Cómo ayudar a los adolescentes a posponer las relaciones sexuales

Cómo ayudar a los adolescentes a posponer las relaciones sexuales, en pocas palabras

  • Como padres, podemos jugar un papel importante en ayudar a nuestros adolescentes a posponer las relaciones sexuales hasta que estén listos.
  • Podemos entender las razones sociales por las que los adolescentes optan por tener relaciones sexuales o esperar.
  • Podemos ayudarlos al fijar expectativas acerca de la actividad sexual, hablar con ellos y ayudarlos a desarrollar su autoestima.

A medida que los niños transitan la pubertad, una parte natural de su desarrollo es pensar más sobre el sexo. Muchos adolescentes no solo piensan en el sexo: hay un gran aumento en la actividad sexual por parte de los adolescentes de séptimo y octavo grado. Cuando los adolescentes se convierten en sexualmente activos antes de ser lo suficientemente maduros para protegerse a sí mismos y a sus parejas, corren un alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual o de tener embarazos no planificados.

Podemos ayudar a nuestros adolescentes a posponer las relaciones sexuales hasta que estén listos. En efecto, los adolescentes suelen contar a sus padres como la mayor influencia en sus decisiones sobre sexo. A continuación, presentamos algunas preguntas que los padres realizan sobre cómo ayudar a los adolescentes a posponer la actividad sexual y sus respectivas respuestas.



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    ¿Cuándo debo comenzar a hablar con mis hijos de esperar para tener relaciones sexuales?

    Hablar con tus hijos es importante. Los adolescentes que relatan que tienen buenas conversaciones con sus padres acerca de sexo son más propensos a posponer las relaciones sexuales. 

    Es conveniente hablar con los niños antes de la pubertad acerca de esperar para tener relaciones sexuales, ya que allí es cuando los pensamientos sobre la actividad sexual aumentan. Leer acerca de cómo hablar con nuestros hijos acerca de la sexualidad puede ayudarnos a sentirnos más cómodos para hablar. 

    Es importante transmitirles a nuestros hijos nuestros valores acerca de las relaciones sexuales. Antes de hablar, debemos pensar en nuestros valores y lo que queremos para nuestros hijos. ¿Cuándo creemos que sería aceptable para ellos que se conviertan en personas sexualmente activas? ¿Queremos que nuestros adolescentes sean suficientemente maduros para enfrentar las posibles consecuencias? ¿Queremos que nuestros adolescentes esperen hasta el matrimonio o hasta tener una relación seria antes de tener relaciones sexuales? 

    También podemos pensar en cuándo y en qué condiciones creemos que sería aceptable que nuestros hijos e hijas adopten otras conductas sexuales, como besarse y tocarse. Es importante que tengamos estos temas en claro, de modo que podamos darles un mensaje claro cuando tengamos conversaciones con los adolescentes.

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    ¿Por qué los adolescentes comienzan a tener relaciones sexuales? ¿Qué puedo hacer para que esperen?

    Es muy útil comprender y tener en cuenta las razones sociales que los adolescentes suelen dar para tener relaciones sexuales o posponerlas. Las investigaciones muestran que la mayoría de los adolescentes toman decisiones que se basan en razones sociales a corto plazo.

    A continuación, presentamos varias razones sociales comunes por las que los adolescentes optan por tener relaciones sexuales. Debajo de cada una, encontrarás sugerencias sobre cómo podemos responder a estas razones. Podemos analizarlas con nuestros adolescentes y decidir si alguna de ellas influye en su pensamiento.

    1. “Me sentiré más adulto”.

    A muchos adolescentes no les gusta sentir que alguien tiene control sobre sus vidas. A medida que maduran físicamente y experimentan más independencia, algunos sienten que están listos para tener relaciones sexuales y que hacerlo los hará más maduros e independientes.

    Posibles respuestas de los padres

    • “Entiendo que quieras sentirte más adulto. ¿De qué otras formas puedes sentirte adulto sin tener relaciones sexuales?”
    • “Si tienes relaciones sexuales y ocurre algo inesperado, como un embarazo o el contagio de una enfermedad de transmisión sexual, ¿cómo enfrentarías esa situación? Estas consecuencias podrían afectar a tu futuro en la escuela o a tu carrera y podrían generar dificultades en nuestra familia”.

    2. “Sé que voy a disfrutar del sexo”.

