Nuestros hijos y el sida
Guía para padres
El SIDA será siempre parte de la vida de nuestros hijos. Miles de jóvenes ya se han contagiado al participar en prácticas no seguras con el sexo y las drogas. Miles de niños han nacido con el virus. Y otros miles tienen que enfrentarse con la enfermedad de los seres que aman y por los que se preocupan.
El SIDA nos coloca frente al desafío de hacer que nuestros hijos sean sobrevivientes. Tenemos que prepararlos para una vida feliz, sana y plena a pesar de la magnitud de esta epidemia. Tenemos que enseñarles a protegerse. Tenemos que velar por los que se enferman y tenemos que ayudarlos a aprender a sobrellevar las pérdidas que van a sufrir.
La información y la confianza en sí mismos son las mejores herramientas que tienen nuestros hijos para protegerse del SIDA. Podemos enseñarles a protegerse, a entender y a ayudar a los que viven con la enfermedad, y a poner al SIDA en su verdadera perspectiva como parte de su diario vivir.
Los niños siempre están dispuestos a aprender. Simplemente tenemos que aprovechar esa disposición.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todos tenemos sexualidad ?desde el día que nacemos hasta el día que morimos.
Pero para muchos de nosotros es difícil aceptar la sexualidad de nuestros hijos. Quizás, aún más difícil, es aceptar que podrían consumir drogas. A pesar de lo difícil que sea, es nuestra responsabilidad asegurarnos de que nuestros hijos no tomen decisiones relacionadas con el sexo y las drogas que sean consecuencia de la ignorancia o del temor.
Los jóvenes que tienen menos de 20 años tienen alto riesgo de contagiarse el VIH:
- Los adolescentes de ambos sexos tienen los índices de contagio de VIH de mayor crecimiento en Estados Unidos.
- Más del 63% de los adolescentes de Estados Unidos tienen relaciones sexuales con penetración vaginal antes de terminar la escuela secundaria.
- Más del 10% no finaliza la escuela y entre los que abandonan, hay mayores índices de consumo de drogas.
- Los jóvenes de ambos sexos que tienen entre 15 y 25 años de edad muestran los mayores índices de infecciones de transmisión sexual de Estados Unidos.
- Los jóvenes tienen un gran espíritu de aventura pero carecen de la experiencia necesaria para entender plenamente los riesgos ?especialmente en lo que respecta al sexo y las drogas.
- Los jóvenes son muy sensibles a la presión de sus compañeros.
- El SIDA puede ser causado por una única exposición al VIH.
| Los adolescentes homosexuales corren mayores riesgos. Es muy probable que no recurran a los servicios sociales o de cuidados de salud porque temen el ridículo y la humillación. Muchas veces no pueden contar con la familia para recibir información y apoyo con respecto a sus problemas sexuales. Por esa razón, los homosexuales y lesbianas adolescentes tienen más probabilidades que los jóvenes heterosexuales de vivir en la calle, intentar suicidarse y tener otras conductas de alto riesgo. | Recordar nuestras propias necesidades, inhibiciones y temores de la adolescencia relacionadas con el sexo puede ayudarnos a ser más tolerantes y comprensivos.
- ¿Cuáles eran los riesgos que corríamos?
- ¿De qué forma nuestras propias inhibiciones nos colocaban en una posición tal que nos llevaba a tener una conducta de riesgo?
- ¿Con qué frecuencia corrimos riesgos en lugar de enfrentar la situación de hablar de sexo con nuestra pareja?
Recordar nuestra niñez y adolescencia puede ayudarnos a guiar a nuestros hijos en esas etapas de la vida.
PARA QUE NUESTROS HIJOS SEPAN CÓMO PROTEGERSE
N° 1 — SER UN BUEN EJEMPLO Nuestros hijos aprenden en gran parte por medio del ejemplo. Nuestra conducta determina sus ideas y sentimientos sobre cómo se relacionan las personas. Imitan lo que somos, no lo que queremos ser. Por eso, no sirve decirles a los hijos: "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago".
N° 2 – CONFIANZA EN SÍ MISMOS Cuando los hijos tienen confianza en sí mismos tienen más probabilidades de tomar decisiones saludables. La confianza en uno mismo ayuda a superar la presión de los compañeros, a decir no al sexo demasiado prematuro e inseguro y a evitar el abuso de sexo y drogas. El elogio es la mejor técnica para transmitirles confianza en sí mismos. Debemos valorar la honestidad, la independencia, el talento, el esfuerzo, el juego limpio, el asumir responsabilidades, la amabilidad y el buen juicio para tomar decisiones. Menoscabamos la confianza de nuestros hijos cuando los ridiculizamos, los humillamos, los hacemos pasar vergüenza o los intimidamos.
