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Anticoncepción

Nuestra columnista, Haydeé Morales, es la Vicepresidenta de Educación y Entrenamiento y el Centro de Margaret Sanger Internacional de Planned Parenthood of New York City

En la actualidad, uso un método anticonceptivo. Mis amigas, algunas de ellas católicas, algunas de ellas madres y otras que no lo son, también usan métodos anticonceptivos. De hecho, la mayoría de mujeres que conozco están usando activamente algún tipo de método anticonceptivo.
 
Entonces que alguien me explique: ¿por qué los miembros del Tea Party están tratando de obligar a Obama a que no brinde métodos anticonceptivos a las mujeres?

Puede que recuerdes que, al final del verano, el Departamento de Salud y Servicios Humanos decidió que la anticoncepción era una parte importante de las medidas necesarias para asegurarse de que las mujeres estén sanas. De hecho, es tan importante que las mujeres con seguro médico no deben pagar ningún gasto por cuenta propia para acceder a ellos. Para aquellas de entre nosotras que tenemos un seguro médico, esto significó un gran salto adelante para nuestra salud: las mujeres no tendrían que luchar más para poder pagar por el paquete de píldoras de ese mes. La decisión de ser madre ya no dependería de si la mujer podía pagar o no las compras del mercado y el método anticonceptivo de ese mes al mismo tiempo. Para aquellas que no tienen seguro médico, este es un primer paso importante para asegurarnos de que ustedes también tendrán acceso a métodos anticonceptivos.

Esta situación me afecta y afecta al 89 % de mujeres latinas que en la actualidad usan, o que usarán en el futuro, un método anticonceptivo.
 
Pero sobretodo, esta reglamentación significó una victoria, y eso se vio reflejado en la cantidad de personas que la aprobaron.

Las cosas se veían bien, al menos hasta esta semana. Los miembros radicales del Tea Party han decidido intentar limitar esta reglamentación, agregando más y más maneras a través de las cuales las organizaciones pueden librarse de la provisión de métodos anticonceptivos a las mujeres. La ley ya incluye una exención para organizaciones religiosas, pero lo están tratando de extender más allá de esto: a hospitales, escuelas, universidades e incluso cualquier empleador u organización que tenga algún tipo de afiliación con un lugar de culto religioso.

Si los miembros del Tea Party se salen con la suya, esto afectará a millones de mujeres.

Millones de mujeres, como enfermeras, porteras, maestras y otras trabajadoras, no podrán seguir pagando por su método de anticoncepción.

Los doctores están de acuerdo de que esto no es lo correcto. Las enfermeras están de acuerdo de que esto no es lo correcto. A lo largo de todo el espectro, los proveedores de salud piensan que esta decisión dañaría a millones de mujeres. ¿Y qué piensan las mujeres? Bueno, nosotras tampoco estamos muy contentas con esta idea.
 
Ningún político extremo sabe mejor que yo o que mis amigas cuándo estamos listas para ser madres. Estos políticos extremos no están preocupados por mí, sino que se están metiendo en mi vida, y no están dejando de que me ocupe de mí y de mi familia.

Por suerte, todavía tenemos tiempo. Esta semana se decidirá acerca de esta medida. Tenemos que decirle a Obama que necesitamos que se mantenga firme y confronte estas amenazas. Tenemos que decirle que lo apoyamos, mientras él defiende la salud de las mujeres.

¡Tu voz importa! Seas inmigrante o no, llama al Presidente, o envíale un email. Déjale saber que te interesa tu salud, y que a él también debería interesarle. Necesitamos que se escuchen nuestras voces, todas nuestras voces: aquellas que tienen hijos, las que quieren tener hijos, las que no quieren, y las que quieren tenerlos más adelante. Mantengámonos juntas, ya que al estar juntas, nuestras voces son demasiado poderosas como para ser ignoradas.

(11/21/11)
 


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