese espectro. Algunas personas que sienten muy poca atracción sexual por otras se identifican como “grisexuales.” Algunas que solo se sienten atraídas sexualmente por alguien con quien tienen una relación afectiva, se identifican como “demisexuales.” ¿Quieres saber con qué categoría se identifica alguien? Pregúntale.

En las personas asexuales, no hay nada que funcione “mal”, y tampoco existen hechos indicativos que respalden la teoría de que la asexualidad se debe a alguna clase de problema de salud mental o trauma. De hecho, es bastante común: según algunas investigaciones, 1 de cada 100 adultos es asexual. Puedes encontrar más información sobre la asexualidad en la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad.

¿Qué pasa si no quiero usar ninguna denominación?

Está bien si no quieres usar ninguna denominación. Solo tú puedes decidir qué identidad sexual te describe mejor. Algunas personas sienten que ninguna de las denominaciones comunes los identifica.

Tu orientación e identidad sexuales pueden mantenerse durante toda la vida o pueden variar según a quién te sientas atraído o con quién mantengas una relación romántica o sexual activa. Esto es completamente normal. Una vez que te sientas cómodo con una denominación, no hay motivo por el cual no puedas cambiarla a medida que tú cambies.

Cambiar con qué te identificas no significa que estés “confundido.” Muchas personas, jóvenes y mayores, sienten cambios en relación con quiénes los atraen y con qué se identifican. Esto se denomina “fluidez.”