N° 3 — SENTIMIENTOS POSITIVOS RELACIONADOS CON EL SEXO Confiamos que nuestros hijos se sientan cómodos con sus cuerpos. Las personas que tienen sentimientos positivos con respecto a su cuerpo, el sexo y la masturbación tienen mayores probabilidades de protegerse contra las infecciones de transmisión sexual, los embarazos no deseados y el abuso sexual.
N° 4 – CAPACIDAD PARA TOMAR DECISIONES Debemos alentar a nuestros hijos para que sepan elegir y tomar decisiones a partir de los primeros años de vida. Ofrecerles opciones en lugar de darles órdenes les permite desarrollar la capacidad para tomar decisiones. La práctica con decisiones pequeñas prepara a los niños para tomar luego decisiones más importantes.
N° 5 — CONFIANZA Siempre tenemos que estar dispuestos a escucharlos, a mantener los canales de comunicación abiertos –independientemente de los errores que cometan–. Tienen que tener la seguridad de que vamos a ser pacientes y razonables, más allá de los problemas o de las preocupaciones que nos causen. Tenemos que poder escuchar todo lo que tengan que decir sin “perder los estribos”.
N° 6 – SENTIRSE NORMALES Lo que más les interesa a nuestros hijos es saber que son “normales”. Tenemos que ayudarlos para que entiendan que es “normal” que todos seamos diferentes. En realidad, la lección más importante que tenemos que compartir con nuestros hijos es esa: es normal ser diferente.
Además de tener un buen ejemplo, confianza en sí mismos, capacidad para tomar decisiones, confianza y de sentirse normales, nuestros hijos necesitan tener conocimientos e información para poder protegerse del SIDA.
DIEZ COSAS FUNDAMENTALES QUE NUESTROS HIJOS TIENEN QUE SABER
1. El SIDA es la última etapa de la enfermedad por VIH. SIDA es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana.
2. En la actualidad, la infección por VIH es definitivamente fatal.
3. No tiene cura.
4. Solamente existen varias formas de contagiarse el VIH. Tiene que haber un intercambio de sangre, semen o secreciones vaginales. Las formas más probables son
- tener relaciones sexuales sin protección
- compartir agujas y otros equipos para el consumo de drogas
- nacer con el virus
El VIH también se puede transmitir al bebé a través de la leche materna.
5. La mayoría de las personas con VIH no saben que lo tienen. Pueden transcurrir más de10 años antes de que se presenten los síntomas. La mayoría de las personas que tienen el VIH transmiten el virus sin saberlo.
6. No se puede contagiar el VIH por un contacto casual. No hay suficiente intercambio de sangre, semen o secreciones vaginales en un contacto casual –abrazarse, besarse, tocarse, nadar, compartir emparedados, utensilios para comer, piscinas, duchas, toallas y el equipo de gimnasia ?como para contagiar el VIH.
7. La forma más segura de evitar el VIH es no usar drogas intravenosas ni tener sexo oral, anal, o vaginal.
8. La práctica del “sexo seguro” reduce el riesgo para las personas sexualmente activas.
9. Es posible tener una vida sexual satisfactoria en la era del SIDA.
10. Es muy poco probable contagiarse el VIH por una transfusión de sangre o un procedimiento médico. Desde 1985, cuando se desarrolló la primera prueba, se analiza la sangre donada para detectar los anticuerpos del VIH. La posibilidad de contagiarse el VIH a través de otros procedimientos es inferior a una en 10 millones.
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Para obtener más información, lea SIDA y VIH: preguntas y respuestas de Planned Parenthood, o visite http://www.plannedparenthood.org/.
O visite www.cdc.gov/hiv/hivinfo.htm para obtener más información sobre el cuidado de niños con VIH •llame a Información sobre la prevención CDC al 1-800-458-5231 para encargar una copia de El VIH y su hijo (#D662 — inglés; #D663 — español).
