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Personal de los centros de salud reportan que “los pacientes de Texas están uniformemente aterrorizados” y que S.B. 8 “hace que las mujeres sientan que hay una recompensa por sus cabezas por recibir cuidados de salud” 

NUEVA ORLEANS — Hoy, cinco proveedores de abortos de Planned Parenthood presentaron un informe amicus ante la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones en el caso que presentó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés) para impugnar la ley S.B. 8 de Texas, la prohibición radical aborto después de las seis semanas que ha privado a las personas en Texas de su derecho al aborto por ya más de un mes. 

En el informe, proveedores y pacientes compartieron historias profundamente personales del impacto real que esta ley tan cruel ha tenido en el más de un mes que lleva en vigor. 

El informe fue presentado en apoyo al caso del DOJ, Estados Unidos versus Estado de Texas. La ley, con su provisión radical de “demanda a tu vecino”, ha hecho que el aborto sea prácticamente inaccesible en Texas. El 6 de octubre, una corte federal distrital emitió una medida cautelar preliminar para bloquear la ejecución de la ley. El Estado de Texas apeló y solicitó que se levantara la medida cautelar temporalmente y mientras el Quinto Circuito considera la apelación que el Estado también introdujo. Dos días después, tras el bloqueo de la ley, un panel del Quinto Circuito detuvo la medida cautelarc y regresó la vigencia a S.B. 8 y una vez más frenó a la mayoría de los abortos en Texas. 

En el informe, pacientes que buscaron abortos y que se les negó la atención bajo S.B. 8 compartierons los efectos inmediatos de la prohibición al aborto sobre su salud y bienestar. Para varios de estos pacientes y miles de personas como ellos a quienes se les está negando atención bajo S.B. 8, los obstáculos para obtener un aborto fuera de Texas pueden ser imposibles de superar. Proveedores de Planned Parenthood también compartieron sus experiencias emotivas atendiendo pacientes bajo S.B. 8. El común denominador entre pacientes y proveedores ha sido la conmoción e indignación ante como esta ley ha evitado que las personas accedan a un cuidado de salud esencial. 

Extractos de testimonios de pacientes y proveedores incluidos en el informe amicus:

D.O., paciente que se le negó un aborto bajo S.B. 8: 

D.O. es madre soltera de un menor en edad de kindergarten y está balanceando su trabajo con su educación. Acababa de salir de una relación abusiva con el padre de su hija, la cual describió como “[que] fue realmente mala...muy abusiva”. Ella “finalmente logró irse” y “estaba construyendo mi vida”...dijo, “simplemente no creo que pueda enfrentarlo otra vez”. D. O. no pudo acceder a un aborto bajo S.B. 8. Tenía mucho “miedo de si realmente voy a poder pasar por esto, porque hay muchos factores que juegan un papel: faltar al trabajo, tener que asegurarme de que su hija tenga a alguien que se ocupe de ella, y luego probablemente tener explicarle la situación a alguien más porque necesito que alguien la cuide, y luego el costo…. Me enfurece mucho. Me pone muy triste".

E.M., paciente que se le negó un aborto bajo S.B. 8: 

E.M. monitorea su ciclo menstrual con una aplicación en su teléfono pero sus períodos son irregulares, y su embarazo estaba “más avanzado...de lo que [ella] anticipaba”. Gracias a S.B. 8, la única opción para acceder a un aborto era salir de Texas...ella está preocupada de como tener que tomarse tiempo fuera del trabajo para viajar y obtener un aborto pueda afectar su situación laboral ya que trabaja en ventas y hay “fechas inamovibles durante tres meses en los que [ella] no puede solicitar tiempo libre”. Ella tiene dificultades para cubrir gastos y vive mes a mes...ella no está segura de si su pareja podrá viajar con ella, y no puede preguntarle a más nadie porque el aborto “no es algo que quiera compartir con su familia”. Está considerando usar un servicio de transporte/taxi pero “da miedo” porque estaría sola en el carro “con un desconocido, mientras [ella] está saliendo de la anestesia”. 

J.T., paciente que se le negó un aborto bajo S.B. 8: 

J.T. está en la mitad de sus treinta con siete hijos, y recientemente perdió su trabajo cuando le dio COVID-19. Explicó que “no puede tener otros hijos” y que sus “siete hijos tienen prioridad”. El embarazo de  J.T. estaba muy avanzado para un aborto en Texas y está considerando comprar “pastillas” por internet. Con las citas en Mississippi agendándose para dentro de nueve semanas, J.T. se despertó a las 4 a.m. para manejar seis horas hasta Oklahoma. Dividió a sus hijos entre varias personas que los cuidaron. Dijo que el hotel, la comida y la gasolina “se llevaron más de la mitad de lo que gano en un mes…miré mi cuenta bancaria antes de entrar [al centro de salud]”. Ella también dijo que de haber ido a un centro de salud cercano a su casa, “hubiese estado lista y a tiempo para hacerle la cena a mis hijos”.

