close

¿Matemáticas? Sí. ¿Educación Sexual?

Nuestra columnista, Haydeé Morales, es la Vicepresidenta de Educación y Entrenamiento y el Centro de Margaret Sanger Internacional de Planned Parenthood of New York City 

En estos días en los cuales mi familia, mis amigos y yo estamos enviando a los niños a la escuela de nuevo, sé que hay una materia que les va a faltar. Desafortunadamente si nuestros hijos e hijas no cursan aquella materia, podría significar la diferencia entre estar seguros y saludables o estar expuestos a daños emocionales y físicos.

Hablo de la educación sexual. Y la verdad desafortunada es que la mayoría de los niños que asisten las escuelas públicas de la Ciudad de Nueva York no la recibe.

La mayoría de los padres y madres se sorprenden cuando les digo esto. Ni la ciudad ni el estado de Nueva York tienen una política de educación sexual. Ninguno requiere que la educación sexual se enseñe en la escuela. Casi no hay financiación para la educación sexual en las escuelas. Y por eso depende de los directores escolares de cada escuela para decidir cómo la educación sexual se enseña, cuándo se enseña y si de hecho nuestros hijos e hijos la reciben.

La educación sexual integral y apropiada a las diferentes edades es esencial para los niños. Ha sido probado que este tipo de educación les ayuda a posponer la actividad sexual, y tomar mejores decisiones.

Y nunca ha sido más importante para los jóvenes neoyorquinos. Según el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York, alrededor de uno de cada tres jóvenes neoyorquinos del 9º al 12º grado actualmente es sexualmente activo. Casi uno de cada cinco reporta que ya ha tenido cuatro o más parejas sexuales.

Sin embargo, sólo dos tercios de los jóvenes neoyorquinos que son sexualmente activos reportan haber usado condones y una de cada cinco chicas no usó ningún anticonceptivo en su última relación sexual. Las latinas reportan una cifra aun más alta; casi una cuarta parte reporta que su última relación sexual no fue protegida.

Quizás por eso los índices de transmisión de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y embarazo de adolescentes son más altos que el resto del país.

He hecho un esfuerzo para tener una buena relación con mi hija y sé que tiene las herramientas para tomar decisiones saludables y seguras. Pero no todos los niños son tan afortunados. Muchos padres y madres mantienen a sus hijos e hijas con los ojos cerrados en cuanto a este tema y los niños tienen que buscar la información solitos, del Internet, los programas de televisión y la letra de la música popular.

Nuestros hijos e hijas nos necesitan. Esto implica tomar el tiempo de hablar con sus hijos e hijas y compartir sus valores personales. Pero también significa asegurar que su hijo o hija reciba la educación sexual en la escuela. Pregunte a su hijo o hija si forma parte de su educación. Y asegúrese que lo que se enseña es correcto y apropiado. Cuando se trata de esto, no podemos dejar que las escuelas fallen a nuestros hijos.

(09/16/09)

 


Find A Health Center

or

Or Call
1-800-230-PLAN