El aborto después del primer trimestre en Estados Unidos
Desde la legalización del aborto en los Estados Unidos en 1973, los servicios de aborto son más accesibles y se ha ampliado el conocimiento sobre el tema. Como resultado, la gran mayoría de los abortos se realizan durante el primer trimestre del embarazo. Sin embargo, por distintas razones, el aborto después del primer trimestre sigue siendo una opción necesaria para algunas mujeres.
Lamentablemente, existen fanáticos que se oponen a la libertad de decidir e intentan limitar el acceso al aborto, entre otros medios, a través de leyes que imponen una fecha fija para la viabilidad fetal y prohibiciones que declaran ilegales los abortos de embarazos en el segundo trimestre que se consideran médicamente seguros. El verdadero objetivo de estos fanáticos es lograr la ilegalidad de cualquier aborto.
En realidad, los mismos activistas que militan en contra de la libertad de decidir e intentan limitar el acceso al aborto después del primer trimestre, también se oponen al acceso al aborto durante el primer trimestre mediante la promoción de restricciones diversas que incluyen leyes de intervención de los padres y de prórroga obligatoria. Además, con la permanente presión que ejercen a nivel local con manifestaciones frente a las casas y consultorios de los médicos, bloqueos a las clínicas, amenazas violentas contra los profesionales y la aplicación indebida de las leyes de zonificación, generan un ambiente tan amenazador que ha disminuido el número de proveedores calificados. Estas acciones ponen en peligro la salud de las mujeres y el derecho de los médicos a determinar el tratamiento más apropiado para sus clientes.
El número de abortos después del primer trimestre es relativamente bajo.
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Entre 1996 y 2002, el número de abortos en los EE.UU. decreció de 1.36 millones a 1.29 millones (Finer & Henshaw, 2003; Guttmacher Institute, 2006). El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estima que el 60.5% de los abortos legales se producen durante las primeras ocho semanas de gestación, y el 88.2% se practica dentro de las primeras doce semanas. Sólo el 1.4% se produce después de las veinte semanas (CDC, 2006).
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Desde la legalización del aborto en todo el país en 1973, la proporción de abortos realizados después del primer trimestre ha decrecido debido a la mayor información y acceso a los servicios de aborto legal y seguro (Gold, 2003).
Varios factores pueden influir para que las mujeres necesiten un aborto después del primer trimestre.
Barreras que impiden el servicio
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Geográfica — Una encuesta de 2001 sobre los proveedores de aborto en los Estados Unidos demostró que entre las mujeres que han tenido abortos no hospitalarios, aproximadamente el 16% viaja entre 50 y 100 millas para acceder a los servicios y un 8% viaja más de 100 millas (Henshaw & Finer, 2003). Se deduce que el hecho de tener que viajar una distancia tan grande para conseguir el servicio, puede causar retrasos para realizar la práctica.
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Escasez de proveedores — A partir del año 2000, el 87% de los condados de Estados Unidos no tienen proveedores de aborto; en estos condados vive el 34% de las mujeres en edad fértil. Además, el 97% de los condados fuera del área metropolitana no tienen servicios de aborto y el 91% de las mujeres que no viven en áreas metropolitanas viven en estos condados que no cuentan con servicios (Finer & Henshaw, 2003).
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Financiera — En 1997, el costo promedio de un aborto durante el primer trimestre, realizado con anestesia local fuera del hospital era de $319. En 2000 era de $372. Para las mujeres más jóvenes y de bajos recursos, reunir el dinero necesario para el aborto muchas veces causa demoras. Para aumentar la complejidad del problema, el costo del aborto es mayor a medida que transcurren as semanas de gestación: en el 2001, los servicios no hospitalarios para un aborto de 16 semanas de gestación costaban $774 y $1,179 a las 20 semanas. La mayoría de las mujeres se ven obligadas a pagar el aborto de su bolsillo. En 2000, sólo el 13% de los abortos tuvo cobertura de Medicaid y otro 13% fue facturado directamente a seguros privados (Henshaw & Finer, 2003). Para algunas mujeres, el costo del aborto puede significar una importante barrera.
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Restricciones legales — Otras demoras adicionales se producen por disposiciones legales que exigen el consentimiento de los padres, su notificación o una autorización alternativa de la corte en el caso de menores, y otras leyes que imponen períodos de espera. Por ejemplo, luego de que Mississippi aprobó una disposición que requería el consentimiento de los padres, aumentó un 19% la proporción de menores con relación a adultos que solicitaban servicios de aborto después de las 12 semanas (Henshaw, 1995).
Razones médicas que afecten al feto o a la madre también pueden derivar en un aborto después de las 12 semanas.
- En una encuesta reciente entre mujeres de los EE.UU. que optan por terminar sus embarazos, considerablemente más mujeres en su segundo trimestre citaron preocupaciones de salud en el feto, que las mujeres en el primer trimestre. Las preocupaciones de salud en el feto que citaron incluían el riesgo de anomalía fetal debido a la edad avanzada de la madre, antecedentes de abortos espontáneos, falta de cuidados prenatales, y exposición del feto a medicamentos recetados y sustancias no recetadas (Finer et al., 2005).