R.T., paciente que se le negó un aborto bajo S.B. 8: 

A R.T. la detuvo la policía en camino a Oklahoma. Dijo que “dio bastante miedo. [La policía] hizo que mi novio se saliese del carro, y mi novio es afroamericano...yo tuve mucho miedo. Me preguntó [el policía] que para dónde iba, y le dije que a Planned Parenthood. Nunca había manejado por allí, no me sé las normas...era un carro alquilado...pero luego él estaba diciendo: ‘¿A cuál Planned Parenthood?’, y pensé: ‘¿Qué quieres que te diga, que me voy a hacer un aborto?”

E.V., personal de centro de salud en Houston:

E.V. lloró con su primer paciente en Houston después de que S.B. 8 entró en vigor. Este paciente tenía actividad embrionaria detectable en el día que se había agendado su procedimiento, tras no haber tenido actividad detectable el día anterior. E.V. también habló con un paciente menor de edad cuya madre solo habla español. Ni la madre ni la paciente habían saludo nunca del estado de Texas y no entendían porqué tenían que salir del estado para un aborto o cuáles serían los requerimientos. 

C.Z., médico en Colorado: 

Médico C.Z. reportó que un paciente voló hasta Denver, alquiló un carro para manejar hasta el centro de salud de Fort Collins [donde encontró la cita disponible más temprana], para luego descubrir en su cita que tenía un factor de complicación que le requirió manejar de nuevo a Denver para obtener allí un aborto. 

H.R., personal de centro de salud en Oklahoma:

H.R., quien vive en Tulsa, reporta que el personal [de salud] de Oklahoma trabaja horas extra para cuidar de pacientes de Texas a quienes se les ha negado un aborto. H.R. dice que los pacientes de Texas “vienen con desesperación”. Las horas prolongadas que su equipo ha tenido que trabajar no son sostenibles…H.R. recalca que el personal de salud no puede ofrecer medicamentos para el dolor o para sedar a pacientes porque tienen que conducir de regreso a casa tras la intervención. Se están quedando sin suministros porque están proveyendo compresas menstruales y térmicas adicionales para ese largo camino de regreso a Texas.  

T.W., personal de centro de salud en Oklahoma: 

Según contó T.W., “muchos días, no hay [acceso a] servicios de planificación familiar porque las citas de abortos llenan la agenda”. T.W. también señala que muchos pacientes hablan español pero, a diferencia de los proveedores en Texas, los proveedores en Oklahoma generalmente no son bilingües…T.W. dice que la situación bajo la S.B. 8 es “peligrosa”. Enfermeras de Oklahoma realizan evaluaciones por teléfono, incluído sobre un embarazo ectópico que potencialmente es de vida o muerte. Algunos pacientes expresan preocupación sobre tener que buscar tratamiento en Texas debido a una complicación después de haber recibido un aborto fuera del estado…T.W. dice, “Estos pacientes de Texas están uniformemente aterrorizados,” y la S.B. 8 “hace que las mujeres sientan que existe una recompensa por sus cabezas por haber recibido cuidados de salud. Con un incentivo de $10,000 por delatar a alguien...esto está poniendo en peligro la vida de las mujeres”.

Los afiliados de Planned Parenthood que presentaron el informe amicus son Planned Parenthood of Arkansas & Eastern Oklahoma; Comprehensive Health of Planned Parenthood Great Plains; Planned Parenthood Center for Choice; Planned Parenthood of Greater Texas Surgical Health Services; Planned Parenthood of the Rocky Mountains; y Planned Parenthood South Texas Surgical Center. La firma Wilmer Cutler Pickering Hale and Dorr, LLP, fue el autor del informe amicus.

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Planned Parenthood es el proveedor y defensor líder del país de una atención médica asequible de alta calidad para mujeres, hombres y jóvenes, como también el mayor proveedor del país de educación sexual. Con más de 600 centros de salud en todo el país, las organizaciones de Planned Parenthood atienden a todos los pacientes con cuidado y compasión, con respeto y sin juzgarlos. A través de centros de salud, programas en escuelas y comunidades y recursos en línea, Planned Parenthood es una fuente confiable de información de salud que les permite a las personas tomar decisiones de salud informadas. Hacemos todo esto porque nos preocupamos de manera apasionada de ayudar a las personas a llevar vidas más saludables.