El herpes genital en el embarazo
Es normal que las mujeres con herpes genital se preocupen por las posibles consecuencias de la infección en el recién nacido. Si está embarazada y tiene herpes genital, probablemente no deba preocuparse. Es muy poco frecuente que una mujer con herpes recurrente contagie la infección a su bebé recién nacido.
El herpes representa el mayor peligro para el recién nacido si la mujer se infecta durante el embarazo. Lo más importante que usted puede hacer es evitar infectarse con herpes genital durante el embarazo.
Quizás deba considerar realizarse un análisis de herpes si usted nunca tuvo los síntomas de herpes genital y si su pareja tiene antecedentes de herpes genital. También debería considerar realizarse un análisis si tiene algún temor de haber estado expuesta. El análisis será útil porque es posible que tenga el virus pero nunca tuvo los síntomas o los ha notado.
Si no tiene herpes genital pero su pareja sí lo tiene, evite tener sexo sin protección, ya sea oral, vaginal o anal. Su pareja podría considerar también la opción de tomar medicamentos para el herpes mientras usted está embarazada. Los medicamentos para el herpes reducirán el riesgo de contagiarle a usted la infección.
Si bien es muy poco frecuente, el contacto con las llagas del herpes durante el parto puede causar una infección grave que ponga en riesgo la vida del bebé. Comuníquele a su proveedor de atención de la salud si usted tiene herpes. Si tiene llagas de herpes cuando comienza el parto, es posible que su proveedor de atención de la salud recomiende una cesárea para evitar que se infecte al recién nacido. En muy raras ocasiones el feto se infecta antes del parto.
Planifique conjuntamente con su proveedor de atención de la salud las mejores opciones de cuidado para usted y para su bebé. Comente con su proveedor de atención de la salud todas las inquietudes que tenga sobre el herpes y el embarazo. Conocer más sobre el herpes le puede ayudar también a tomar las decisiones más acertadas sobre su salud y la salud de su bebé.
El herpes oral en el embarazo
Si tiene un brote de herpes oral mientras está embarazada, no se preocupe. No hay motivos para que eso perjudique el embarazo. No obstante, si después de dar a luz tiene un herpes labial, no bese a su bebé hasta que se haya cicatrizado completamente, para evitar infectar al bebé.
