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Cómo Enseñarles Bien a Nuestros Niños

Nuestra columnista, Haydeé Morales, es la Vicepresidenta de Educación y Entrenamiento y el Centro de Margaret Sanger Internacional de Planned Parenthood of New York City

El Día de los Padres que acaba de pasar me puso a pensar. Muy a menudo el enfoque de las conversaciones sobre el sexo y la salud sexual es en prevenir embarazos, los niveles altos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en las jóvenes y sobre las relaciones románticas saludables. Pero resulta que hace falta algo en esta conversación – los muchachos. Los muchachos tienen la misma cantidad de preguntas sobre el sexo que tienen las muchachas y reciben mensajes confusos e insalubres sobre lo que es ser un hombre y tienen el mismo riesgo de contraer una ITS o tener un embarazo no planeado.

Que no se nos olvide que los muchachos jóvenes necesitan la misma ayuda para mantenerse sexualmente y reproductivamente saludables. Asegurémonos que no los dejemos sin la ayuda que necesitan.

Pensemos en los mensajes que mandamos. En mi familia, se les enseñaron a muchas de las niñas que es importante preservar su virginidad. Sin embargo, a los niños se les animó a ser sexuales y a que tuvieran muchas conquistas. Aún los niños chiquitos, cuantas veces no oí “Joselito es un enamorado y tiene muchas novias” – y Joselito solo tenía ¡5 años!

Nos demos cuenta o no en el momento, estos son mensajes fuertes. Vienen a una temprana edad y son los mensajes con que muchos Latinos crecemos. Dado los niveles altos de VIH e ITS en los Latinos, la falta de información sobre la salud sexual junto con los mensajes sexuales, es una combinación peligrosa para los muchachos jóvenes.

Es esencial asegurarnos que nuestra juventud tenga la información necesaria para hacer decisiones saludables y seguras sobre el sexo y la sexualidad y es igual de importante que las conversaciones sean con los dos, niños y niñas. Los muchachos jóvenes reciben mensajes sobre el sexo y la sexualidad de todos lados – los medios de comunicación, el Internet, sus amistades en la escuela, videos de música y las películas. Los padres de familia y las personas que cuidan a los niños no se pueden quedar callados y deben asegurarse que sus hijos sepan que tienen a alguien a quien acudir cuando tienen preguntas o necesitan un consejo.

Mi papá era dueño de una bodega en El Bronx. El salía de la casa antes de que yo me iba para la escuela por las mañanas y regresaba cuando ya estaba dormida. Obviamente su papel era de proveedor. Mi papá y yo nunca tuvimos conversaciones sobre el sexo pero, él sí habló con mi hermano menor sobre el tema. Mi mamá fue la que habló conmigo y mi hermana sobre el sexo. En mi casa, había una división clara de género cuando tenía que ver con la conversación sobre el sexo. Para aquellos hogares en la cual el padre o una figura masculina no está presente, es importante que las mujeres transmitan los valores y le den a los muchachos la información que necesitan.

Así que comprometámonos a quebrar el silencio y asegurémonos que los muchachos sean parte de las conversaciones sobre la salud sexual.

(06/30/10)

 

 


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