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Planned Parenthood

Criar hijos homosexuales, bisexuales, transgéneros o en duda

Planned Parenthood Parents: Parenting LGBT and Questioning Kids

Criar hijos homosexuales, bisexuales, transgéneros y en duda, en pocas palabras

  • Nuestros hijos, sean gays, lesbianas, bisexuales, transgénero o estén en duda, deben saber que los amamos, pase lo que pase.
  • Necesitan nuestra ayuda para estar seguros y encontrar su lugar en el mundo.
  • Además, necesitan el apoyo de la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transgénero en general.  

LGBT.JPGUna de cada cuatro familias tiene algún integrante que es lesbianahomosexualbisexual o transgénero. Y es posible que aun más tengan hijos que están en duda acerca de varios aspectos de su sexualidad. En los Estados Unidos, hoy en día, existen millones de niños gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros o que están en duda. Pero debido a los prejuicios, la vida es muy difícil para muchos de ellos. Algunos huyen de sus familias. Muchos viven con sus familias, pero les preocupa perder su amor y apoyo si se descubre que no son heterosexuales. Cada vez son más las familias que buscan formas de ayudar a los hijos que presentan estas condiciones a sentirse amados y seguros.

Si hay un niño homosexual, bisexual, transgénero o que esté en duda en tu familia, o si solo eres una pareja, un amigo u otro familiar preocupado, es posible que tengas muchas preguntas sobre cómo ayudar a estos niños a sentirse seguros y amados. A continuación, presentamos las respuestas a algunas de las preguntas más comunes sobre cómo criar a hijos homosexuales, bisexuales, transgéneros o en duda. 

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¿Qué debo hacer si mi hijo o mi hija me revela su condición?

“Revelar” la homosexualidad es el proceso de aceptar y decirles a los demás la verdad acerca de la orientación sexual o identidad de género, como ser bisexual, lesbiana, gay o transgénero. 

Independientemente de que nosotros mismos seamos heterosexuales, gays, lesbianas, bisexuales o transgéneros, los padres debemos ser lo más cariñosos posibles cuando nuestros hijos o hijas deciden revelar su orientación sexual o su identidad de género. Se necesita valor para revelarla a los padres. Cuando nuestros hijos lo hacen, quiere decir que han comenzado a aceptarse a sí mismos como son. También demuestra que quieren tener una relación abierta y franca con nosotros. 

Lo más importante es escuchar, aunque esas noticias nos alivien, nos sorprendan o nos molesten. En muchos casos, nuestros hijos tienen mucha necesidad de desahogarse. Para ayudar a nuestros hijos a decir todo lo que quieran decir, podemos hacerles preguntas como: “¿Cuánto hace que lo sabes?”, “¿Cómo lo supiste?”, “¿Por qué quieres que yo sepa?”, “¿Tienes una relación?” o “¿Cómo te sientes con respecto a esto?”. Debemos respetar y afirmar sus repuestas y ser pacientes si todavía no están preparados para responder algunas preguntas. 

Este no es momento de criticar. Si tenemos sentimientos confusos o negativos respecto de la condición de nuestros hijos, es mejor que los reservemos para nosotros hasta que podamos analizarlos detenidamente. Podría ser de utilidad hablar con alguien de PFLAG (Padres, madres, familiares y amigos de lesbianas y gays). Durante las siguientes conversaciones con nuestro hijo o nuestra hija, podemos hallar formas de hablar con cuidado, respeto y amor acerca de los desafíos o las decepciones que sentimos. 

Es importante darnos cuenta de que posiblemente no seamos las primeras personas a quienes nuestros hijos hayan revelado su orientación sexual o su identidad de género. Debemos intentar evitar sentirnos excluidos si nuestros hijos ya se han revelado ante amigos u otros miembros de nuestra familia antes de hacerlo con nosotros. Las personas se revelan en etapas. En primer lugar, lo hacen ante sí mismos. Debido a que tienen un miedo especial de perder el amor y el respeto de sus padres, los hijos frecuentemente practican con sus amigos o hermanos hasta sentirse lo suficientemente cómodos para hacerlo con sus padres. 

No importa qué tan sorprendidos o consternados estemos; el objetivo más importante en esta conversación es asegurarnos de que nuestros hijos sepan que están seguros y que los amamos. Por eso es muy importante decirles: “Te amo, siempre te amé y siempre te voy a amar, pase lo que pase”. Los abrazos fuertes y largos también pueden ayudar.

¿Qué puedo hacer para que mi hijo homosexual, bisexual o transgénero se sienta seguro?