    Para muchos adolescentes, la vida se trata del “aquí” y el “ahora”. La adolescencia es una etapa del desarrollo que puede estar llena de altibajos emocionales y no es extraño que los adolescentes busquen personas y actividades que los hagan sentir bien. Para algunos adolescentes, el sexo se presenta como una manera positiva de sentirse satisfechos. Los adolescentes tienen dificultades para sopesar los beneficios a corto plazo (placer físico o satisfacción emocional) y las posibles, y mucho más graves, consecuencias (enfermedades de transmisión sexual y embarazo no planificado).

    Posibles respuestas de los padres

    • “Hablemos de esto. El sexo puede parecer una buena idea ahora, pero también puede tener graves consecuencias para el futuro”.
    • “Sé que crees que sería placentero tener relaciones sexuales. Pero existen muchísimas otras maneras de sentirte bien y tener una relación íntima con alguien sin correr el riesgo que implica tener relaciones sexuales”.

    3. “Está bien si tengo relaciones sexuales porque todos lo hacen”.

    Los adolescentes tienen problemas para calcular cantidades, en especial cuando se trata de personas. Por ejemplo, si les preguntamos cuántos alumnos tiene la escuela, es posible que sus cálculos sean muy diferentes de la cantidad real. Del mismo modo, suelen creer que muchos más de ellos son sexualmente activos que los que realmente lo son.

    Posibles respuestas de los padres

    • “Parecería que todos lo hacen, pero esto no es así. En promedio, los adolescentes comienzan a tener relaciones sexuales a los 17 años y muchos de los que las tuvieron se arrepienten de no haber esperado”.
    • “Menos de la mitad de todos los alumnos de secundaria han tenido relaciones sexuales. Es totalmente normal esperar. Que todos estén hablando de eso no significa que todos lo hagan”. 

    4. “Creo que es bueno tener relaciones sexuales si realmente amo a la otra persona”. / “Quiero tener más intimidad con mi pareja”. / “Tener relaciones sexuales es la mejor forma de mostrarle a mi pareja cuánto la quiero”.

    Muchos adolescentes creen que perderán a su pareja si no tienen relaciones sexuales. Otros, incluso, creen que necesitan tener relaciones sexuales para demostrarle a su pareja su amor. Los adolescentes no piensan en otras formas de demostrar cariño que no sean tener relaciones sexuales.

    Posibles respuestas de los padres

    • “En una relación amorosa, tu pareja respeta tu decisión de no tener relaciones sexuales y no te presiona”.
    • “El sexo puede ser una forma especial de compartir el amor con alguien. Pero tu pareja debería amarte independientemente de que tengan relaciones sexuales. Pensemos en otras formas de demostrar cariño sin tenerlas”.

    5. “Conozco personas que tuvieron relaciones sexuales cuando eran muy jóvenes, ¿por qué yo no puedo?” / “Tú tuviste relaciones sexuales cuando eras muy joven. Yo puedo manejar las consecuencias, como lo hiciste tú”.

    Muchos adolescentes subestiman los riesgos asociados con el sexo. Este sería, incluso, el caso de adolescentes que conocen personas que quedaron embarazadas cuando eran muy jóvenes o experimentaron consecuencias negativas por tener relaciones sexuales en la adolescencia. Es posible que no entiendan los desafíos que implicó ser padre adolescente para esa persona, como dificultades financieras, conflicto familiar y problemas de salud a largo plazo. Debido a que sus cerebros no están plenamente desarrollados, es probable que no puedan analizar de manera realista todos los riesgos posibles que puede aparejar el hecho de tener relaciones sexuales, para ellos mismos y sus familias. Tenemos que ayudarlos a hacerlo.

    Posibles respuestas de los padres

    • “Es cierto. Tuve relaciones sexuales cuando era adolescente, por lo que puedes darte cuenta de lo difícil que es para mí pedirte que esperes. Pero quiero contarte que hubiera querido esperar más tiempo. Tuve que pasar por muchas cosas debido a eso”.
    • “Cuando estaba en nivel intermedio, pensaba que iba a estar con mi pareja para siempre. Por suerte me di cuenta de que tenía toda la vida por delante. Estoy tan feliz de haber esperado para tener relaciones sexuales. Tenía que asistir a la escuela, conseguir un trabajo y ganar dinero por mi cuenta".

    6. “Si tengo relaciones sexuales, sabré qué se siente y no sentiré más curiosidad”.