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HABLAR CON LOS HIJOS SOBRE EL SIDA
La clave para ayudar a los jóvenes a entender las diez cosas fundamentales que tienen que saber sobre el SIDA es hablar de estos temas con frecuencia. Inclúyalos en forma casual y sencilla en las conversaciones de todos los días. No deje que el SIDA sea un tema aislado ni el objeto de una sola conversación. Incluya el SIDA siempre que converse sobre la sexualidad, el amor, las drogas, la amistad, la salud y otros temas relacionados.
Sea franco, abierto y honesto pero recuerde respetar la necesidad de privacidad. Por ejemplo, no es necesario preguntar si su hijo se masturba o "juega al doctor". Si pensamos en nuestra propia necesidad de privacidad, podremos apreciar la importancia que tiene para nuestros hijos. Y recuerde, no es necesario que lo sepamos todo. Si nos preguntan algo que no sabemos podemos decir que lo vamos a averiguar.
Una sólida educación sexual es la base para una sólida educación sobre el SIDA. Comienza el día del nacimiento.
LOS NIÑOS DE EDAD PREESCOLAR
Desde el nacimiento hasta los dos años
Le transmitimos al bebé el sentido de la sexualidad desde que nace. Podemos transmitir seguridad o inseguridad a través de
- la forma en que lo sostenemos y lo tocamos
- la forma en que lo alimentamos, lo lavamos y le colocamos los pañales
- el tono de nuestra voz
- dejándolo que se sienta cómodo con su cuerpo y sus emociones
Los bebés pueden desarrollar sentimientos más sanos sobre su sexualidad si hacemos todas estas cosas en una forma placentera, afectuosa y cuidadosa.
Es normal que el bebé explore su cuerpo. Aprende rápidamente que tocarse los propios órganos sexuales produce placer. Deberíamos dejarlo que disfrute esta actividad sin hacerlo sentir que es "malo”. En caso contrario, es posible que no tenga confianza en nosotros más adelante en la vida cuando esté buscando orientación sexual. También es igualmente importante reaccionar positivamente ante el funcionamiento de sus intestinos y de cualquier otra función de su cuerpo.
De tres a cinco años
Tenemos que dejar que los niños de edad preescolar se sientan libres para preguntar sobre su cuerpo, salud, sexualidad y relaciones con los adultos. Para ello, podemos
- Hablar abierta y francamente sobre estos temas en presencia de los niños.
- Hablar de estos temas con ellos.
- Evitar bromear o ridiculizar cuando se habla de sexo.
Las preguntas de los preescolares serán abiertas y francas en la medida en que lo permitamos. Están preparados para saber que los hombres y las mujeres tienen órganos sexuales diferentes. Es importante que hablemos de los órganos sexuales con la misma tranquilidad con que hablamos de los codos o de la nariz. Es conveniente usar los términos correctos para los órganos sexuales: “vulva”, “pene" y “senos”. De lo contrario, los niños pueden pensar que hay algo “malo” con esas partes del cuerpo.
Los niños pequeños tienen curiosidad por el cuerpo de los padres y de los demás niños. Quizás jueguen “al doctor” para mirarse entre sí los órganos sexuales. Es la forma normal que tienen los niños de aprender acerca de su sexualidad. Si se los castiga por esto, se puede menoscabar su capacidad para tomar decisiones saludables respecto del sexo en la edad adulta.
Los niños de esta edad oyen hablar mucho sobre el SIDA. Tenemos que tratar de aliviar la angustia sin fundamento relacionada con el SIDA. Debemos hacer hincapié en lo siguiente:
- No están en riesgo de contagiarse el SIDA.
- El SIDA no será el castigo que van a recibir por “portarse mal”, por mojar la cama o por comerse las uñas.
- El VIH no es como los gérmenes que ingresan en nuestro organismo cuando respiramos, compartimos una comida o estamos cerca de otras personas.
- También los padres tenemos que protegernos del virus.
Si se plantean preguntas específicas sobre el VIH/SIDA, éstas se deben responder en forma simple y directa. Por ejemplo: “¿Cómo se contagia una persona el SIDA?” se puede responder de la siguiente forma: "Un germen especial que causa el SIDA entra en la sangre". A la pregunta “¿Voy a tener SIDA si mojo la cama?" se puede responder muy simplemente: "No".
Salvo que los preescolares hagan preguntas más directas, generalmente no hacen falta más detalles. Pero podemos ir preparando el escenario para cuando crezcan. Por ejemplo, una buena oportunidad se presenta cuando se lastiman jugando y tenemos que vendarles la herida. Podemos preguntar: “¿Sabes por qué ponemos un vendaje sobre la herida aparte de para que te sientas mejor?" El vendaje impide que penetren gérmenes que podrían causarte una enfermedad.” Esta idea sencilla puede ayudar a los niños a entender qué son los “gérmenes”.
