Un autoexamen de los senos es similar a un examen clínico de los senos, excepto que lo hace usted misma. La técnica para realizar el autoexamen de los senos ha cambiado con los años. En algún momento se sugirió que las mujeres se realizaran el examen completo de pie. Sin embargo, en la actualidad se sabe que es mejor acostarse durante una parte del examen. La posición horizontal permite que el tejido mamario se esparza de manera pareja sobre el pecho. De esta manera, es más fácil palpar todo el tejido mamario.
Elija un momento cuando los senos estén menos sensibles, generalmente pocos días después de que finaliza su periodo menstrual.
Existen tres posiciones para realizar un minucioso autoexamen de los senos.
RECOSTADA CON UNA ALMOHADA O UNA TOALLA DOBLADA DEBAJO DEL HOMBRO DERECHO:
1. Coloque la mano derecha por debajo de la cabeza.
2. Examine cada parte del seno derecho:
- Use las yemas de los tres dedos del medio de la mano izquierda para detectar posibles nódulos, protuberancias o engrosamientos.
- Cambie de lugar en el seno haciendo masajes hacia arriba y hacia abajo.
- Presione cada lugar haciendo un movimiento pequeño y circular.
- Use tres niveles de presión en cada parte: suave, en el tejido mamario cercano a la superficie; medio, en el tejido mamario debajo del primero; y firme, en el tejido más cercano a las costillas.
3. Ahora, cambie de posición y palpe el seno izquierdo con la mano derecha. Asegúrese de controlar todas las partes del seno haciendo masajes hacia arriba y hacia abajo.
DE PIE FRENTE A UN ESPEJO:

1. Coloque las manos en las caderas.
2. Observe cada seno para detectar alteraciones en el tamaño, la forma y el aspecto.
CON EL BRAZO DERECHO LEVEMENTE LEVANTADO HACIA EL COSTADO:

1. Examine la axila con la mano izquierda.
2. Busque nódulos, protuberancias o engrosamientos de la misma manera en la que examinó sus senos.
3. Repita el procedimiento en la otra axila.
La manera y frecuencia con la que las mujeres realizan estos exámenes varían. Algunas mujeres se realizan autoexámenes de los senos periódicamente, y otras de vez en cuando. Otras mujeres prefieren que los proveedores de atención de la salud les realicen todos los exámenes de los senos.
Conocer el aspecto de sus senos puede ayudarla a notar los cambios con anticipación. Sin embargo, si detecta alguna alteración no significa que tiene cáncer. Existen muchos otros problemas menos graves que pueden causar alteraciones en los senos, por ejemplo, quistes, infecciones o lesiones. Debe informar a su proveedor de atención de la salud sobre cualquier cambio que observe lo antes posible.