Planned Parenthood

Cuidar la salud de los adolescentes por medio de límites

Planned Parenthood Parents: Keeping Teens Healthy by Setting Boundaries

Cuidar la salud de los adolescentes por medio de los límites, en pocas palabras

  • Podemos seguir algunas pautas simples que disminuirán las posibilidades de que los adolescentes tengan una conducta riesgosa, como beber alcohol, fumar, practicar el sexo sin protección o antes de estar listos.
  • Saber dónde están, no permitirles que pasen mucho tiempo con otros adolescentes sin supervisión y saber con quién pasan el tiempo son medidas que pueden limitar las probabilidades de que los adolescentes asuman comportamientos de riesgo.
  • Debemos fijar expectativas claras con nuestros hijos adolescentes y comunicarnos con ellos frecuentemente para asegurarnos de que estas expectativas se cumplan. 

Keeping Teens HealthyComo padres, queremos vigilar de cerca a nuestros hijos pequeños y adolescentes para cuidarlos y que estén seguros. A medida que nuestros hijos crecen, adquieren una gran independencia. Eso es una parte normal del crecimiento. Por lo tanto, es fácil para nosotros creer que no hay necesidad de prestar tanta atención a los adolescentes. Pero para cuidar su salud, debemos vigilarlos detenidamente, fijar reglas y ayudarlos a que aprendan a protegerse a sí mismos. A medida que crecen, los adolescentes tienen más probabilidades de toparse con situaciones riesgosas. Por este motivo, debemos mantenernos implicados en sus asuntos y comunicarnos activamente con ellos. 

A continuación, presentamos algunas preguntas y respuestas sobre cómo brindar seguridad a nuestros adolescentes por medio de los límites.

Ver Todo

¿Cómo ayuda a cuidar la salud de mis hijos adolescentes el hecho de imponer límites?

Saber dónde están nuestros hijos adolescentes, con quién están y fijar límites a su comportamiento son partes importantes del cuidado de su salud, especialmente cuando se trata de sexo. A veces la gente prefiere referirse a esta parte de la crianza como control y supervisión. Controlar significa saber dónde están nuestros hijos, con quién están y si hay algún adulto presente con ellos. Supervisión significa establecer límites y expectativas claros y lograr que los adolescentes los acepten. También significa sostener coherentemente las pautas acordadas y las consecuencias “justas” cuando no se cumplen las reglas y las expectativas.

La mayoría de los padres controlan y supervisan menos a sus hijos a medida que crecen. Si bien es importante apoyar la necesidad de independencia de nuestros hijos adolescentes, el control y la supervisión siguen siendo importantes a medida que crecen, especialmente porque con la edad, aumentan los riesgos, como el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual. 

Si no controlamos a nuestros hijos adolescentes ni establecemos expectativas claras de conducta, existen más probabilidades de que tomen alcohol, fumen y tengan relaciones sexuales antes de estar listos.

¿De qué manera impongo límites a mi hijo adolescente?

Muchos adolescentes se resisten cuando queremos saber qué están haciendo, porque están en una etapa de la vida en que la independencia es muy importante para ellos. Pero la mayoría de los adolescentes escuchará a sus padres e intentará cumplir con las reglas si tienen una buena relación. Debemos asegurarnos de que nuestros hijos adolescentes sepan que queremos lo mejor para ellos. Podría ser de utilidad leer más acerca de cómo lograr una buena relación entre padres e hijos.

El equilibrio es la clave. No queremos asfixiar a nuestros hijos insistiendo en saber todo lo que hacen. Pero si van a salir por unas horas, debemos saber adónde van, con quién, qué harán juntos y cuándo llegarán a casa. 

Las formas en que controlemos y supervisemos a nuestros hijos generalmente dependerán de nuestro estilo de crianza. Algunos somos muy estrictos. Otros, damos mucha independencia a nuestros hijos adolescentes. Nuestro estilo de crianza depende de nuestras circunstancias de vida, nuestra cultura familiar y nuestros valores. 

