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No Hay que Tenerle Miedo a la Educación Sexual

Nuestra columnista, Haydeé Morales, es la Vicepresidenta de Educación y Entrenamiento y el Centro de Margaret Sanger Internacional de Planned Parenthood of New York City

En los Estados Unidos, el 31 de octubre se festeja cada año Halloween, un día feriado que está centrado en torno a los disfraces, las brujas, los fantasmas, las casas embrujadas, las historias de terror y los dulces. Mientras que nuestros barrios se llenan de disfraces y decoraciones terroríficas, es bueno recordar que hay una cosa a la que, como padres, no hay que tener miedo: la educación sexual.

A partir de esta primavera, los estudiantes de los colegios públicos de la ciudad de Nueva York empezarán a recibir dos semestres de educación sexual: uno en el sexto o séptimo grado, y otro en el noveno o décimo. Para muchos padres, esto puede que sea un paso atemorizante, en especial si nunca han hablado personalmente sobre el tema con sus hijos.

Pero es por eso que la conversación en torno a la educación sexual es la oportunidad perfecta. Con ella tienen la posibilidad de hablar con sus hijos, fortalecer la relación con ellos, compartir sus creencias y valores y cerciorarse de que sus hijos tienen los recursos necesarios para estar seguros, sin importar la situación que tengan que afrontar.

Piensen en la alternativa: ¿debemos ignorar el hecho de que nuestros hijos están aprendiendo acerca del sexo y de la sexualidad a partir de todo lo que los rodea, como películas, música, televisión, video juegos e internet, sólo para mencionar algunos ejemplos? Mi hija, que es estudiante de una escuela intermedia pública de la ciudad de Nueva York, tiene tres compañeras de clase que han quedado embarazadas, tema del cual mi hija y yo hemos empezado a hablar juntas, en familia. En una escala mayor, y según el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York, nuestros estudiantes están contrayendo enfermedades de transmisión sexual, están quedando embarazadas, y no están teniendo sexo seguro a tasas alarmantemente altas. Entiendo que hablar con nuestros hijos puede darnos miedo, pero la alternativa es simplemente terrorífica.

De acuerdo a una nueva encuesta, "Hablemos: ¿los padres están afrontando conversaciones sobre sexo?", la mayoría de los padres están teniendo algún tipo de conversación sobre sexo con sus hijos, pero cuando se trata de los temas más duros y complicados, como el control de la natalidad o cómo decir que no, los padres están evitando estos temas.

La buena noticia es que existen recursos disponibles que pueden ser usados. En PPNYC, tenemos programas educacionales para padres, llamados Programas de Adultos Modelos, que enseñan a los padres cómo tener este tipo de conversaciones más duras. También tenemos una variedad de publicaciones disponibles para padres, con el fin de ayudarlos a tener estas conversaciones.

Sé que abordar estos temas puede darnos miedo, y nos preocupamos de que vayamos a perder el control de nuestros hijos. Pero si como padres tratamos la educación sexual como algo que debería darnos miedo, estaremos poniendo a nuestros hijos en peligro. Si tratamos de mantenerlos en la ignorancia sólo los dejaremos desinformados, y no les permitiremos tomar decisiones buenas y sanas en el futuro. Como padres, tenemos la oportunidad de cerciorarnos de que nuestros hijos estén seguros. Hablen con sus hijos. Compartan sus valores y las expectativas que tienen sobre ellos.

(10/30/11)

 


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