NIÑOS EN LOS PRIMEROS AÑOS DE ESCOLARIDAD PRIMARIA
De cinco a siete años
Es posible que los escolares de los primeros años sean menos extrovertidos que los niños de edad preescolar. Oyen muchas conversaciones sobre el SIDA, las violaciones y el abuso infantil, y piensan y hablan de estos temas entre ellos, aunque no los compartan con nosotros. Por eso, no podemos esperar a que ellos nos hagan las preguntas.
Los niños de esta edad comienzan a distinguir entre lo masculino y lo femenino. Empieza a importarles el cuidado del cuerpo, la salud y la seguridad. Tienen pensamientos “sexuales” sobre sus amigos y familiares de ambos géneros. Tenemos que tratar de que no se preocupen por eso. Y si encontramos a los niños acariciándose los órganos sexuales, lo único que tenemos que decir es: “Sé que eso te hace sentir bien, pero es una forma íntima de sentirse bien. Busquemos un lugar donde puedas tener la privacidad que necesitas.”
Los niños en edad escolar quieren saber qué es el SIDA, cómo se contagia y cómo se evita. Tienen preguntas sobre lo que oyen en televisión y mientras juegan. Los padres deben tener información para dar respuestas tales como:
- “No, no te puedes contagiar el SIDA porque te picó un mosquito."
- “El germen del SIDA puede estar en la sangre o en el semen de los hombres."
- “Sí, puedes compartir tu almuerzo con otros niños sin tener miedo de contagiarte el SIDA."
- “No, el SIDA no es un castigo por portarse mal."
- “Sí, puedes jugar con Vivian sin contagiarte el SIDA.”
Es importante recordar que no existen casos conocidos de SIDA causado por contacto físico generalmente relacionado con niños y juegos entre niños. Esto incluye morderse, luchar y compartir alimentos.
| Los niños que sufren abuso sexual con frecuencia creen que son responsables del abuso. Un número cada vez mayor de estos niños desarrolla “angustia por el SIDA”. Creen que el SIDA será el castigo que les corresponde. Es posible que la angustia por el SIDA sea la reacción del niño a una situación emocional difícil. La orientación de un profesional puede resultar beneficiosa. |
PRE ADOLESCENTES
De ocho a doce años
Los niños se interesan profundamente en la sexualidad cuando llegan a la pubertad. Necesitan tener toda la información necesaria sobre la menstruación, la emisión involuntaria de semen o sueños húmedos y demás signos de maduración.
Los preadolescentes se preocupan mucho por saber si son “normales”. Los varones se preocupan por el tamaño del pene. Las chicas se preocupan por el tamaño de los senos. Debemos tranquilizar a nuestros hijos y asegurarles de que no hay dos personas que sean iguales, que es normal ser diferente.
Tenemos que dejar que los pre-adolescentes “se integren” con sus compañeros. Pero debemos estimularlos para que piensen por sí mismos y no se dejen llevar por la corriente.
En la pubertad, nuestros hijos con frecuencia tienen mucha timidez de contarnos lo que les pasa. Prefieren hablar con los amigos. Tenemos que asegurarnos de que sus compañeros no sean la única fuente de información que tengan sobre temas de sexo y alcohol. No dude de iniciar una conversación sobre temas de salud y sexualidad con los pre-adolescentes. Podemos aprovechar la oportunidad mientras miramos televisión, comentamos las noticias o cuando oímos que nuestros hijos están conversando con sus amigos.
Los niños de esta edad necesitan mucha información explícita. Necesitan conocer todos los detalles sobre el SIDA, los detalles de cómo se contagia y los detalles sobre cómo evitarlo.
Necesitan tener información sobre el sexo seguro, la homosexualidad y el sexo oral y anal. Tienen que saber que el consumo de alcohol y otras drogas disminuye su capacidad para tomar decisiones correctas. Y tienen que entender que compartir equipos para el consumo de drogas intravenosas es casi una forma infalible de contagiarse el VIH.
Una vez que empezamos la conversación, tenemos que estar preparados para preguntas como:
- “¿Con cuántas personas tuviste relaciones sexuales?”
- “¿Qué forma de control de la natalidad usaste?”
- "¿Te masturbas?”