Los adolescentes homosexuales, bisexuales, transgéneros o que están en duda enfrentan muchos problemas desde el punto de vista social, algunos de los cuales pueden ser peligrosos. Los problemas que enfrentan pueden impedir que se sientan seguros a medida que descubren su lugar en el mundo. Los adolescentes bisexuales pueden necesitar una afirmación especial, porque muchas personas de las comunidades heterosexuales y homosexuales creen erradamente que los bisexuales son, en realidad, homosexuales que no lo admiten. Si bien es posible que a las personas les lleve un tiempo comprender su orientación sexual, es muy importante recordar que la bisexualidad es una orientación sexual real. 

La mejor forma de contribuir a que los adolescentes homosexuales, bisexuales, transgéneros y en duda se sientan seguros mientras encuentran su lugar en el mundo es comprender y apoyar el mundo en que viven. A continuación, presentamos algunas sugerencias que los ayudarán a hacerlo:

  • Preguntarles cómo podríamos ayudarlos.
  • Nunca “revelar” su condición sin su permiso. Dejar que ellos decidan cuándo, dónde y ante quién desean revelar su orientación sexual.
  • Podemos preguntarles si desean que los ayudemos a revelarla contándoles a otros familiares o amigos, pero nunca debemos hacerlo sin su permiso.
  • Brindarles consejos y ayudarlos en sus decisiones de revelar su condición, de modo que eviten asumir riesgos innecesarios.
  • Asegurarnos de que sepan cómo tener sexo más seguro y cómo utilizar anticonceptivos si alguna vez tienen relaciones sexuales con personas del sexo opuesto.
  • Aprender más acerca del mundo en que viven y apoyar la participación de nuestros hijos en la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transgénero en línea y en la vida real.

Podemos escuchar sus relatos. Pasar tiempo con ellos. Formular preguntas como: “¿Estás en contacto con alguien de la comunidad gay, lesbiana, bisexual o transgénero?”, “¿Recibes apoyo de ellos?”, “¿Alguien te está acosando?”. 

Podemos obtener información de esta comunidad por medio de nuestros hijos, de otros padres, de amigos y vecinos de la misma orientación sexual o identidad de género y del material disponible en línea, impreso, en video o en películas de fuentes confiables, como Planned Parenthood, PFLAG (Padres, madres, familiares y amigos de lesbianas y gays), Advocates for Youth y Human Rights Campaign (Campaña de derechos humanos). Podemos ayudar a nuestros hijos a asistir a centros comunitarios para homosexuales, bisexuales y transgéneros o a las alianzas de gays y heterosexuales. Podemos ayudarlos a encontrar sitios web útiles, como también a evitar los que no lo son. 

  • Defenderlos de la discriminación. Podemos defender a nuestros hijos con la ayuda de miembros de la familia, profesores, autoridades escolares, proveedores de atención de la salud, líderes religiosos y profesionales de servicios sociales responsables de crear entornos seguros para los adolescentes homosexuales, bisexuales, transgéneros y en duda. Podemos votar líderes políticos que acepten a las personas que tienen estas orientaciones sexuales y que protegerán sus derechos.
  • Respaldar el derecho de nuestros hijos de tener relaciones amorosas. Es una buena idea conocer a las parejas y los amigos de nuestros hijos.
  • Ayudarlos a creer que la vida será buena para ellos en el futuro.
  • Apoyar los objetivos de vida de nuestros hijos, aunque sean diferentes de los nuestros.
  • Dejar que nuestros hijos hagan su vida sin ninguna presión de nuestra parte.
  • Sentirnos orgullosos de la capacidad de nuestros hijos de tener una relación amorosa.
  • No permitir que ningún miembro de la familia ni ninguna otra persona los presione para que cambien o recurran a “terapia reparadora”. Tales esfuerzos no funcionan y pueden ser emocionalmente peligrosos.
  • Recordarles en todo momento que los amamos.  

También podemos ayudar a los adolescentes poniéndoles límites.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija transgénero?

Como para todos los niños, la felicidad también comienza en casa para los que tienen una orientación sexual que no se ajusta a los roles sexuales impuestos por la sociedad: los niños transgéneros. Crear un espacio seguro y afectivo en el hogar para un niño transgénero significa hacer las mismas cosas que harías por un niño homosexual o bisexual. En lo que respecta a los niños transgéneros, también es importante preguntarles qué nombres o pronombres quieren que usemos para hablar con ellos o referirnos a ellos. Cambiar los nombres o pronombres que usamos para nuestros hijos puede ser difícil al principio, pero será más fácil con el tiempo.
 
