Es importante hablar con tu pareja sobre el uso de condones. Puede que te incomode la primera vez que intentes hablar sobre el uso de condones con tu pareja. Puede ayudar si practicas de antemano lo que vas a decir.
Luego, elije el momento apropiado para hablar; no esperes hasta que sea imposible controlar el deseo, ya que puede superar tus buenas intenciones.
No seas tímida, se directa. Se sincera acerca de tus sentimientos y necesidades. Esto puede ayudar a crear una atmósfera relajada y a hacer que el sexo sea más agradable.
Es más fácil conversar si estás en una relación respetuosa que te hace sentirse feliz y bien acerca de tí misma y de tu pareja.
Si no han hablado sobre el uso de condones antes de comenzar el juego sexual, aquí les presentamos algunas cosas comunes y sencillas para decir al respecto con su pareja:
Si tu pareja dice: ¿Qué es eso?
Tú puedes responder: Un condón, cariño.
Si tu pareja dice: ¿Para qué?
Tú puedes responder: Para usar cuando hagamos el amor.
Si tu pareja dice: No me gusta usarlos.
Tú puedes decir: ¿Por qué no?
Si tu pareja dice: No es una sensación tan agradable con un condón.
Tú puedes decir: Me sentiré más relajada. Si estoy más relajada, puedo hacer que sea una sensación más agradable para ti.
Si tu pareja dice: Pero nunca antes usamos condones.
Tú puedes decir: No quiero correr más riesgos.
Si tu pareja dice: Usar condones es feo.
Tú puedes decir: Peor es quedar embarazada cuando no lo deseo. Lo mismo que contagiarse de SIDA.
Si tu pareja dice: ¿No confías en mí?
Tú puedes decir: No se trata de confianza. Las personas son portadoras de enfermedades de transmisión sexual sin saberlo.
Si tu pareja dice: Quitaré el pene de la vagina a tiempo.
Tú puedes decir: Quitar el pene de la vagina antes de eyacular no sirve de mucho con las enfermedades de transmisión sexual. Además, existe una pequeña probabilidad de que las mujeres queden embarazadas con el líquido preeyaculatorio.
Si tu pareja dice: Pensé que decías que usar condones te hacía sentir vulgar.
Tú puedes decir: He decidido enfrentar los hechos. Me gusta tener sexo, y deseo mantenerme sana y feliz.
Si tu pareja dice: Usar condones no es romántico.
Tú puedes decir: Hacer el amor protegiéndonos mutuamente la salud me suena bastante romántico.
Si tu pareja dice: La verdad es que hacer el amor con un condón es como ducharse con el piloto puesto.
Tú puedes decir: Bueno, hacerlo sin condón es como jugar a la ruleta rusa.
Si tu pareja dice: Es que la sensibilidad es mucho menor.
Tú puedes decir: Con un condón puedes durar aún más, y eso te lo compensará.
Si tu pareja dice: Pierdo la erección cuando me pongo un condón.
Tú puedes decir: Yo puedo ayudar en eso.
Si tu pareja dice: Colocarlo lo interrumpe todo.
Tú puedes decir:: No si yo te ayudo a colocarlo.
Si tu pareja dice: Lo intentaré, pero puede que no funcione.
Tú puedes decir:: La práctica es la base de la perfección.
Si tu pareja dice: Pero yo te amo.
Tú puedes decir:: Entonces me ayudarás a protegerme.
Si tu pareja dice: Me parece que tú no me amas de verdad.
Tú puedes decir:: No voy a "probarte mi amor" arriesgando mi vida.
Si tu pareja dice: No voy a usar condón, de ninguna manera.
Tú puedes decir:: Bueno, supongo que no tendremos sexo.
Si eres virgen y decidiste tener sexo y deseas usar un condón y tu pareja dice: Sólo por esta vez, no lo usemos. Sólo por la primera vez.
Tú puedes decir: Basta una sola vez para quedar embarazada. Basta una sola vez contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual. Basta una sola vez para contagiarse de SIDA.
Si tu pareja se niega firmemente a usar un condón de látex, puedes usar un condón femenino. Algunos hombres dicen que la sensación no se reduce tanto con un condón femenino.
No temas ser rechazada. Además, una pareja que no se interesa por proteger tu salud y bienestar no merece que tú te involucres sexualmente.