    Para muchos adolescentes, la curiosidad cumple un papel importante en la búsqueda de gratificación instantánea. Los adolescentes tienen dificultades para sopesar los beneficios a corto plazo, en este caso, descubrir de qué se trata el sexo y las posibles, y mucho más graves, consecuencias. Nuevamente, la mayoría de los adolescentes no pueden analizar de manera realista todos los riesgos posibles que implica tener relaciones sexuales. Tenemos que ayudarlos a hacerlo.

    Posibles respuestas de los padres

    • “Parece que sientes mucha presión por saber cómo es el sexo. Pensemos de qué manera podemos controlar esa presión”.
    • “Entiendo por qué sientes curiosidad, pero no es un buen motivo para tener relaciones sexuales. En nuestra familia, la actividad sexual es una decisión realmente importante y me gustaría que habláramos más sobre eso”. 

    7. “Si tengo relaciones sexuales, los demás me aceptarán más”.

    Muchos adolescentes creen que serán más aceptados entre sus pares y resultarán más atractivos a posibles parejas si tienen relaciones sexuales. Ya que, para los adolescentes, todo se trata del presente y no de pensar en cómo afectará al futuro, es posible que no tengan en cuenta las posibles consecuencias sociales negativas. Podemos advertirles a nuestros hijos sobre ellas.

    Posibles respuestas de los padres

    • “Al parecer, tener relaciones sexuales es una forma de tener más amigos, pero para muchos de los que tienen relaciones sexuales no es así en la escuela y algunos hasta sufren burlas o tienen mala reputación”.
    • “Los verdaderos amigos apoyarán tu decisión de no tener relaciones sexuales. A los verdaderos amigos no les importa si has tenido o no relaciones sexuales. La amistad va mucho más allá de eso. Y además, podrías perder a tus supuestos amigos en el caso de que debas enfrentar un embarazo o una infección”. 

     

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    ¿Cómo puedo ayudar a mis hijos adolescentes a enfrentar la presión de grupo por tener relaciones sexuales?

    Los adolescentes enfrentan todo tipo de presión de grupo, especialmente cuando se trata de sexo. A continuación, presentamos algunas formas comunes en que nuestros hijos reciben la presión de grupo:

    • “Todos lo hacen”. Los adolescentes tienen un fuerte deseo de ser aceptados y muchas veces, hacen cosas porque creen, erróneamente, que todos las hacen.
    • “Quiero sobresalir”. A veces, el deseo del adolescente de sobresalir y gozar de la admiración de sus pares es más fuerte que el deseo de cumplir con las reglas.
    • “Quiero proyectar una imagen”. Los adolescentes reciben muchos mensajes de diferentes fuentes que comunican que el sexo es genial, divertido, excitante y una actividad madura o “de adultos”.

    Podemos ayudar a nuestros adolescentes a enfrentar la presión. Habla con ellos acerca de lo que podrían escuchar y ayúdalos a practicar respuestas con las que se sientan cómodos:

    Cosas que nuestros hijos posiblemente escuchen: 

    • "Vamos, todo el mundo lo probó."
    • "Si no lo haces, no podrás estar más con nosotros”.
    • "Vamos, ¿cuál es el problema?" 
    • "Lo hicimos una vez, ¿por qué no hacerlo de nuevo?"
    • "No quieres que todos piensen que eres un perdedor".
    • "No me digas que tienes miedo de meterte en problemas".
    • “Si realmente me amaras, lo harías”. 

    Respuestas que podemos sugerir a nuestros hijos que utilicen cuando se ven presionados:

    • “Esto no es lo mío".
    • “Somos muy jóvenes para asumir esa responsabilidad”.
    • “Mis planes para el futuro son más importantes que tener relaciones sexuales ahora”. 
    • “No quiero hacerlo”.
    • “¿Por qué me insistes cuando ya te dije que no?”
    • “Mi mamá realmente se enojaría”.
    • “Podría enfermarme o quedar embarazada”. 
    • “Va en contra de mi religión”.
    • “NO”.
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    ¿Cómo puedo ayudar a mis hijos adolescentes a fortalecer su autoestima para que no cedan ante la presión de grupo?

    Desarrollar la autoestima de nuestros hijos es una forma importante de combatir la presión de grupo. Las personas que tienen buena autoestima tienen una firme sensación interior de que están bien. Los adolescentes con autoestima alta se sienten bien consigo mismos y tienen confianza en sus capacidades. Tienen objetivos y sienten satisfacción en sus relaciones con los demás. También tienen menos probabilidades de ceder ante la presión de tener relaciones sexuales antes de estar listos.