Tómate un momento para pensar en tu estilo de crianza:

  • ¿Sueles fijar reglas estrictas e imponer castigos?
  • ¿Brindas demasiada libertad a tus hijos?
  • ¿Sientes que sobreproteges a tus hijos?
  • ¿Crees que tu estilo es más distendido?

Independientemente de nuestro estilo de crianza, es útil evitar los extremos. Si nos basamos en la autoridad y el miedo, o si somos muy sobreprotectores, es probable que los adolescentes se rebelen. Por otro lado, si les damos demasiada libertad, es posible que sientan que no nos interesa lo que hacen. 

También es útil involucrar a los adolescentes en la fijación de reglas para sí mismos. Probablemente, respetarán más las reglas, se sentirán respetados y nos respetarán si entienden las razones que hay detrás de las reglas y tendrán la oportunidad de negociar con nosotros sobre ellas. Podemos revisar las reglas de vez en cuando con ellos, a medida que crezcan y muestren mayor independencia.

¿Qué cosas específicas puedo hacer para fijarles límites a mis hijos adolescentes?

Todos los padres pueden adoptar prácticas de crianza específicas que ayudarán a cuidar la salud de sus hijos y a reducir las posibilidades de que tengan conductas riesgosas. 

A continuación, presentamos algunos consejos para fijar límites y controlar eficazmente a los adolescentes:

  • En la medida de lo posible, procurar que haya un adulto en casa cuando los adolescentes están allí. Puede ser uno de los padres, un vecino u otro miembro de la familia. Los adolescentes son más propensos a tener conductas riesgosas cuando están con amigos y sin supervisión de un adulto. Y cuando no es posible que haya un adulto, podemos mantenernos comunicados con los adolescentes frecuentemente mientras están solos, por teléfono o mensaje de texto.
  • Alentar a los adolescentes a que participen en actividades en las que haya un adulto, como asistir a un club o practicar deportes después de la escuela.
  • Cuando los adolescentes asisten a fiestas, asegurarse de que habrá un adulto. Podemos llamar a los padres del joven o la joven que organiza la fiesta. Hasta podemos ofrecernos para ayudar a supervisar la fiesta.
  • Si se organiza una fiesta en tu casa, prohibir el alcohol, las drogas y el tabaco. Si optamos por dejar que nuestros hijos organicen fiestas, es importante que estemos en casa mientras dure la fiesta y asegurarnos de que solo entren las personas invitadas. También podemos pedirles a los invitados que dejen sus bolsos y abrigos en un lugar seguro al entrar a la fiesta, para impedir que ingresen con alcohol o drogas.
  • No propiciar que los más jóvenes estén con los adolescentes mayores. Los adolescentes mayores son más propensos a asumir riesgos, de modo que esto puede ocasionar problemas.
  • No alentar a los adolescentes a salir con alguien. Una pareja puede tener mucha influencia sobre los adolescentes y esta influencia no siempre es buena. Los adolescentes que tienen noviazgos desde temprana edad son más propensos a tener conductas riesgosas. Esto es aun más probable cuando los adolescentes salen con personas mucho mayores. Esto no significa que debamos prohibirles que tengan un noviazgo. Pero no hay necesidad de fomentarlo. Ten en cuenta que, para muchos adolescentes, estar de novio con una persona específica dura poco tiempo, pero estar de novio se relaciona estrechamente con la posibilidad de ser sexualmente activo. Si nuestros hijos adolescentes tienen una relación amorosa, podemos ayudarlos a evitar que las cosas se pongan “demasiado serias” muy rápidamente.
  • Fomentar que los adolescentes pasen tiempo con amigos que son buena influencia. Aliéntalos a tener una cierta cantidad de amigos.
  • Conocer a los amigos de nuestros hijos adolescentes. Podemos tomarnos el tiempo de hablar con ellos y sus amigos acerca de lo que implica una buena relación.
  • Hablar con otros padres. Podemos conocer a los padres de los amigos de nuestros hijos y mantenernos en contacto con ellos.
  • Controlar el uso de Internet de tus hijos adolescentes. Es importante establecer expectativas claras acerca de Internet, el uso del teléfono celular y la comunicación en línea, y hablar con los adolescentes acerca de lo que hacen mientras están conectados. Obtén más información acerca de cómo usan Internet los adolescentes.
  • Estar disponibles. Es importante asegurarnos de que nuestros hijos adolescentes sepan cómo comunicarse con nosotros en todo momento.