- “Si no tienes SIDA, ¿por qué usas condón?”
Podemos pedirles que respeten nuestra privacidad, pero si decidimos responder, "la honestidad es la mejor política", se aplica a nuestros hijos y a nosotros mismos.
ADOLESCENTES
Los adolescentes son aventureros por naturaleza. Pero no tienen experiencia de vida suficiente como para poder evaluar los riesgos por sí solos. Es posible que además crean que la enfermedad y la muerte son problemas de las personas mayores únicamente. Pero también es cierto que se puede motivar a los adolescentes para que se cuiden bien y se cuiden mutuamente. Hemos visto lo mucho que pueden trabajar para ayudar a mantener a su familia, para entrar a la universidad o para ahorrar para comprar ese regalo especial. Esos esfuerzos demuestran la verdadera capacidad que tienen para prepararse para el futuro y cuidar de sí mismos.
Los adolescentes tienen mucha mala prensa. Pero por cada adolescente que únicamente parece interesado en la gratificación inmediata, hay muchos que están motivados por ideales nobles, por la generosidad y por metas de largo plazo. Si aprovechamos la capacidad de nuestros hijos adolescentes para el idealismo y la generosidad, probablemente tendremos más éxito en ayudarles a que aprendan a cuidarse a sí mismos. Cuánto más positivo sea nuestro enfoque, mejor.
Los adolescentes deben recibir ayuda para que entiendan las DIEZ COSAS FUNDAMENTALES QUE TIENEN QUE SABER. Pero por sobre todas las cosas, tienen que aprender qué es el sexo seguro.
| Para tener más detalles sobre lo que nuestros hijos tienen que saber, lea Sexualidad humana: lo que nuestros hijos tienen que saber y cuándo lo tienen que saber de Planned Parenthood. |
SEXO SEGURO
El sexo más seguro es la abstinencia absoluta. Debemos ayudar a los jóvenes para que tengan la suficiente confianza en sí mismos como para poder decir “no” a las relaciones sexuales, a pesar de la presión social y de los compañeros. Pero también tienen que saber qué es el “sexo seguro”. Tarde o temprano, la mayoría sí decide tener una vida sexual activa. Y tienen que estar preparados para saber protegerse antes de que eso suceda.
El sexo seguro ayuda a disminuir el intercambio de semen, secreciones vaginales y sangre entre los integrantes de la pareja. Disminuye el riesgo de transmitir el VIH durante las relaciones sexuales.
Las actividades sexuales más seguras son: abrazarse, besarse, acariciarse, hacerse masajes y masturbarse mutuamente.
Las actividades sexuales de mayor riesgo son las relaciones sexuales vaginales y anales sin protección.
EL CONDÓN
Los condones femeninos y de látex impiden el intercambio de semen, secreciones vaginales y sangre entre los integrantes de la pareja. Tienen que usarse todas las veces que se mantienen relaciones sexuales con penetración salvo que
- ninguno de los integrantes de la pareja tenga una enfermedad de transmisión sexual
- ninguno de los integrantes tenga otra pareja
- ninguno de los integrantes de la pareja comparta agujas
Evitar las enfermedades y los embarazos no deseados son dos aspectos importantes para tener en cuenta durante las relaciones sexuales vaginales. Solamente los condones femeninos y los condones de látex ofrecen una protección efectiva contra el VIH y el embarazo. Para prevenir infecciones, las personas que utilizan otros métodos anticonceptivos también deberían usar un condón femenino o de látex cada vez que tienen relaciones sexuales vaginales.
Las principales formas de reducir los riesgos son
- Mantener los fluidos del cuerpo de la pareja fuera de su cuerpo: vagina, ano o boca. Los fluidos corporales con los que hay que tener más cuidado son la sangre, la secreción previa a la eyaculación, el semen, las secreciones vaginales y la secreción de las llagas producidas por las infecciones de transmisión sexual.
- No tocar las llagas o las verrugas causadas por las infecciones de transmisión sexual.
RIESGO DE VIH CON SEXO SEGURO – CUADRO COMPARATIVO
RIESGO MUY BAJO: no se informaron casos debidos a estas prácticas
- masturbación — masturbación mutua
- tocarse — masajes
- masaje erótico – frotarse el cuerpo
- besarse
- sexo oral del hombre con condón
- sexo oral de la mujer con protector de barrera o de plástico
RIESGO BAJO: se informaron casos poco frecuentes debidos a estas prácticas
- besarse profundamente
- sexo oral
- relaciones sexuales vaginales con condón o condón femenino
- relaciones sexuales anales con condón o condón femenino
- (Tratar de evitar que el semen o la sangre lleguen a la boca o a una herida.)