    A continuación, presentamos algunas formas de fomentar la autoestima de nuestros adolescentes:

    • Elogiarlos. Podemos reconocer las aptitudes y los logros de nuestros hijos y elogiarlos. Podemos elogiar a la persona o a la conducta: “¡Es genial cómo hiciste eso tan bien! Me encanta que hayas hecho eso”.
    • Elogiar el esfuerzo. Podemos hacerles saber a nuestros hijos que no siempre tienen que “ganar” o ser perfectos. Podemos alentarlos para que se enorgullezcan y disfruten de la actividad en sí. Podemos ser honestos en cuanto a que ganar nos hace sentir bien. Pero también hay que dejar en claro que no es lo único que importa.
    • Darles opciones. Los adolescentes se sienten mejor consigo mismos cuando pueden tomar decisiones que afectan a su vida. Siempre que sea posible, podemos permitirles que elijan. Esto puede hacerse fácilmente con cosas pequeñas, como la vestimenta o la decoración de una habitación. También podemos dejarlos que ayuden en decisiones importantes que tenemos que tomar como familia.
    • Darles tareas. Los adolescentes pueden lavar los platos, sacar la basura o cuidar a las mascotas. Trabajar juntos es una parte importante de poder contar el uno con el otro. Los adolescentes se sienten mejor consigo mismos cuando sienten que son miembros de la familia que cooperan. Al asignarles tareas, podemos dejar que los adolescentes elijan de cuáles prefieren hacerse responsables.
    • Alentar a los adolescentes a fijar objetivos realistas. La autoestima baja generalmente se origina en el hecho de imponernos exigencias que no podemos cumplir. Podemos ser realistas en cuanto a lo que esperamos de nuestros adolescentes. Podemos ayudarlos a que sean realistas también. Fijar expectativas muy bajas también puede ser perjudicial. Podemos ayudar a nuestros adolescentes a fijar objetivos altos, pero no tanto que resulten inalcanzables. La clave es ser realistas. 
    • Hacer cumplir las reglas en privado. Nunca debemos reprender a nuestros hijos en público, especialmente frente a sus amigos. Esto es humillante y realmente los lastima. Puede disminuir su autoestima y generar sentimientos negativos. Siempre que sea posible, podemos intentar hacer cumplir las reglas en privado. Imponer límites también es importante.
    • Evitar hacer comparaciones. Casi siempre habrá alguien que puede hacer mejor las cosas que nuestros hijos. Podemos enseñarles a utilizar los objetivos personales y no el comportamiento de otros para medir el éxito. No importa realmente cómo hacen las cosas otras personas. Lo que importa es que nuestros adolescentes alcancen los objetivos que se fijaron o al menos, que hagan un esfuerzo real para alcanzarlos.
    • Tomar en serio los problemas de los adolescentes. Es posible que, a veces, nuestros hijos nos cuenten cosas que les molestan. A veces, pensamos que “no es para tanto”. Pero los problemas que parecen no ser importantes para nosotros pueden ser muy importantes para ellos. Podemos reconocer los sentimientos de los adolescentes (“Veo que esto realmente te molesta”) y ayudarlos a resolver los problemas.
    • Sentir orgullo por nuestra herencia cultural. La forma en que los adolescentes se sienten sobre su raza o etnia puede influir en su autoestima. Por ejemplo, investigaciones revelan que los adolescentes que están orgullosos de ser afroamericanos o latinos tienden a sentirse mejor consigo mismos. Tienen niveles más altos de autoestima. Esto significa que es importante para los padres ayudar a los adolescentes a apreciar las cualidades positivas de sus identidades étnicas o raciales. Podemos hablar con ellos acerca de importantes modelos de acción y reconocer tradiciones culturales, cualidades y valores especiales. Podemos hacer participar a los adolescentes en actividades que los ayudarán a aprender sobre la historia de su familia y su cultura.
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    ¿Qué más puedo hacer para cuidar la salud de mis hijos adolescentes?

    Podemos jugar un papel importante en ayudar a que nuestros hijos pospongan las relaciones sexuales hasta que sean lo suficientemente maduros para protegerse a sí mismos y a sus parejas. Además de hablar con ellos, construir una relación íntima con ellos y ayudarlos a poner límites son aspectos también muy importantes.

    Desde luego que llegará el momento en que nuestros hijos decidirán ser sexualmente activos. Es igualmente importante para nosotros estar listos para orientarlos cuando se conviertan en sexualmente activos, estemos o no de acuerdo con esa idea.

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