¿Cómo puedo preguntarles a mis hijos adolescentes acerca de sus actividades?

Al preguntarles a nuestros hijos acerca de lo que harán y con quién estarán, es mejor que nos mostremos interesados en lugar de desconfiados. Queremos que los adolescentes capten el mensaje de que nos preocupamos por ellos y que queremos estar en contacto mientras están fuera. A medida que nuestros hijos adolescentes adquieren el hábito de compartir con nosotros qué harán, con quién estarán y cuándo llegarán a casa, y nosotros mostremos interés en escucharlos, ya no interpretarán nuestro control como una intromisión. Y al mostrar interés en su vida, sus amigos y actividades, fortalecemos nuestra relación con ellos.

¿Los adolescentes deben tener un horario?

Sí, es importante que establezcamos expectativas claras acerca de la hora a la que queremos que nuestros hijos adolescentes estén en casa. Esto envía el mensaje de que nos preocupamos por ellos y por su bienestar. También podemos dejar sentado que esperamos que se comuniquen por teléfono si van a llegar tarde. 

Podemos analizar junto con los adolescentes qué horarios creen que son adecuados, según su edad y la actividad que realizarán. Al escucharlos y permitirles negociar con nosotros, les demostramos que los respetamos y que comprendemos que cada vez son más responsables de sí mismos. 

En general, es aconsejable no permitir que los adolescentes realicen actividades muy seguido durante la noche, en la semana escolar. Queremos que se concentren en su educación. Queremos que hagan las tareas y que duerman lo suficiente. Salir a la noche, durante la semana escolar, hace que esto sea difícil.

¿Cómo puedo usar la disciplina prudentemente?

Como padres, usamos diferentes formas de que nuestros hijos adolescentes cumplan con nuestras expectativas de conducta. Algunos utilizamos recompensas y otros, amenazas. Las amenazas y los castigos suelen generar ira y resentimiento. Pensar en cómo nos sentíamos cuando nuestros padres nos castigaban puede ayudarnos a analizar correctamente la aplicación de castigos a nuestros hijos adolescentes. 

Si bien la disciplina puede ser necesaria en ciertas ocasiones, no debe convertirse en nuestro método principal para controlar a los adolescentes. Debemos utilizarla cuando sea absolutamente necesario, pero no debemos exagerar. Debemos, en cambio, fomentar el buen comportamiento a través del elogio, las expresiones de orgullo y el ánimo. 

Cuando decidimos que debemos disciplinar a los adolescentes, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • En primer lugar, calmarnos. Si imponemos disciplina a nuestros hijos cuando estamos enojados, posiblemente se interpongan nuestras emociones y digamos cosas de las que luego nos arrepentiremos.
  • Imponer disciplina en privado. Es humillante para los adolescentes que los castiguen frente a otros. Si esto ocurre, se sentirán ofendidos, especialmente contigo.
  • Exponer los motivos. Asegúrate de que los adolescentes entiendan por qué se los castigará. Los padres que explican la lógica de las reglas ayudan a los adolescentes a pensar de manera lógica. Aunque los adolescentes discutan con nosotros por este razonamiento, pensarán en él luego.
  • El castigo debe ser adecuado al “delito”. La disciplina muy estricta puede dañar nuestra relación con los adolescentes.
  • No dar mensajes confusos. Una vez que los padres deciden un castigo, deben presentar un frente común.
  • Ser consecuentes. No hagan amenazas que no se van a cumplir. Como padres, podemos dar una segunda oportunidad, pero es importante que los adolescentes sepan que hablamos en serio.
  • tumblr icon
  • google plus icon
  • twitter icon
  • rss icon
Cuidar la salud de los adolescentes por medio de límites