Las afecciones que amenazan o agravan la salud de la mujer si continúa su embarazo incluyen
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ciertos tipos de infecciones
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cardiopatías
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hipertensión maligna, incluyendo preeclampsia
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diabetes fuera de control
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trastornos renales graves
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depresión aguda
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tendencias suicidas
Estos síntomas pueden no presentarse hasta el segundo trimestre, o pueden empeorarse a medida que avanza el embarazo (Cherry & Merkatz, 1991; Paul et al., 1999).
Otras razones para tomar la decisión de abortar después de las 12 semanas
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ausencia de la pareja por separación o muerte
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falta de apoyo económico y/o emocional por parte de la pareja
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falta de síntomas de embarazo, aparente continuación de "períodos", menstruaciones irregulares
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negación psicológica del embarazo, como ocurre a veces en casos de violación o incesto (Ingram et al., 2007; Paul et al., 1999)
Las adolescentes muchas veces retrasan el aborto hasta después del primer trimestre.
- Las adolescentes tienen más probabilidades que las mujeres mayores a recurrir a un aborto en un período más avanzado del embarazo. Aproximadamente el 25% de los abortos practicados después del primer trimestre se realiza en adolescentes (CDC, 2006).
- Entre las mujeres menores de 15, casi uno de cada cuatro abortos se practica en la semana 13 de embarazo o después (CDC, 2006).
- Las mujeres más jóvenes, aquellas menores de 15 años, tienden más que otras a obtener abortos en la semana 21 de embarazo o después (CDC, 2006).
- Las razones más comunes por las que las adolescentes retrasan el aborto hasta después del primer trimestre incluyen el miedo a la reacción de los padres, la negación del embarazo y la fantasía prolongada de que tener un bebé puede conducir a tener una relación estable con la pareja (Paul et al., 1999). Además, las adolescentes pueden tener períodos irregulares (Friedman et al., 1998), lo que dificulta darse cuenta del embarazo. Asimismo, como se dijo anteriormente, las leyes estatales requieren el consentimiento de los padres o una autorización alternativa de la corte en el caso de menores, y eso también causa demoras.
El aborto después del primer trimestre es tan seguro como llevar un embarazo a término o más seguro.
Generalmente, el aborto tiene un bajo índice de morbilidad. Menos del 0.3% de las mujeres que se hacen un aborto legal tienen complicaciones serias (Boonstra et al., 2006; Henshaw, 1999). El índice de complicaciones aumenta casi un 20 por ciento por cada semana adicional de gestación después de las ocho semanas (Paul et al., 1999).
El riesgo de muerte del aborto inducido por medicamentos hasta los 63 días de gestación es aproximadamente uno por cada 100,000 procedimientos (Grimes, 2005). El riesgo de muerte a causa del aborto quirúrgico es de aproximadamente uno por cada 1,000,000 hasta los 63 días de gestación (Bartlett et al., 2004). El riesgo de muerte a causa de un aborto espontáneo es de aproximadamente uno por cada 100,000 (Saraiya et al., 1999). Pero el riesgo de muerte relacionado con el parto es aproximadamente 10 veces más alto que el asociado con todos los abortos (Christiansen & Collins, 2006).
El riesgo de muerte relacionado con el aborto quirúrgico aumenta con el tiempo de embarazo, de una muerte cada millón de abortos dentro de las primeras 8 semanas a 8.9 muertes después de la semana 20 de gestación (Boonstra et al., 2006). En comparación, la tasa de mortalidad materna en los EE.UU., en el 2003, fue de 12.1 muertes por cada 100,000 nacimientos vivos – una diferencia considerable en las tasas de mortalidad materna entre el embarazo a término y la interrupción de un embarazo por aborto después de 20 semanas de gestación (Hoyert et al., 2006; Paul et al., 1999).
La ley actual garantiza a las mujeres el derecho a un aborto después del primer trimestre. Legalidad del aborto
- En el caso Roe contra Wade (410 U.S. 113 (1973)), la Corte Suprema de los Estados Unidos determinó que la Constitución de los Estados Unidos contempla la decisión de la mujer de interrumpir su embarazo. Sólo cuando el feto es viable, capaz de mantenerse con vida fuera del cuerpo de la mujer con o sin ayuda artificial, pueden los estados prohibir absolutamente el aborto. Los abortos que son necesarios para preservar la vida o la salud de la mujer deben autorizarse de cualquier manera, aún después de la viabilidad del feto.
- Antes de la viabilidad, los estados pueden legislar sobre el aborto, pero sólo si la norma no impone un “obstáculo sustancial” a la decisión de la mujer que procura un aborto (Harrison & Gilbert, 1993).