RIESGO ALTO: se informaron millones de casos debidos a estas prácticas
- relaciones vaginales sin condón
- relaciones anales sin condón
ALGUNAS DROGAS QUE IMPULSAN A LAS PERSONAS A CORRER RIESGOS RELACIONADOS CON EL SEXO
- alcohol
- cocaína
- éxtasis
- metanfetaminas
- poppers
- anfetaminas
- depresores
- crack
- ácido
- heroína
- marihuana
ALGUNOS SENTIMIENTOS QUE IMPULSAN A LAS PERSONAS A CORRER RIESGOS RELACIONADOS CON EL SEXO
- la pasión
- la vergüenza
- el bochorno
- el deseo de dejarse llevar
- la inseguridad
- el temor de perder la pareja
- el enfado
- el deseo de atraer
- la timidez
- la baja autoestima
- la pena
- la necesidad de ser deseado
Estar informado y tener sentido común son los elementos más importantes para el sexo seguro. El alcohol y las drogas menoscaban el sentido común y se deben evitar cuando existe la posibilidad de tener relaciones sexuales.
CONSUMO DE DROGAS
Los padres deben ser capaces de analizar con sus hijos el uso de drogas inyectables y sus consecuencias. Los mismos valores que ayudan a nuestros hijos a protegerse del SIDA, un buen ejemplo, confianza en sí mismo, capacidad para tomar decisiones, confianza, sentirse normal, conocimiento e información, ayudan a prevenir el consumo de drogas.
Las personas que comparten equipos para el uso de drogas subcutáneas, intravenosas o esteroides tienen mayor riesgo de contraer el VIH y deberían dejar de usar estas drogas. Hasta que la persona que consume drogas no complete en forma exitosa un programa de tratamiento, es fundamental que
- Compre y use su propio equipo
- No comparta las agujas ni ningún otro elemento para el consumo de drogas
- Guarde su equipo donde otras personas no puedan encontrarlo y usarlo
- Sepa que a veces se venden como nuevas agujas usadas y vueltas a envasar.
- Participe en un programa de intercambio de agujas
- Limpie las agujas con lavandina o alcohol si las tiene que compartir.
| Los padres y otras personas que están a cargo de jóvenes y deseen más información pueden llamar al Instituto Nacional de Abuso de Drogas, Información y Tratamiento al 1-800-662-4357 o visitar http://www.nida.nih.gov/. |
LA MUERTE Y EL MORIR
Muchos jóvenes tienen que enfrentarse a la muerte y a la pérdida de seres queridos por causa del SIDA. Es importante comprender su necesidad de sentir pesar cuando esto ocurre. Debemos tratar de incluirlos en todas las conversaciones de la familia, visitas y ceremonias que formen parte del proceso de duelo. Actualmente se rechaza el tabú de no incluir a los jóvenes en estas ocasiones. Para que las heridas cicatricen, hay que dejar que los niños puedan despedirse.
Es posible que los jóvenes necesiten ayuda en su momento de pesar, así como necesitan ayuda en temas de sexualidad y salud. Family Service America es una red nacional que presta servicios de orientación a los jóvenes y a las familias que atraviesan situaciones dolorosas. Para encontrar la sede más cercana a su domicilio, llame al 1-800 221 2681 o escriba a Family Service America 11700 West Lake Park Drive Milwaukee, Wisconsin 53224 |
EL FUTURO
Todavía no existe cura para el SIDA o el VIH. Pero hay algo reconfortante sobre el SIDA para las personas que tienen el VIH, sus familias y sus amigos. En comparación con otras infecciones contagiosas, es difícil contagiarse el VIH. El VIH no se transmite por el aire o el agua, por los alimentos o por los insectos o los animales. No se transmite por un contacto casual con las personas que están infectadas. Los padres pueden estar seguros, y a su vez tranquilizar a sus hijos, de que con información y sentido común, el SIDA es absolutamente evitable. El primer paso para lograrlo es querer evitarlo. Y los jóvenes querrán evitarlo si los ayudamos a sentirse seguros, informados y amados.
Autor — Jon Knowles Actualización — Jon Knowles Traducción — Susana Petit y Judith Cohen
Published: 04.01.94 | Updated: 09.01.02
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