close

Una Conversación Honesta con Nuestros Hijos

Nuestra columnista, Haydeé Morales, es la Vicepresidenta de Educación y Entrenamiento y el Centro de Margaret Sanger Internacional de Planned Parenthood of New York City 

En el mes de abril se hace una campaña para animar a los jóvenes que se hagan las pruebas para las infecciones de transmisión sexual. Todos hemos visto las cifras aterradoras: una de cada cuatro muchachas adolescentes ha tenido una enfermedad de transmisión sexual (ETS) y uno de cada dos jóvenes contraerá una ETS antes de llegar a la edad de 25 – muchas veces sin saberlo.

Sin embargo, como padres a veces sentimos que tenemos las manos atadas al hablar con nuestros hijos sobre el sexo. Hablar sobre el sexo con nuestros hijos puede ser incómodo. Pero los jóvenes están bombardeados de mensajes no censurados e imágenes de sexo y sexualidad de la televisión, la radio, la música y las noticias. Es nuestra responsabilidad como buenos padres asegurar que los armemos con información que tiene la posibilidad de salvarles la vida.

Lo que decimos a nuestros hijos es importante y más duradero que los mensajes que ven en la televisión. Y existen algunos pasos que usted puede tomar para hacer la conversación lo más fácil y efectiva posible:

1) Evite una sola “gran conversación.” De hecho, muchas conversaciones pequeñas pueden salvarle el estrés de tratar de meter todita la información en una sola conversación.

2) Aproveche los “momentos oportunos de aprendizaje.” Digamos que usted ve televisión con su hijo de once años y pasa una escena de sexo. Usted podría permanecer ahí incómodo hasta que termine o podría usar el momento como una oportunidad para abrir un diálogo. Pregúntale: “¿Los viste hablar de las enfermedades? ¿Usaron protección?”

3) Recuerde que cómo responde usted a una pregunta es importante. Siempre:

a. Reaccione de una manera calmada, pero también trate de averiguar de dónde viene la pregunta. Algo como, “Es una gran pregunta; gracias por preguntarme. ¿Por qué me preguntas eso hoy?” funciona bien.

b. Pregunte qué es lo que ellos piensan. Eso le deja saber qué tanto ya sabe su hijo o hija. También deja que su hijo o hija empiece a articular sus puntos de vista sobre la sexualidad, algo que puede apoderarlos.

c. Conteste la pregunta de una forma honesta e incluya sus valores personales. Está bien admitir que no sabes la respuesta. Lo más importante es dejar que siga la conversación.

d. Después de contestar la pregunta, asegure que su hijo o hija entienda la respuesta.

Recuerde que la conversación no tiene que concentrarse totalmente en el sexo – es importante hablar con nuestros hijos e hijas sobre el imagen de cuerpo y las relaciones de pareja saludables también. Y hablar del sexo no es solamente para nuestras hijas – nuestros hijos también necesitan escuchar información correcta y saludable.

No hablar con sus hijos e hijas sobre el sexo no significa que no van a aprender de ello. Los mensajes sexuales están por todas partes hoy en día, así que si no aprenden de usted, aprenderán de otras personas. Si habla con sus hijos e hijas temprano y mucho, va a asegurar que tengan la información que necesitan para estar seguros y saludables.

(04/24/09)


Find A Health Center

or

Or Call
1-800-230-PLAN