Determinación de la viabilidad
- En Planned Parenthood® of Central Missouri contra Danforth (428 U.S. 52 (1976)), la Corte Suprema de los Estados Unidos reconoció que la determinación de la viabilidad no es un procedimiento exacto y puede variar en cada embarazo. En efecto, la Corte le otorga al médico tratante el derecho de determinar la viabilidad según el caso individual. Además, la Corte rechazó por inconstitucionalidad los límites gestacionales fijos para determinar la viabilidad. La Corte reafirmó estos fallos en el caso de Colautti contra Franklin de 1979 (439 U.S. 379 (1979)).
Las leyes estatales y los servicios de aborto
En el caso City of Akron contra Akron Center for Reproductive Health (462 U.S. 416 (1983)), la Corte Suprema de los Estados Unidos invalidó una costosa disposición que exigía que todos los abortos realizados durante el segundo trimestre se realicen en el hospital.
Leyes y técnicas específicas de aborto
En Thornburgh contra American College of Obstetricians and Gynecologists (479 U.S. 747 (1986)), la Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que no se puede exigir a una mujer que ponga en riesgo su salud para salvar al feto, aún cuando éste sea viable, y otorga al médico tratante el derecho de determinar cuándo el embarazo amenaza la vida o la salud de la mujer. La corte además determinó que cuando se realiza un aborto después de la viabilidad, se debe permitir que el médico utilice el método más seguro para preservar la salud de la mujer, aun cuando pueda poner en riesgo la supervivencia del feto.
El 18 de abril de 2007, en Gonzalez v. Carhart (550 U.S. ___ (2007, 18 de abril) y Gonzalez v. Planned Parenthood Federation of America, Inc. (550 U.S. ___ (18 de abril de 2007)), la Corte Suprema de los EE.UU. ignoró 30 años de precedentes que indicaban que la salud de la mujer debe ser la máxima preocupación en las leyes que restringen el acceso al aborto, y en una decisión cinco a cuatro, confirmó la Ley de prohibición al aborto por nacimiento parcial de 2003 (prohibición federal del aborto) —la primera legislación federal que penaliza el aborto.
La prohibición federal del aborto, que no contiene una exención para la salud de la mujer, determina que es un delito federal tomar ciertas medidas cuando se realiza un aborto después del primer trimestre. Específicamente, la prohibición prohíbe “de manera deliberada e intencional dar a luz por vía vaginal a un feto vivo” una vez que se han pasado ciertas características anatómicas “con el propósito de realizar un acto manifiesto que la persona sabe matará al feto con vida fruto del nacimiento parcial (Ley de prohibición del aborto por nacimiento parcial de 2003, 2003).” El fallo permite que el Congreso prohíba ciertos procedimientos de aborto en el segundo trimestre, a pesar del hecho de que los médicos e importantes organizaciones médicas, incluyendo el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, consideran que los procedimientos prohibidos son algunos de los más seguros y mejores para proteger la salud de la mujer.
Los fallos recientes en Carhart y Planned Parenthood Federation of America, Inc., podrían facilitar que ciertos estados, así como el gobierno federal, limiten aún más la capacidad de la mujer de elegir el aborto, especialmente después del primer trimestre. Este cambio seguramente alentará a los estados a promulgar nuevas restricciones al aborto.
Protegiendo el derecho de elegir — Planned Parenthood continúa su lucha.
A pesar de la prohibición federal del aborto que ha entrado en vigencia, Planned Parenthood continuará proporcionando atención de alta calidad, incluyendo servicios de aborto durante el segundo trimestre, a nuestras clientas. Planned Parenthood también continuará apoyando las iniciativas esenciales para proteger el acceso a los servicios de aborto a nivel estatal y federal.
Actualmente, siete estados — California, Connecticut, Hawai, Maine, Maryland, Nevada y Washington — han pasado Leyes para elegir libremente (FOCA) y otros estados están procurando promulgar legislación similar (Vestal, 2007). Si bien las FOCA a nivel estatal no afectan la prohibición federal del aborto, tales leyes prohíben que el gobierno estatal interfiera con el derecho de elegir si tener un hijo o no o poner fin a un embarazo.
- El 19 de abril de 2007, el Senador Boxer (D-CA) y el Rep. Nadler (D-NY), introdujeron la Ley para elegir libremente en ambas cámaras del Congreso. A nivel federal, FOCA prohibiría a las entidades estatales y federales que denieguen o interfieran con el derecho de la mujer de decidir si quiere o no tener un hijo, terminar un embarazo antes de la viabilidad o terminar un embarazo después de la viabilidad cuando la terminación es necesaria para proteger la vida o la salud de la mujer (Freedom of Choice Act, 2007).
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Referencias citadas
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Autor principal — John Mugge Actualizado — Deborah Friedman, MPH Traducción — Susana Petit y Judith Cohen
Publicado: 06.01.06 | Actualizado: 05.01.07
Publicado por la Biblioteca Katharine Dexter McCormick
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