Los niños transgéneros también pueden necesitar ayuda para considerar la posibilidad de someterse a terapia hormonal y cirugía de reasignación de género. Ambas opciones tienen efectos permanentes; por lo tanto, es muy importante escucharse mutua y atentamente y buscar ayuda profesional llegado el momento de analizar las mejores opciones para la posible transición de su hijo. En el caso de los niños transgéneros preadolescentes, es posible posponer las decisiones de transición con tratamientos de hormonas que ayudan a suprimir la pubertad. 

Como punto de partida, los padres de niños transgéneros pueden leer la guía de bienvenida a los familiares y amigos de personas transgéneros; se trata de una guía de PFLAG de apoyo para padres, familiares y amigos de personas transgéneros y que no se ajustan a los roles sexuales impuestos por la sociedad.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o hija que está en duda?

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que nuestro hijo o hija sepa que ser homosexual, bisexual, transgénero, heterosexual o estar en duda está perfectamente bien. Es una característica personal, como ser alto o bajo, zurdo o diestro, tener ojos marrones o azules, tener la piel oscura o clara. 

Es posible que nuestros hijos recurran a nosotros para buscar respuestas definitivas. No intente adivinar la orientación sexual o identidad de género de su hijo; no es una pregunta que alguien pueda responder por otra persona. Explíquele a su hijo que lleva tiempo saber quién es uno mismo. Para algunas personas, es una tarea de toda la vida. Por lo tanto, no hay necesidad de apresurarse. 

También podemos darles a nuestros hijos en duda la seguridad de que no están solos. Miles y miles de niños tienen preguntas acerca de quiénes son, en qué se convertirán y qué tan normal resulta para los demás ser como ellos son. Asegúreles que pueden estar tranquilos y tomarse su tiempo. Y repítales siempre: “Te amo y siempre lo haré, pase lo que pase”.

¿Cómo puedo ocuparme de mí mismo y aceptar los sentimientos confusos o negativos que podría tener?

A muchos padres les resulta difícil aceptar la orientación sexual o la identidad de género de sus hijos. Muchos de nosotros fuimos criados con la creencia de que ser lesbiana, gay, bisexual, transgénero o estar en duda sobre esto está mal o es pecado. A muchos nos cuesta dejar de lado los sueños que teníamos de que nuestros hijos de se casaran con una persona del sexo opuesto y que nos dieran nietos biológicos. 
Puede resultar muy difícil para los padres aceptar que no podemos hacer nada para cambiar la orientación sexual o la identidad de género de nuestros hijos. Hasta podemos sentirnos culpables de propiciar la orientación sexual de nuestros hijos, aunque no exista ninguna investigación que avale esa idea. 

Por muchas razones, muchos nos sentimos frustrados, enojados, confundidos, con cargo de conciencia, avergonzados, apenados o heridos cuando nuestros hijos nos revelan la verdad. A continuación, presentamos algunas cosas que podemos hacer para aliviar esos sentimientos negativos:

  • Intentar darnos cuenta de que nuestros sentimientos negativos provienen de nosotros mismos, no de nuestros hijos.
  • Pensar en las creencias, esperanzas y decepciones que puedan estar detrás de esos sentimientos.
  • Pensar en modos de reformar comprensivamente las creencias y esperanzas que causan los sentimientos negativos que tenemos.
  • Informarnos sobre orientación sexual e identidad de género recurriendo a fuentes confiables.
  • Hablar con padres o leer relatos de padres que ya han pasado por esta situación.
  • Buscar ayuda en nuestra comunidad de fe, si se trata de una que acepta y apoya a lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y personas en duda. Tomarnos nuestro tiempo.
  • No culparnos a nosotros mismos.
  • No forzar a nuestros hijos a que sean algo que no son.

Muchos padres (de adolescentes heterosexuales, lesbianas, gays, transgéneros o en duda) han recurrido a PFLAG (Padres, madres, familiares y amigos de lesbianas y gays). Se trata de una organización que ofrece apoyo a los padres que no pueden entender, aceptar y alegrarse por sus hijos homosexuales, bisexuales o transgéneros. PFLAG tiene más de 250 secciones en los 50 estados. Es una organización muy confiable para ayudar a que los padres acepten a sus hijos homosexuales, bisexuales o transgéneros por medio de conversaciones con otros padres que pasaron por lo mismo. 

Algunos padres se deprimen gravemente por la orientación sexual o la identidad de género de sus hijos. Si esto sucede, probablemente sea muy útil buscar la ayuda de un profesional que tenga una actitud positiva hacia la homosexualidad. 

La clave para superar estos desafíos es el amor. Así como queremos dar amor y esperanza a nuestros hijos, es igualmente importante que nos demos amor y esperanza a nosotros mismos.

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